Ximo Puig: "No ha sido una manzana podrida, sino un cesto"

Mónica Oltra considera que este nuevo caso "inhabilita" al PP para dirigir el Gobierno central

Sáenz de Santamaría considera que la operación demuestra que "no hay impunidad en España"

El presidente valenciano, Ximo Puig, y la vicepresidenta Monica Oltra, en las Corts Valencianes

El presidente valenciano, Ximo Puig, y la vicepresidenta Monica Oltra, en las Corts Valencianes / MIGUEL LORENZO

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La macrooperación contra una supuesta trama de corrupción del PP en Valencia desarrolada este martes ha provocado el repudio de todos los partidos, incluido el de los conservadores, que han anunciado la apertura de un expediente displinario y el cese temporal de militancia contra los militantes detenidos en esta operación.

El presidente de la Generalitat Valenciana, el socialista Ximo Puig, ha considerado que la redad "demuestra que el PP cobijó la corrupción durante mucho tiempo, con una actitud desleal con los valencianos". "No ha sido una manzana podrida, sino un ceso que ha propiado la podredumbre", ha añadido, además de lamentar que durante mucho tiempo los medios de comunicación denunciaron las supuestas irregularidades "y no se tomaron medidas".

La vicepresidenta, Mónica Oltra, quien mientras estuvo en la oposición fue un azote constante contra el PP por los casos de corrupción que le iban saliendo al paso, no se ha quedado corta este martes al denunciar la macrooperación que se ha saldado con la detención, entre otros, del exalcalde de Xàtiva Alfonso Rus y la exconcejala de Cultura María José Alcón. "El señor Rajoy ha mirado a otros lado mientras se beneficiaba de esta corrupción que los perpetuaba en el poder", ha censurado Oltra, al tiempo que ha acusado al PP de ser un "partido podrido" y ha considerado que "cada vez más esas siglas están inhabilitadas para gobernar ninguna institución y menos para el Gobierno de España".

Preguntada por los periodistas, la también líder de Compromís ha asegurado que la operación de este martes no le ha pillado por sorpresa, pues, a su juicio, ya se podía adivinar cuando se escuchó "aquella conversación en la que Rus contaba dinero en un coche".

UNA RED INTERNACIONAL

Ha añadido que no solo se trataría de "presunta financiación ilegal del PP en la ciudad de Valencia y el ayuntamiento, sino de una red internacional de blanqueo de capitales". "Estamos hablando --ha advertido-- de organizaciones criminales que presuntamente saqueaban las arcas públicas para financiar al PP".

"La indignación es total. Cada día sabemos que el saqueo no tenía limites y que la indecencia y la corrupción se había instalado como una mancha de aceite que lo embadurnaba y lo pudría todo en donde el PP gobernaba", ha abundado Oltra, antes de lamentar, igual que ha hecho también Puig, que la Comunidad Valenciana siembre aparezca en los titulares de los medios de comunicación por casos de corrupción.

Por su parte, el senador de Compromís Carles Mulet ha reclamado al PP que retire del Senado a Rita Barberá, que estuvo al frente del Ayuntamiento de Valencia durante los hechos investigados. "Es una vergüenza compatir hemiciclo con una persona como esta, que en todos los casos de corrupción de la Comunidad Valenciana aparece su sombra o su presencia", ha manifestado. Barberá fue designada senadora por las Corts valencianas después de no conseguir recabar apoyos para ser reelegida alcaldesa.

"NO HAY IMPUNIDAD"

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Para la vicepresidenta del Gobierno central en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, la operación policial contra el PP en Valencia demuestra que "en España no hay impunidad". En declaraciones durante un acto en el Museo del Prado, Santamaría ha subrayado que "los jueces, los fiscales y la policía trabajan y los delitos se persiguen, cualquiera que sea su autor y con independencia de la formación política que se vea afectada".

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos en el Parlamento valenciano, Carolina Punset, ha acusado al PP de ser "lo más parecido a una mafia calabresa" y ha recordado que la dirección de los conservadores valencianos "mantuvo a Rus hasta el último momento en su puesto" y "costó mucho que dimitiera antes de las elecciones, después de muchas bravuconerías y después de muchas chulerías en las que presuntamente andaba contando presunto dinero público de los valencianos". Punset ha reclamado, asimismo, que el dinero malversado sea devuelto a las arcas públicas.