03 abr 2020

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TURBULENCIAS EN LAS FILAS NARANJAS

Los daños colaterales de Begoña Villacís

La sociedad ocultada por la candidata de Cs afecta a su carrera y también a las alianzas tras el 26-M

Los populares barruntan un posible "cambio de cromos": ellos se quedan la comunidad y los naranjas, la alcaldía

Pilar Santos

Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid.

Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid. / DAVID CASTRO

Begoña Villacís, la candidata a la alcaldía de Madrid por Ciudadanos, ha sido durante cuatro años uno de los puntales del partido. Durante decenas de fines de semana, Albert Rivera ha delegado en ella la responsabilidad de comentar la actualidad política y ha disfrutado así de la "cuota de telediario", dándose a conocer en toda España. Tertuliana antes que política, Villacís se ha sabido mover en los medios de comunicación y también en la distancia corta. Ha tenido una evolución política cómoda, rápida y libre de obstáculos hasta que, hace unos días, el diario 'Abc' publicó que había sido administradora solidaria de una sociedad patrimonial con dos millones de euros en inmuebles de la que no había informado hasta marzo del 2018 al Ayuntamiento de Madrid, donde es concejal desde 2015.

Villacís y otros dirigentes de Ciudadanos, en público y en privado, acusaron al PP de ser el filtrador de esa información por intereses electoralistas. Las noticias señalan que la Agencia Tributaria inspeccionó varios ejercicios fiscales de la sociedad, creada junto a su esposo, y que halló abundantes irregularidades, considerando que era utilizada para pagar menos impuestos.

El vicesecretario de los populares, Javier Maroto, lamentó que Ciudadanos no la haya destituido aplicando su propio "código ético" y afeó a Rivera que esté acostumbrando a poner solo "el dedo en la llaga de los demás". Adriana Lastra, portavoz del PSOE en el Congreso, también sacó a relucir la polémica de Villacís en la Cámara baja (poco antes de que se disolviese), en una 'multicomparecencia' en la que Pedro Sánchez tuvo que dar cuenta, entre otros asuntos, de las sociedades de sus ministros.

La prudencia de Sánchez y Casado

Más prudentes han sido el secretario general socialista y el presidente del PP, Pablo Casado. Y no es casual. La información perjudica a Villacís, pero también puede entorpecer las posibles alianzas tras las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo. En el PP, algunos fontaneros barruntan un plan que incluye en la ecuación a la candidata a la alcaldía de Cs. Cierto es que empezaron a hablar de él a principios del año pasado, antes de que Vox supusiera una amenaza para populares y naranjas. La operación se empezó a rumiar al ver que Ciudadanos había decidido que a partir de 2019 entrarán a formar parte de los gobiernos (locales, autonómicos o central) si pueden.

Cerrada queda la etapa de apoyos externos a cambio de medidas de regeneración. Al ver esa nueva estrategia de Rivera, los populares hicieron sumas y concluyeron que una manera de retener el Gobierno regional (ahora en manos de Ángel Garrido tras la dimisión de Cristina Cifuentes) podía ser a cambio de obtener el apoyo de Ciudadanos, y se temían que ellos les reclamaran la alcaldía para Villacís. No en vano la concejala empezó a adelantar en las encuestas a la vez que el PP madrileño se hundía por los escándalos de corrupción.

Cambio de cromos

Ese cambio de cromos, comentado por varios dirigentes populares, provocó que el puesto de aspirante por Madrid no fuera precisamente el más deseado. El propio Casado y Soraya Sáenz de Santamaría huyeron cuanto pudieron en el primer semestre del 2018 de aquellas quinielas que les colocaban como alcaldables. Ese puesto lo ha ocupado finalmente José Luis Martínez-Almeida, con escaso poder dentro del partido y un desconocido para la mayoría de los madrileños: solo saben quién es el 52,3% frente al 73,8% de Villacís y el 99,3% de Manuela Carmena, según un sondeo de Telemadrid de enero.

Y también al PSOE le interesa mantener una relación positiva con Ciudadanos en Madrid, no tanto por la alcaldía (donde la suma entre los dos se presenta muy difícil) sino por la comunidad. Ignacio Aguado, candidato naranja al Gobierno regional, ha evitado replicar el veto que Rivera ha puesto a Sánchez en las generales y no ha rechazado poder llegar a un acuerdo con Ángel Gabilondo, su contrincante socialista.