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ASÍ SERÁ EL GOBIERNO

El Gobierno: ministerios de Estado para el PSOE y tres vicepresidencias

Los socialistas gestionarán Defensa, Interior, Exteriores y Justicia, con Podemos en la parte social

Lastra, que negocia con los minoritarios, se reúne con PNV y Más País, y mañana verá a Rufián

Juan Ruiz Sierra Iolanda Mármol

Sánchez e Iglesias, antes de la firma del preacuerdo.

Sánchez e Iglesias, antes de la firma del preacuerdo. / DAVID CASTRO

La negociación entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias nada tiene que ver con la de hace unos meses. No es solo la prisa que se ha dado el presidente en funciones para sellar el preacuerdo para un gobierno de coalición presentado el martes, mostrando que lo que no se quiso o se pudo hacer durante meses ha sido ahora posible en menos de 48 horas. También es la forma de abordar la alianza. Si el pasado verano se intentaron cerrar todos los flecos de la estructura del futuro ejecutivo antes de anunciar el pacto, provocando un agónico tira y afloja por ministerios y competencias, ahora el esquema es otro: plasmar el entendimiento con unas líneas políticas muy generales, dando así un paso sin vuelta atrás, y dejar para más adelante cómo se compondrá el nuevo Gobierno. "Afortunadamente, esta vez la casa se ha empezado por los cimientos", escribió este miércoles la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, en un chat de dirigentes y exdirigentes del partido. Pero el futuro organigrama del Ejecutivo, si la investidura sale adelante, algo para lo que todavía falta, tendrá mucho que ver con lo que se intentó en julio. [Sigue las últimas noticias tras el acuerdo Pedro Sánchez-Pablo Iglesias en directo.]

Según fuentes de la dirección del PSOE, de momento no se han abordado tanto los nombres de los ministros como el reparto de competencias. La idea, explican en la cúpula socialista, es que haya tres vicepresidencias, como tuvo José Luis Rodríguez Zapatero en su segunda legislatura. Una de las vicepresidencias será política, y en principio la seguirá ostentando Carmen Calvo. Los colaboradores de la actual número dos no quieren entrar en "especulaciones", pero aseguran estar "tranquilos". Otra económica, que recaería en Nadia Calviño, según anunció el propio Sánchez durante el debate electoral de la semana pasada. Y otra para Iglesias.

El entorno de Sánchez confirma también que los ministerios considerados de Estado (Defensa, Interior, Exteriores y Justicia) seguirán estando en manos del PSOE, que así continuará controlando el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Ese fue el enfoque del pasado verano, aceptado por Podemos, y se repetirá esta vez. Así que las competencias de Iglesias tendrían más que ver con la parte social, encargándose especialmente de los departamentos que gestione su partido. En verano, los socialistas ofrecieron a Podemos una vicepresidencia (que iba a ocupar su portavoz parlamentaria, Irene Montero, tras el paso atrás de Iglesias) y tres ministerios: Vivienda, Sanidad e Igualdad. Los morados también querían Trabajo, algo que motivó uno de los muchos choques.

Pero los socialistas señalan que los ministerios que controlará Podemos no tienen por qué ser los mismos que entonces. En la dirección del partido recuerdan que también se ofrecieron otros departamentos, como Ciencia y Universidades, Agricultura y Cultura. Lo que sí está claro, continúan las mismas fuentes, es que los morados, además de la vicepresidencia de Iglesias, contarán con tres ministerios, en torno a la cuarta parte de todo el Ejecutivo. Aquí se siguen criterios de representación parlamentaria: el PSOE logró 120 escaños el pasado domingo y Unidas Podemos 35.

ERC pide diálogo

Pero nada de esto se hará realidad si no se consiguen los apoyos necesarios en el Congreso, dentro de una operación que pasa por sumar al PNV, Más País y la mayoría de los minoritarios no independentistas, y al mismo tiempo lograr que ERC se abstenga. El aval de los republicanos resulta imprescindible para salvar la investidura, pero el documento firmado por Sánchez e Iglesias no contribuye al acercamiento.  El texto solo habla de "diálogo dentro de la Constitución", mientras que ERC quiere volver al marco de la Declaración de Pedralbes, que el líder socialista pactó con Quim Torra en Barcelona el pasado diciembre. En plena operación de "desinflamación", aquel escrito reconocía la existencia de un conflicto político y la necesidad de encauzarlo negociando. Ahora, ERC pide una mesa de negociación sobre el conflicto territorial.

Ese es el mensaje que este jueves trasladará el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, a su homóloga socialista, Adriana Lastra, cuando se reúnan en el Congreso. Ambos mantienen una interlocución fluida. Tras las generales de abril, los republicanos se abstuvieron en la investidura de Sánchez. Ya advirtieron entonces de que, en el futuro, su posición sería mucho más difícil. El impacto de la sentencia, la violencia en las calles y las elecciones catalanas en el horizonte complican su decisión final.

Por el momento, Lastra,  que pilota las negociaciones, se vio este miércoles en el Congreso con su homólogo del PNV, Aitor Esteban. Fuentes del grupo nacionalista indicaron que se trata de un encuentro ya previsto antes de la firma del acuerdo para un gobierno de coalición. Los peneuvistas han sido especialmente proactivos en el entendimiento entre PSOE y Unidas Podemos. De hecho, tras las generales de abril, su presidente, Andoni Ortuzar, se reunió con Sánchez y con Iglesias para tratar de encauzar un acuerdo que evitase las segundas elecciones. Fuentes socialistas indican que, también ahora, han tenido un papel importante en el acercamiento que ha posibilitado el acuerdo.

Tras el encuentro con el PNV, Lastra también se reunió con el líder de Más País, Íñigo Errejón, y el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, en el Congreso. Ambos saludaron el acuerdo de gobierno, aunque el valenciano condicionó su apoyo definitivo a que se desbloqueen las materias pendientes en su territorio, y pidió especialmente un nuevo modelo de  financiación autonómica.

Los socialistas, tras su cambio radical en la forma de encarar la negociación, quieren recorrer ese camino. Su objetivo es atar los apoyos necesarios cuanto antes, para que la investidura tenga lugar en la tercera semana de diciembre.