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El PP trata de proteger a Rajoy tras el turbulento adiós de Soria

La forma fría y distante en que el Gobierno despidió al exministro provoca división en el seno popular

Feijoo aboga por impulsar una segunda vuelta electoral para evitar que se repitan las consecuencias del 20-D

Gemma Robles

La vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, junto al presidente gallego Alberto Núñez Feijoo.

La vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, junto al presidente gallego Alberto Núñez Feijoo. / JOSÉ LUIS ROCA

En la jornada en que la gran mayoría de políticos da por hecho que la repetición de elecciones será inevitable, los populares -que llevan semanas de precampaña oficiosa-han salido en tromba a ensalzar a Mariano Rajoy, justo en el momento en que internamente nadie discutía ya que sería de nuevo el candidato si hay otras generales en junio. ¿Entonces?. El gesto de encomiar al presidente busca esta vez tratar de disimular las grietas internas que deja la dimisión de José Manuel Soria, cuyo nombre apareció en los 'Papeles de Panamá', y la gestión del escándalo que le ha rodeado tras saberse que tenía una sociedad en un paraíso fiscal. Se trata de reforzar al jefe del PP justo cuando la oposición reclama su comparecencia por este caso -que no llegará- y, de paso, evitar tentaciones de reabrir un debate sucesorio (aunque sea a medio plazo) a cuenta de las discrepancias que se han dejado entrever estos días en el seno del Ejecutivo.

Así, se colocaron en el foco este lunes para coincidir en defender que Rajoy debe continuar sin ninguna duda con el ministro de Asuntos Exteriores, Jose Manuel García-Margallo; el titular de Sanidad (cuyo nombre suena para 'presidenciable' en un futuro), Alfonso Alonso; el ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo o el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, quien hace apenas unas semanas descartó dar el salto a la política nacional para repetir como candidato en Galicia en otoño. Feijóo, en un acto informativo organizado por El Mundo, negó además que hubiera "crisis" en el seno del PP a raíz del adiós de Soria.

También rechazó división interna la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, quien por cierto continúa en todas las ‘quinielas’ para suceder a Rajoy cuando toque. “En absoluto”, respondió cuando se le planteó si los populares estaban viviendo otra crisis. Pero es precisamente la actuación pública de Santamaría, al conocerse que Soria dimitía, junto a la de uno de los ministros que se consideran de su ámbito de influencia, Cristóbal Montoro, la que provocó desconcierto entre algunos de sus compañeros, pese a estar seguramente en línea con la indignación producida en la ciudadanía. “ Nadie puede estar en el Gobierno si ha operado desde paraísos fiscales”, dijo el titular de Hacienda el viernes, avalando la vicepresidenta tan rotunda expresión.

PACTOS Y POSTURA DE CIUDADANOS

Para algunos conservadores, es sorprendente que no hubiera agradecimientos a la labor del titular de Industria y que se pronunciase esta frase desde la Moncloa dando por sentado que Soria dimitía por tener una sociedad en el paraíso fiscal de Jersey que él inicialmente negaba, cuando en el comunicado que remitió el exministro a la prensa se admitían únicamente “errores” de comunicación. Es evidente que ni Montoro ni Santamaría quisieron entretenerse en poner paños calientes. Feijoo se alineaba este lunes con ellos, y no con los miembros del PP que, como los ministros Ana Pastor o García-Margallo (ambos amigos de Soria) resaltaban que lo importante es si se tributa por una sociedad. “Yo, personalmente, estoy de acuerdo con Montoro [..]. Se puede operar desde fuera siempre que se tribute, pero creo que hay un deber ético superior para los políticos”, enfatizó.  

También de posibles (más bien imposibles) pactos de investidura a última hora se habló este lunes desde las filas conservadoras, tratando de enfriar el supuesto compromiso de llamar al socialista Pedro Sánchez. El presidente de Galicia, por su lado, propuso estudiar con seriedad una segunda vuelta electoral para evitar situaciones como las que se han dado a partir del 20-D y, de paso, apostó por que Ciudadanos no podrá volver a rechazar un acercamiento a los populares en caso de que Mariano Rajoy vuelva a ganar las elecciones. "Estoy convencido de que Ciudadanos no puede vetar por dos veces a un ganador", concluyó.