26 feb 2020

Ir a contenido

REUNIÓN DE LA EJECUTIVA

El PSOE recurre a Aznar para sembrar el "miedo" al PP

Lastra liga el discurso de Casado con el expresidente, la corrupción, Irak, el 11-M y el 'Prestige'

Los socialistas se enfrentan el martes a una difícil jornada con la convalidación de ocho decretos

Juan Ruiz Sierra

José Luis Ábalos, María Jesús Montero y Adriana Lastra, este lunes en la sede del PSOE. 

José Luis Ábalos, María Jesús Montero y Adriana Lastra, este lunes en la sede del PSOE.  / EFE / VÍCTOR LERENA

El PSOE asegura que sintió "miedo" al escuchar las palabras de Pablo Casado durante la convención del PP del pasado domingo. El líder conservador tuvo un discurso muy duro, pensado para volver a aglutinar a toda la derecha, en el que proclamó la vuelta a las viejas esencias y se ofreció para "liberar"a España de Pedro Sánchez y los independentistas. El "miedo" socialista no se debe a la presunta capacidad del nuevo PP como rival electoral, sino a lo que supone, a la luz de los precedentes, ese retorno a sus orígenes. Y en especial, a José María Aznar. La larga sombra del expresidente es un recurso al que el PSOE vuelve cíclicamente.  

"En esa convención escuchábamos a Casado hablar del PP verdadero. El de Aznar. Empieza a dar miedo: el PP de la mentira y la corrupción, el de los 12 ministros en la cárcel o en los tribunales. Ese verdadero PP es el de la guerra de Irak, el 11-M y el 'Prestige'. Nos da miedo que Casado quiera volver al PP verdadero", dijo este lunes Adriana Lastra, vicesecretaria general del PSOE, tras la reunión de su ejecutiva.

Pero los socialistas también ven en esta posición  de Casado, que compite con Ciudadanos y Vox, una oportunidad. El PSOE cree que puede aprovechar esta coyuntura para volver a conquistar el centro sin perder su hegemonía en la izquierda, ahora que Podemos se encuentra inmerso en plena guerra interna. "El PP pretende aglutinar a lo más radical de la derecha, compitiendo con esa fuerza que entró en Andalucía. Se están dejando arrastrar. Frente a eso, el PSOE representa a la mayoría social de este país, la moderación y el diálogo", argumentó Lastra. La nueva consigna socialista también pasa por no citar en ningún caso a Vox por su nombre.

La situación parlamentaria

La ejecutiva no contó con la presencia de Sánchez, que inauguró un foro de turismo y después se reunió con UGT, pero sí con la de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que acudió de forma excepcional (no es integrante de ese organismo) para explicar los Presupuestos. Las cuentas públicas dependen de ERC y el PDECat, que hasta el momento mantienen su rechazo a aprobarlas y solo se abren a permitir su tramitación. Pero los socialistas insisten en pedir el apoyo, o al menos la abstención, a todo el arco parlamentario, incluido el PP. "Apelamos a todos los grupos políticos. Si no los apoyan estarán votando no a la mejora del bienestar, no a la revalorización de las pensiones, a la reuniversalización de la sanidad, al aumento de las becas, a la recuperación del subsidio para mayores de 52 años y al sistema de dependencia", dijo la vicesecretaria general.

Por el momento, el PSOE se enfrenta este martes a una complicada jornada parlamentaria, con la convalidación de ocho reales decretos. Dos de ellos no están asegurados, uno sobre pensiones y el otro sobre alquiler de viviendas, debido a las reticencias de Podemos y ERC. Si el Gobierno fracasa, la sensación de inestabilidad aumentará. "Esperamos sacarlos adelante, como hemos sacado adelante hasta ahora todos los reales decretos", señaló Lastra.

El futuro de Susana Díaz

La permanencia de Susana Díaz al frente del PSOE andaluz es otro de los asuntos que la dirección socialista tiene por delante. Sánchez no tiene prisa para forzar la salida de la expresidenta de la Junta, su histórica enemiga interna, porque considera que una batalla de este tipo desangraría al partido a solo cuatro meses de las elecciones municipales del 26 de mayo. Pero tampoco oculta sus preferencias por un cambio en la federación más numerosa, hasta ahora la única que había mantenido el poder autonómico de forma ininterrumpida durante 36 años.

"Cuando no gobernamos, cuando no conseguimos los votos necesarios para gobernar, tenemos que hacer una reflexión sobre por qué es así. Eso es lo que tiene que pensar la federación andaluza. La máxima autoridad del partido es la militancia, que es la que decide en cada momento”, concluyó Lastra. No quiso ir más allá.