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PLAN ANTIBLOQUEO SOCIALISTA

Sánchez se abre a pactar con todos para ser investido en diciembre

El líder del PSOE se compromete a presentar una "propuesta a cada fuerza" política 48 horas después de las elecciones si resulta ganador

Juan Ruiz Sierra

Pedro Sánchez, este domingo durante un mitin en Alcorcón (Madrid). / DAVID CASTRO / VIDEO: EUROPA PRESS

Dentro de los cambios de discurso de casi todos los partidos ante la repetición electoral, el PSOE se abrió este domingo a pactar cuanto antes con todos los grupos, también en la derecha, para que Pedro Sánchez sea investido en la segunda quincena de diciembre. Los socialistas no detallan sus preferencias. Apuestan por el acuerdo con Unidas Podemos, como el pasado verano, pero también por la abstención, a cambio de pactos de Estado, de Ciudadanos y sobre todo del PP, que es ahora mismo donde los colaboradores del presidente del Gobierno sitúan su principal esperanza. El texto solo señala que si el PSOE es el ganador de los comicios, como pronostican todas las encuestas, "iniciará inmediatamente conversaciones con todos los partidos para desbloquear España".

"En el plazo de 48 horas presentará una propuesta a cada fuerza con el objetivo de formar en el plazo de un mes un gobierno progresista, unido y coherente en los grandes temas nacionales y que no dependa de los votos independentistas. Los españoles decidirán en las urnas la correlación de fuerzas de los partidos, de manera que una mayoría sólida del PSOE facilitaría las negociaciones y evitaría tentaciones de otras fuerzas de seguir bloqueando", explican los socialistas en su nuevo documento, llamado 'Plan para avanzar y vencer al bloqueo'.

Más allá de la celeridad que Sánchez quiere imprimir a su intento de investidura (al contrario que hace unos meses), el texto pretende reforzar la idea de que solo el PSOE está en disposición de formar gobierno, algo que el presidente en funciones repasa en todos sus mítines. "En el bloqueo hay muchas siglas a izquierda y derecha. En el avance, solo el PSOE. Si tenemos mayoría suficiente, habrá gobierno en diciembre", dijo Sánchez este domingo en Alcorcón (Madrid). Pero el "plan" también también incluye la novedad de ofrecerse a negociar "pactos de Estado" con el PP y Cs a cambio de su abstención, algo que hasta ahora los socialistas habían rechazado, limitándose a pedir gratis ese gesto a Pablo Casado Albert Rivera. "El primer pacto de Estado sería no bloquear la investidura", decían en verano. 

La crisis territorial 

Así que por un lado están las "fuerzas dispuestas a integrar una mayoría progresista", como Podemos y el PNV, a quienes Sánchez pedirá el voto a favor y "fórmulas de apoyo estable durante toda la legislatura", continúa el texto, que rechaza la coalición que defiende Pablo Iglesias. Y por otro, el PP y Cs, de quienes se solicita la abstención.

Aquí la crisis territorial ocupa un papel fundamental. En un momento en el que inquieta al Gobierno la reacción en las calles catalanas a la inminente sentencia del Tribunal Supremo sobre el 'procés', y en el que Sánchez ha endurecido su discurso en este terreno, los socialistas ofrecen un pacto de Estado (el primero de cuatro) en "defensa de la democracia española, de la Constitución y de la integridad territorial para asegurar una respuesta unitaria frente a cualquier tentativa unilateral de ruptura del orden constitucional".

Los tres restantes serían para garantizar las pensiones, para aprobar un nuevo sistema de financiación autonómica y un último "contra el bloqueo, de forma que quede garantizada en el futuro la investidura de un presidente del Gobierno tras la celebración  de futuras elecciones generales". Es decir, para que situaciones como la actual o la ocurrida en el 2016, cuando también se repitieron comicios, no vuelvan a darse. 

"El modelo propuesto será similar al ya vigente en el País Vasco o Asturias, y contemplará que gobierne en primera instancia el candidato que obtenga la mayoría de apoyos parlamentarios y, de no lograr ningún candidato dicha mayoría y solo en ese caso, sería investido el candidato de la fuerza más votada", detallan los socialistas, que también concretan las propuestas que quieren aprobar durante el primer tramo de la legislatura, basadas en su programa electoral.

El cambio

Sánchez se tomó la negociación con calma tras las generales del pasado 28 de abril. Primero esperó a los comicios autonómicos, municipales y europeos del 26 de mayo. Después fijó el pleno de investidura a finales de julio, para intentar desgastar a Unidas Podemos y que Iglesias se apease de la coalición. Y por último, cuando fracasó este intento de ser reelegido al no aceptar los morados el ejecutivo conjunto que propusieron en el último momento los socialistas, el presidente en funciones dejó a un lado las conversaciones con Iglesias e inició una ronda de consultas con los "colectivos sociales", desde organizaciones feministas a científicas, pasando por sindicatos.

Ahora, en cambio, Sánchez tiene mucha prisa. "Las Cortes se constituirán el 3 de diciembre, por lo que, tras las preceptivas consultas del Rey, será posible convocar y celebrar una sesión de investidura en la segunda quincena del mes de diciembre. El Gobierno deberá estar constituido antes de concluir el año. A tal fin, si fuera necesario, se cancelaría la tradicional suspensión navideña del periodo de sesiones del Congreso de los Diputados", explica el documento.

"La preceptiva aprobación del techo de gasto, paso previo de la ley general presupuestaria, se realizará en la segunda quincena del mes de enero. El proyecto de ley de presupuestos generales del Estado estará presentado para su tramitación parlamentaria durante el primer trimestre del 2020. Este proyecto pondrá las bases de una legislatura de avance social, superando definitivamente los Presupuestos del gobierno conservador anterior. Se atenderán todas las emergencias sociales detectadas en los últimos meses", se comprometen los socialistas.