Ir a contenido

LA FINANCIACIÓN DE LAS FUERZAS POLÍTICAS

Tres de cada cuatro euros que ingresan los partidos son dinero público

El PP, el más dependiente del erario, reducirá sus ingresos drásticamente

Populares y socialistas deben más de 65 millones de euros a los bancos

Miriam Ruiz Castro

Vista general del hemiciclo del Congreso, durante la sesión constitutiva de la Cámara, el pasado 21 de mayo.

Vista general del hemiciclo del Congreso, durante la sesión constitutiva de la Cámara, el pasado 21 de mayo. / EFE / JAVIER LIZÓN

Llenar las urnas de votos asegura a los partidos un trozo mayor de la tarta parlamentaria e incluso la guinda de formar Gobierno. Pero no solo eso. Cada papeleta se traduce en ingresos para las formaciones, que reciben más o menos dinero público en función de sus resultados. Tres de cada cuatro euros que ingresaron los partidos políticos en el 2018 procedía de las arcas del Estado. El euro restante les llega de donaciones privadas o cuotas de afiliados. Por eso, mientras el PSOE se frota las manos ante los resultados que arrojaron las cuatro citas electorales de este año, el PP ve cómo el mismo rojo que tiñe las instituciones alcanza también a los números de sus cuentas. 

En el 2018, PP, PSOE y Ciudadanos se embolsaron más de 100 millones de euros de dinero público. Los últimos datos disponibles de Podemos, el único que aún no ha actualizado su portal de Transparencia por lo que siguen siendo del 2017, suman a la cuenta casi 19 millones de euros más. La mayor aportación de dinero público se la llevan en subvenciones anuales para gastos de funcionamiento, a cuenta del Ministerio del Interior en función del número de diputados y de algunos gobiernos autonómicos por la representación regional.

Otro trozo son "aportaciones de grupos institucionales", lo que los partidos reciben de las Cortes Generales y parlamentos autonómicos por sus grupos. Y la tarta de dinero público la completa una partida, más modesta, destinada a gastos de seguridad, también a cargo de Interior. La cantidad total es similar, por ejemplo, a la que el Estado transfirió a comunidades autónomas y ayuntamientos para luchar contra la violencia machista en los últimos presupuestos, 120 millones de euros.

Sistema mixto 

Pero los partidos no se sustentan únicamente con dinero público. El sistema de financiación es mixto e incluye ingresos privados procedentes de cuotas de afiliados, aportaciones de sus cargos públicos y donaciones y legados. Estas últimas quedaron muy limitadas tras la última reforma del sistema de la ley de financiación, después de que una cascada de escándalos de corrupción dejaran en evidencia que las donaciones eran la vía preferida para engordar irregularmente las cuentas.

Se prohibió que fueran anónimas, que una misma persona donara más de 50.000 euros al año y se obligó a que las de más de 25.000 euros fueron notificadas al Tribunal de Cuentas. Desde entonces, son una vía de financiación casi residual. Vox es el que más recibió en el 2018, más de 450.000 euros, aunque tuvo que devolver unos 6.000 por provenir de donaciones "improcedentes". Además de las cuotas de afiliados, fue su única fuente de ingresos. Ciudadanos ingresó por esta vía menos de 20.000 euros. 

Por partidos, el PP es el que tiene más dependencia de las subvenciones. En el 2018, el 87% de sus ingresos fueron públicos, casi 40,3 millones, mientras que apenas seis millones fueron de origen privado. Su representación en el Congreso ha caído a la mitad y también caerán sus ingresos. Por ejemplo, si el grupo parlamentario recibe unos 20.000 euros al año por cada miembro, tener 68 diputados menos supondrá perder casi 1,4 millones. Toca apretarse el cinturón.

Podemos, que aún no ha publicado los datos del 2018, es el único sin deudas con las entidades de crédito y hace bandera de ello desde su nacimiento 

En el 2018, los gastos corrientes del partido superaban los 42 millones, 19 millones y medio en gastos de personal. Además, los populares debían a 31 de diciembre más de 25 millones de euros a los bancos, con plazos de vencimiento que oscilan desde el 2019 hasta el 2045.

El PP debe a las entidades de crédito 25.050.243 euros, pero la deuda del PSOE es todavía mayor. Hasta 40.227.636 euros debe a los bancos, y eso que en el 2018 amortizó 10 millones. La debacle electoral de los socialistas llegó en el 2011, y los números rojos se instalaron varios ejercicios después. Por ejemplo, del 2012 al 2013 la partida de gastos de personal se redujo en ocho millones -en el 2012 tuvo que presentar un ERE- y los ingresos en subvenciones cayeron de 65 a 45 millones entre el 2011 y el 2012. 

Ciudadanos presume en su memoria del 2018 de haber liquidado todos los créditos que cerró con los bancos para los diferentes procesos electorales. Más allá de eso, el partido seguía debiendo a entidades de crédito 6.852,26 euros. Además, aún mantiene un aval con CaixaBank por valor de 800.000 euros para el alquiler de la sede nacional en Madrid

Podemos es el único partido que no tiene deudas con los bancos, y hace bandera de ello desde que nació en el 2014. También Vox asegura en su memoria económica que no ha tenido préstamos o créditos con ninguna entidad bancaria en el 2018.

Opacidad respecto a los afiliados

La transparencia ha llegado a las cuentas de los partidos y estos las publican en sus páginas web -algunos con retraso, como Podemos-. Pero la opacidad sigue siendo la tónica cuando lo que se trata de consultar es el libro de afiliados. Pese a que el PP es el partido que presume de tener más 'socios', un dato que hizo aguas en el último congreso del partido, el PSOE es con diferencia el que más ingresó en cuotas. Fueron casi 10,3 millones, casi el triple que los 3,6 millones del PP. Cs ya pisa los talones a los populares, su principal rival. Ingresó 3,2 millones, uno más que el año anterior. Vox recaudó un millón de euros en cuotas. Y Podemos, que aún no ha publicado los datos del 2018, ingresó un año antes 944.000 euros por este concepto. Fue la primera vez que el partido comenzó a cobrar a sus afiliados. 


 

Temas: Congreso