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INCIDENTES GRAVES EN CATALUNYA

Golpes, gritos, fuego | Así se viven los disturbios de Barcelona desde un furgón policial

Un vídeo tomado en la noche del viernes por un antidisturbios de la Policía Nacional muestra la intensidad de la violencia en las calles de la capital catalana

Juan José Fernández

Un policía nacional graba los disturbios desde la furgoneta en Barcelona. / FOTO: MANU MITRU / VÍDEO EL PERIÓDICO

El furgón de la Unidad de Intervención de la Policía Nacional avanza pisando cascotes, y subiendo y bajando bordillos de acera. En las cercanías de la zona más caliente de los disturbios en Barcelona, empiezan a llover sobre el vehículo todo tipo de objetos, y la chapa resuena como si cayera sobre ella una granizada. Los nervios se disparan dentro del vehículo, desde donde la calle se ve a través de una reja de metal. [Sigue aquí la última hora de las noticias de Barcelona y Catalunya]

Así comienza un vídeo grabado anoche por un miembro del operativo de refuerzo que el Ministerio del Interior ha enviado a Catalunya para misiones de orden público y custodia de edificios policiales. El impresionante documento gráfico muestra los desórdenes de estos días en la ciudad condal vistos desde el interior del coche y el casco de un antidisturbios.

Racionar el material

Por radio, los policías tratan de mantener contacto con otro furgón que les precede, y que han perdido de vista. El jefe del grupo ordena racionar el material antidisturbios, "que la noche va a ser muy larga". Cuando recibe los impactos de los objetos que les tiran, el conductor acelera para escapar de la zona batida. Desde el interior del vehículo, un agente dispara con su escopeta lanzabolas cuando se lo ordenan: "Pelota".

El coche llega hasta una fila de contenedores ardiendo. Un agente da ánimos: "Iniciamos la marcha, que esto no es nada, venga". Y el jefe lamenta ver a otros policías arrinconados: "¡No nos quedemos ahí!"

De repente, los policías confirman que nadie viene detrás de ellos. Están solos. El furgón que les protegía por detrás no está, así que buscan a otros policías por delante. "Estos son nuestros", dicen cuando ven unas sombras oscuras iluminadas por la luz espectral de la calle.

"Nos nos queda mucha pelota"

Cuando ya marchan a pie, en columna, guarecidos unos detrás de otros, la vía pública parece un campo de batalla. Los policías caminan entre ruido ensordecedor de las sirenas, las bocachas policiales y los explosivos de pirotecnia que lanzan los manifestantes. "No tiréis mucha pelota, que no nos queda casi nada", aconseja uno de los agentes. "¡Meted lacrimógeno!" grita otro.

Barcelona. Octubre de 2019. Noches infernales.