23 feb 2020

Ir a contenido

CUESTIÓN DE CONFIANZA EN EL PARLAMENT

Puigdemont logra un 'sí' crítico de la CUP y busca ya alianzas con los 'comuns'

La formación anticapitalista pone condiciones para apoyar los presupuestos del 2017

Junts pel Sí y Sí que es Pot negocian una resolución sobre el referéndum para el debate de política general

Fidel Masreal Roger Pascual

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante el debate de la cuestión de confianza en el Parlament.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, durante el debate de la cuestión de confianza en el Parlament. / JULIO CARBÓ

El 'president' Carles Puigdemont se jugó en junio su presidencia al quedarse sin socio para aprobar los presupuestos. Tres meses después, no solo sale airoso de la cuestión de confianza (por 72 votos contra 63) con los mismos que le vetaron las cuentas -y que, por cierto, avisan de que no votarán las siguientes si son parecidas a las anteriores-, sino que también está logrando plantar la semilla de una alianza, parcial y probablemente temporal, con el espacio de izqueirdas que representa Catalunya Sí que es Pot.

Lejos de poner a Puigdemont en dificultades con preguntas concretas sobre cómo piensa llevar a cabo un referéndum unilateral si el Estado lo impide, los grupos de la oposición han mostrado tal choque frontal que han dejado fácil al 'president' mantener su firmeza pro referéndum. Ha situado a Ciutadans como epicentro de la oposición al mantener un duelo dialéctico sobre resultados electorales con Inés Arrimadas; con el PSC, en un tono amable, ha podido defender la vía independentista ante el menguante apoyo al federalismo; y frente el PP ha podido desmarcarse de la CUP.

Una fuerza, la CUP, que ha facilitado sí la continuidad del 'president', pero le ha contestado que no le da un cheque en blanco para las cuentas del 2017, y le exige que incluyan, entre otras medidas, un incremento de impuestos a las rentas altas. Más de uno en el Govern se revolvía al escuchar a Anna Gabriel lanzar múltiples advertencias y avisar de que la confianza "es de ida y vuelta". Puigdemont se ha arremangado recordándoles a los anticapitalistas que son minoría y rechazando subir el IRPF en los presupuestos ("Hemos de usar los recursos que tenemos hoy, no los que tendremos dentro de dos o tres años"), que serán, ha advertido, los de la mayoría. 

RESOLUCIONES CONJUNTAS CON CSQP

Aparte de estas advertencias, lo más novedoso de la sesión parlamentaria ha sido el acercamiento entre Catalunya Sí que es Pot y Junts pel Sí, que se ha plasmado en un intercambio de guante blanco entre Lluís Rabell y Puigdemont. El mundo de los ‘comuns’ y el independentismo buscan acercarse con el referéndum acordado como principal punto de encuentro. “Hemos hecho varias propuestas en busca de un acuerdo en varias resoluciones entre las cuales el referéndum, el TTIP, y dos o tres de políticas sociales, como la renta mínima garantizada”, explican fuentes de Sí que es Pot. “Ellos lo necesitan, nosotros lo queremos”, añaden. Este acuerdo, reflexionan desde la coalición, les permitiría ganar “centralidad política y salir del lado del 'no'", que es lo que querían hacer "en la nueva fase”. Esto explicaría parcialmente el lío que se formó la semana pasada con el pulso en la formación por cambiar los portavoces en los principales debates de este último trimestre del año.

En el bando de Junts pel Sí, en especial en ERC, hay ganas de tender puentes con los de Rabell para reforzar el apoyo a reivindicación de la consulta ante el Estado y el proceso constituyente. Se han producido ya gestos como la presentación conjunta, con Sí que es Pot y la CUP, de una ley que anula los juicios del franquismo. En el espacio posconvergente hay buenas intenciones pero reina la prudencia, a la vista de la batalla interna en la izquierda alternativa.

En consecuencia, en su réplica a Sí que es Pot, Puigdemont se ha mostrado especialmente conciliador. “Usted, señor Rabell, habla de una estrategia soberanista compartida. De acuerdo. Y pide que sea una demanda transversal de la sociedad. De acuerdo”, ha asegurado. “En los próximos meses -ha concretado- lo hemos de acreditar de una forma rotunda y recorrer todos los espacios del país, ciudadanos e institucionales, que se adhieran a esta idea. Cuanto más acreditada y sostenida esté, más fuerza tendrá ante quienes la han de escuchar”, ha remachado.

EL 'PRESIDENT' CONTRA LOS BARONES

"¿Hemos de hacer caso al Ibex, a los barones de partidos, a los editorialistas interesados o a la gente en una urna? Yo soy de los segundos”

En ningún momento de la larga sesión de mañana y tarde, Puigdemont ha tenido que detallar cómo llevará a cabo la segunda fase del plan, la de la unilateralidad. Tan solo ha afirmado al respecto que “la gente con su voto decidirá si el referéndum es válido o no”. Y en su duro debate con el PP, ha insistido en que no será ilegal porque antes habrá entrado en vigor la nueva legalidad catalana.

También ha tenido tiempo para mantener un tono desafiante contra los lobis, incluidos los que puede haber en su partido: “¿A quién hemos de hacer caso, a los del Ibex 35, a los barones de nuestros partidos, a los enchufados en los consejos de administración, a los editorialistas interesados, o a lo que dice la gente con toda su bondad con una urna? Yo soy de estos segundos”.