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Análisis

Leve cambio de tendencia

Àngels Pont

El primer Barómetro Político de Catalunya de EL PERIÓDICO de este año pone de manifiesto unos ligeros, pero importantes, cambios de tendencia en la percepción general que la población tiene sobre la situación del país. Aunque siguen predominando de forma contundente las opiniones negativas, estas retroceden y los ciudadanos empiezan a mostrarse optimistas cara al futuro. El cambio de tendencia sitúa la mayoría de indicadores en los niveles del 2010. Así, estamos ante los datos menos negativos desde que Artur Mas es presidente, lo que da un poco de aire a su gobierno, que ve cómo se reducen ligeramente las opiniones en contra de su gestión.

También la valoración de Mas mejora levemente, aunque sigue sin llegar al aprobado y continúan siendo mayoría los que piensan que no es un buen presidente. De hecho, Mas aprueba holgadamente (y con casi la misma puntuación) entre el electorado de CiU y ERC, pero suspende en todos los demás casos. Donde es más visible la mejora relativa de Mas es cuando se pregunta por las preferencias de presidente: el líder de CiU toma la primera posición que en octubre pasado tenía Oriol Junqueras. Este cambio se da tanto por el avance de Mas como por el retroceso del cabeza de lista de los republicanos. De hecho, la encuesta pone de relieve un cierto estancamiento de todos los indicadores de ERC respecto a las últimas encuestas y una ligera mejora de los de CiU, que se acaba traduciendo en una estrecha ventaja de la federación nacionalista en la estimación de voto cara a las elecciones al Parlament.

En cualquier caso, el escenario político catalán sigue dominado por una fuerte volatilidad de voto. Así, entre los que en las elecciones del 2012 votaron a partidos que tienen representación en el Parlament de Catalunya, solo un 57% dice que ahora votaría lo mismo, mientras que un 20% se muestra decidido, en estos momentos, a cambiar de voto. Obviamente, esta volatilidad es diferente según el partido: es muy alta en el caso del PP y muy escasa en el caso de ERC y la CUP, mientras que el PSC tiene la mayoría de su electorado en la indefinición. Interesante es ver las transferencias de voto entre unos y otros: se mantiene la rivalidad entre ERC y CiU, la competencia entre PP y C's y la dispersión de los que abandonan las filas socialistas.

Hay que poner de relieve que la agitación que hay en el marco autonómico también se da en los otros escenarios electorales. En los comicios europeos, los más cercanos, casi el 50% no se decanta por ningún partido en intención directa de voto y los cambios que se perciben respecto a las últimas europeas son muy importantes, aunque de momento poco precisos. Lo que sí se pondrá de manifiesto el próximo 25 de mayo, por el tipo de elección que es y el contexto social y político en el que tendrá lugar, es el considerable aumento de la fragmentación de voto, que se hará aún más evidente en la comparación con los resultados del 2009.

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