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DE VUELTA A LAS URNAS

PSOE: ¿Quedar primero o nada?

Los socialistas debaten si Sánchez debe anunciar que solo intentará ser presidente si gana en votos al PP

Díaz vincula la llegada del secretario general a la Moncloa a la victoria electoral

Juan Ruiz Sierra

Pedro Sánchez, durante su visita a un centro de asistencia a refugiados, este miércoles en Berlín. 

Pedro Sánchez, durante su visita a un centro de asistencia a refugiados, este miércoles en Berlín.  / EFE / PATRICIA SEVILLA CIORDIA

Pedro Sánchez considera que en las próximas elecciones no se debe decidir tanto en términos de preferencias ideológicas como sobre la continuidad de Mariano Rajoy al frente del Ejecutivo. “El 26-J es un plebiscito sobre Rajoy”, sostiene el líder y candidato del PSOE, una tesis con la que pretende dirigir los votos contrarios al PP hacia su partido, desinflando así las expectativas de ‘sorpasso’ de Unidos Podemos, al tiempo que le permite recordar que ese “cambio” ya podría haberse producido, tras los comicios de diciembre, si Pablo Iglesias hubiese aceptado sumarse al pacto con Ciudadanos. El argumento puede acabar cuajando ante los electores, pero una parte importante de los cuadros socialistas, en su mayoría englobados dentro del sector crítico con el secretario general, se pregunta si no debería ir más allá y lanzar el mismo mensaje que José Luis Rodríguez Zapatero en la campaña del 2004, cuando anunció que solo sería presidente si ganaba en votos a los populares.

“Así su discurso tendría más fuerza y ganaría peso la idea de que las elecciones van de elegir entre Rajoy y Sánchez, una imagen que no se está produciendo”, argumenta un dirigente.

La posibilidad de que la coalición de Podemos e IU supere en apoyos al PSOE pone los pelos de punta al equipo de Sánchez, pero ni siquiera los más alejados del actual líder creen que se acabe produciendo. “La polarización entre el PP y Podemos existe, y va a ir a más, con Rajoy abanderando la derecha, Iglesias la izquierda y nosotros en un lugar indefinido tras el acuerdo con Ciudadanos. Si anunciamos que solo intentaremos alcanzar el Ejecutivo si sacamos más papeletas que el PP, romperíamos este esquema e insuflaríamos el necesario ánimo en nuestras filas. Transmitiríamos que la victoria, por mucho que digan las encuestases posible”, opina otro mando socialista.

CONDICIÓN NECESARIA

Susana Díaz, presidenta de Andalucía y principal contrapoder de Sánchez en el partido, no traslada este mensaje de forma tan clara, pero sus palabras en los últimos días van en el mismo sentido. “He escuchado que estamos más débiles, que jugamos a mantener la segunda posición (…) Para que el PSOE vuelva a gobernar tiene que volver a ganar las elecciones”, dijo el pasado sábado, durante la proclamación de Sánchez como candidato. Este miércoles, en una conferencia en Madrid, ha vuelto a vincular la recuperación del poder con la victoria en votos sobre el PP. “Quiero asistir cuanto antes a la investidura de nuestro compañero Pedro Sánchez porque haya ganado las elecciones”, ha explicado Díaz.

"Quiero asistir cuanto antes a la investidura de Pedro Sánchez porque haya ganado las elecciones", afirma la presidenta de Andalucía

Pero la dirección socialista no lo ve así. El secretario general ha dicho en alguna ocasión que, a su juicio, “quien gana” las elecciones es “quien gobierna”, es decir que se puede perder en votos y sin embargo vencer a través de la llegada al poder. Es lo que ha ocurrido en autonomías como la Comunidad Valenciana, Aragón y Baleares. Ante el 26-J, los colaboradores de Sánchez ven muy complicado superar al PP y señalan que no por ello deben renunciar a formar gobierno si Rajoy fracasa en su intento, con la esperanza puesta en que, esta vez sí, la suma del PSOE y Unidos Podemos alcance o se quede cerca de los 175 diputados, la mitad del Congreso, para no necesitar del concurso del independentismo catalán.

El aspirante, mientras tanto, ha estado este miércoles en Berlín, donde se ha reunido con Sigmar Gabriel, líder de los socialdemócratas alemanes y ministro de Economía en el Gobierno de coalición de la conservadora Angela Merkel. Sánchez ha dicho que esa alianza no se podría dar aquí, porque “España no es Alemania”, pero son muchos en el PSOE los que consideran que si quedan muy por detrás del PP y lejos de la suma con Podemos, no tendrán más remedio que facilitar la permanencia de Rajoy a través de una abstención.