24 feb 2020

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El TC advierte al Parlament de que "ha entrado en una inaceptable vía de hecho"

El Constitucional justifica así la anulación de las resoluciones en pro de la vía unilateral y de reprobación del Rey

El alto tribunal recuerda que sus advertencias no atentan contra la autonomía de la Cámara ni la separación de poderes

Ángeles Vázquez

Fachada del Tribunal Constitucional.

Fachada del Tribunal Constitucional. / ACN / TANIA TAPIA

El Tribunal Constitucional considera que "el Parlament desatiende sus reiterados pronunciamientos y advertencias y pretende de nuevo cancelar de hecho, en Catalunya y para todo el pueblo catalán, la vigencia de la Constitución, del Estatut y de cualesquiera reglas de derecho que no se acomodaran al dictado de su nuda voluntad". Esa actitud, afirma el TC, sitúa a la Cámara catalana "por completo al margen del derecho" y "en una inaceptable vía de hecho”.

Es lo que dicen los autos, cuyo dispongo se adelantó el miércoles, que anulan los primeros preceptos de las resoluciones sobre "Propuestas para la Cataluña real" y de "Orientación política general del Gobierno", en las que la Cámara catalana volvía a apostar por el derecho de autodeterminación.

Las resoluciones, cuyo ponente ha sido el magistrado Andrés Olleroal que la Generalitat ha recusado en los procedimientos pendientes contra leyes catalanas, anulan los artículos que contravienen lo establecido en la sentencia que anuló la declaración soberanista de 2015 y autos posteriores.

Para el tribunal de garantías, el Parlament era consciente de que vulneraba el orden constitucional y estatutario, antes de debatir y votar en el pleno del 25 de julio y 26 de septiembre, respectivamente, la aprobación de las propuestas finalmente incorporadas a dichas resoluciones, porque "esos apartados e incisos desacatan y contradicen frontalmente lo decidido por el tribunal".

El Constitucional recuerda que las advertencias incluso penales que dirige al presidente del Parlament, Roger Torrent, a la Mesa y al Govern, "no son contrarias a la autonomía de la Cámara, por lo que no puede considerarse que conlleven una usurpación de las atribuciones de los órganos competentes, ni que sean contrarias al principio de separación de poderes ni que atenten a la inviolabilidad de los parlamentarios”.