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DESPUÉS DE LA SENTENCIA

Los tres escenarios que prevé Interior en las calles de Catalunya

Los analistas policiales confían en la respuesta de los Mossos y en la división política del independentismo para que las protestas sean "manejables policialmente"

Creen que solo un suceso inesperado, al que llaman "cisne negro", podría provocar movilizaciones masivas con dosis de violencia

Luis Rendueles

Antidisturbios concentrados delante del Palau de la Justícia de Barcelona, el 23 de febrero pasado.

Antidisturbios concentrados delante del Palau de la Justícia de Barcelona, el 23 de febrero pasado. / FERRAN SENDRA

Los analistas de los servicios de Información de Guardia Civil, Policía Nacional y CNI, han dibujado  tres escenarios posibles sobre lo que puede ocurrir los próximos días en Catalunya tras la difusión de la sentencia del Tribunal Supremo y las condenas contra los líderes independentistas procesados por el 1-O.  El escenario que consideran más probable, según ha podido conocer EL PERIÓDICO, es que se produzcan "repuntes de acciones en la calle", con "mucha gente indignada" que generen "cortes de tráfico, de vías de comunicación..." entre las que señalan como lugares especialmente vulnerables "el aeropuerto de El Prat, algunas estaciones de tren y la AP-7".

Los pronósticos realizados por los expertos de los servicios de información se basan en varios datos para esperar que eso sea lo que ocurra esta semana en Catalunya. "La sentencia no va a ser de penas máximas, la respuesta de los Mossos está siendo súperprofesional, y esperamos que lo siga siendo, y el independentismo político está dividido sobre la ruta y los tiempos del camino", explican fuentes conocedoras.

Protestar y  trabajar

Si se cumplen esas previsiones, habrá "repuntes de actos violentos", pero serán "manejables policialmente", según estas fuentes. Y la mayoría de los ciudadanos que participen en las movilizaciones acudirán al día siguiente a sus puestos de trabajo. En esa línea señalan como importante el pronunciamiento reciente de Artur Mas pidiendo contención y que no se produjeran graves alteraciones de orden público tras conocerse la sentencia.

Un segundo escenario contemplado por los servicios de información del ministerio del Interior como "menos probable",  con los datos disponibles hasta el domingo 13 de octubre, sería el de una "enorme respuesta popular" que se acercara a lo que las entidades independentistas llaman "parada de país". Ese tipo de reacción tras la sentencia, con ocupaciones masivas de plazas, revueltas imitando a las movilizaciones de Hong Kong, y algunos actos de sabotajes al estilo de los cometidos en las protestas de los chalecos amarillos franceses, es considerado por fuentes de Interior como "improbable pero posible".

Las fuentes policiales consultadas hablan de "unos cien" grupos de CDR activos realmente en las calles de los que solo una "inmensa minoría" de integrantes estarían dispuestos a dar "un salto" a cometer actos violentos. E insisten en que haría falta una movilización continua y activa del 3,5 por ciento de la población catalana (unas 250.000 personas) para que esa parada de país fuera eficaz.

El 'cisne negro'

Los servicios de información recogen todas las hipótesis en sus análisis. En Catalunya, la más improbable, el aumento continuado de actos violentos, solo podría ocurrir con lo que estos analistas policiales llaman "un cisne negro". El fenómeno toma el nombre de la teoría del ensayista libanés Nassim Nicholas Taleb, que bautizó así en 2007 a las consecuencias de un suceso inesperado que multiplica el impacto de una movilización o un cambio social, al estilo de lo que ocurrió cuando en el siglo XVII surgieron los primeros cisnes que no eran blancos por una mutación genética. Taleb puso como ejemplos de sucesos tipo 'cisne negro' a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y la aparición de Internet.

Fuentes de los servicios de información consideran que la sentencia ya no ejercerá el papel de un verdadero "cisne negro", pero que pueden producirse otros, aunque son muy  improbables. Y dan ejemplos: "que un antidisturbios golpee a un manifestante, que este caiga y se dé con la cabeza en un bordillo y se produzca heridas muy graves; que un señor mayor que participe en las movilizaciones sufra un infarto en las calles cuando vayan a detenerlo...".

Multiplicar el riesgo

Esos dos 'cisnes negros' "serían difundidos a toda velocidad por redes sociales y pueden multiplicar por mil o por diez mil las personas que participen en una protesta en apenas unas pocas horas". Algunos de estos expertos admiten que el último 'cisne negro' en Catalunya tuvo  lugar el 1 de octubre de 2017: fue la difusión casi inmediata de algunas imágenes de las cargas policiales en colegios y otros lugares electorales durante el referéndum.

Con esos análisis e informes, el Gobierno ha decidido el dispositivo de seguridad, que es flexible según vayan produciéndose novedades. En Catalunya, los 1.800 agentes antidisturbios de la Policía Nacional y la Guardia Civil están ya colaborando con los Mossos, que son los encargados de dar la primera respuesta a los posibles incidentes. En ese sentido, fuentes del dispositivo confirmaron su satisfacción por la reacción de los Mossos ante la sentada y el picnic independentista que tuvo lugar en la estación de Sants.