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CORRUPCIÓN.CAT

La Policía certifica que Ferrovial financió ilegalmente a CDC

Un inspector jefe de la UDEF detalla el flujo de dinero entre la constructora, el Palau de la Música y el partido

El extesorero convergente Andreu Viloca defiende la legalidad de las cuentas de la formación

J. G. Albalat

Andreu Viloca, extesorero de CDC, durante su declaración.

Andreu Viloca, extesorero de CDC, durante su declaración. / FERRAN NADEU

Demoledor. El inspector jefe del grupo de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) del Cuerpo Nacional de Policía que investigó el saqueo del Palau de la Música ha afirmado este martes que está "completamente seguro" de que Ferrovial financió ilegalmente, a través del auditorio, a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). "Mi conclusión es que las donaciones no son tal y se trata de una comisión ilícita para la financiación de un partido político. En el caso de Ferrovial, sí que estoy completamente seguro", ha relatado ante el tribunal que juzga a Fèlix Millet Jordi Montull. Ferrovial siempre ha defendido que el patrocinio del Palau era real y "siempre fue público y se obtuvieron las contraprestaciones habituales en este tipo de actividad cultural".

La esperada declaración de Andreu Viloca, que sucedió al acusado Daniel Osàcar como tesorero de la Fundació Trias Fargas y de CDC y que está imputado por el 'caso 3%', ha sido breve. El testigo ha asegurado que el dinero dado a las agrupaciones locales (como por ejemplo, en L'Ametlla del Vallès, donde vive Millet) eran legales y que no conocía otras de otro tipo.

Ha admitido que Convergència hacía trabajos para la Trias Fargas, como de secretaría, y que estos eran pagados de forma legal. Y ha insistido en que toda la información se entrega al Tribunal de Cuentas, que nunca ha hecho objeción alguna sobre este sistema. Algunas de las preguntas realizadas por Àlex Solà, que ejerce la acusación pupular, no ha sido contestada por Viloca por recomendación de su abogado, al estar imputado en el juzgado de El Vendrell que instruye el 'caso 3%'.

El inspector jefe ha hablado de la existencia de facturación falsa por servicios no realizados, de salidas de dinero en efectivo para camuflar en origen del dinero, préstamos entre la Trias Fargas (ahora CatDem) y CDC ficticios y prestación de servicios de igual naturaleza entre la fundación convergente y el partido. El policía ha aclarado que hizo su análisis a partir de la documentación incautada en el Palau de la Música o entregada en el juzgado por los gestores que relevaron a Millet y Montull.

"UNIDAD DE CAJA"

El dictamen de la UDEF, ratificado íntegramente por el inspector jefe, que es su autor, expone que tanto la fundación Trias Fargas como la Fundación Fórum Barcelona, integrada por militantes de Convergència, funcionan bajo el principio de "unidad de caja", lo que en la práctica supondría que "se ha hecho uso espurio" de estas entidades -que, por ser fundaciones, pagan menos impuestos- "para canalizar fondos, algunos de los cuales podrían tener procedencia ilícita". Destaca que hay indicios, "cuando no categóricamente pruebas", que denotan un desvío de fondos, cuya génesis se ubica en Ferrovial.

La constructora, continúa el informe, financió de una forma "ilógica" la actividad del Palau, ya que los envíos de dinero "se referencian a una serie de concesiones administrativas favorables". Según los investigadores, mediante la interposición de sociedades, y "a modo de capas de cebolla", se simulaba la existencia de prestación de servicios y se conseguía que los capitales acabaran financiando a CDC.

LOS CANALES PARA DESVIAR FONDOS

El inspector jefe ha detallado que un grupo de empresas proveedoras del Palau y de CDC confeccionaban facturas por servicios simulados que eran utilizadas para disimular transferencias de fondos que terminaban en Convergència. En este sentido, ha explicado que aportaciones a la Trias Fargas efectuadas por el Palau coinciden con el importe de las facturas expedidas al auditorio por varias sociedades, y deduce que "se trataba de compensaciones" que solo pretendían ocultar las irregularidades que se estaban cometiendo en las operaciones irregulares.

A juicio de la UDEF, existe un "claro nexo" entre las facturas emitidas por las empresas de buzoneo New LetterLetter Graphic y Mail Rent, así como Hispart y Altraforma, y los fondos que terminaron desviados tanto al patrimonio personal de los gestores del Palau como a "organismos vinculados a CDC". La cifra alcanzó los 2,1 millones de euros. El grupo empresarial donó al partido oficialmente 775.000 euros. Era como una devolución de fondos al partido.

Los vínculos con los Pujol y la actuación de la caja

Los abogados defensores, sobre todo de CDC y Ferrovial, Javier Melero y Cristóbal Martell, cuestionaron en la vista la investigación realizada y, por lo tanto, las conclusiones del inspector jefe respecto al pago de comisiones, insistiendo en preguntarle si tuvo solo en cuenta los documentos que le entregaron y hallados en el Palau o hizo algún tipo de investigación paralela. El inspector jefe dejó claro que basó su valoración en los documentos incautados y dejó constancia de que un dictamen "apócrifo" sobre este asunto y que implicaba a la familia Pujol no lo había realizado su grupo y dudaba que la UDEF.

El mismo inspector jefe se ha referido a otro informe en el que dejó constancia de las prácticas anómalas realizadas por los empleados de una oficina de Caixa Catalunya donde el Palau de la Música tenía cuentas corrientes. Los trabajadores de la entidad bancaria en muchas ocasiones no solicitaban ningún tipo de acreditación para dar importantes cantidades en metálico. "Se inculcaron las mínimas normas administrativas", detalló.

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