Opinión | En clave europea

Eliseo Oliveras

Nuevas amenazas a la democracia en la UE

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni. / ROBERTO MONALDO / LA PRESSE / DPA

La reforma política del Gobierno ultraderechista de Giorgia Meloni en Italia representa una nueva amenaza a la democracia dentro de la Unión Europea (UE), porque alterará drásticamente el resultado de las elecciones, regalará una mayoría absoluta parlamentaría de al menos el 55% a quien no la ha obtenido en las urnas y dejará sin influencia política al voto expresado por la mayoría de los ciudadanos. No es la única. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, tras recuperar el poder en octubre ha reanudado sus ataques y amenazas a la prensa. El Instituto Internacional para la Democracia (IDEA) advierte en El Estado Global de la Democracia 2023 y en sus informes nacionales de que en los últimos cinco años se ha producido un significativo declive en libertades e indicadores políticos en Hungría, Polonia, Grecia, Chipre, Eslovenia y Portugal, pero también en las democracias consolidadas, como Alemania, Austria, Holanda, Suecia y Luxemburgo

El Parlamento Europeo denuncia la cultura de impunidad gubernamental y el acoso a los periodistas que impera en Malta. La Eurocámara alerta además sobre las crecientes amenazas a las libertades de expresión, asociación, manifestación y prensa en la UE y sobre el abuso gubernamental de los programas espía. La propia Comisión Europea ha propuesto escanear el contenido todas las comunicaciones privadas en los chats con la excusa de luchar contra la pedofilia, en contra de las leyes de la UE sobre privacidad y protección de datos.

La Comisión Europea incluso recurrió a una campaña de publicidad de micro focalización en base a datos sobre opiniones políticas personales (prohibido por la legislación europea) para socavar la posición de los gobiernos y manipular la opinión pública a favor de ese controvertido proyecto de escanear todas las telecomunicaciones personales encriptadas.

Elección directa del primer ministro

Meloni, con el apoyo de su socio del Partido Popular Europeo (PPE), quiere instaurar la elección directa del primer ministro -en lugar de su elección por el Parlamento- y que el partido o coalición más votado que respalde a ese primer ministro tenga garantizada una mayoría parlamentaria absoluta de al menos el 55%. Esta reforma permitiría que un partido con el 30% de los votos tuviera la mayoría absoluta en el Parlamento, mientras el voto del 70% restante de la población carecerían de valor político efectivo. La reforma también recorta los controles y contrapesos democráticos, limitando los poderes del presidente de la República y el voto de censura al Gobierno. La reforma fue redactada por la ministra Maria Elisabetta Casellati, representante de Forza Italia y de los populares europeos.

Con la reforma, Meloni busca asegurarse su perpetuidad en el poder y la de su partido, el ultraderechista Hermanos de Italia de raíces posfascistas, que cuenta con una expectativa de voto del 29%. Meloni, con sus actuales socios gubernamentales -Liga (ultra) y Forza Italia (PPE)- calcula mantenerse como la coalición más votada. A Forza Italia, con un 7% de intención de voto, le conviene la reforma para seguir en el Gobierno como socio menor. Meloni imita a su modelo, el autoritario primer ministro húngaro, Viktor Orban, que reformó la Constitución y las leyes electorales para hacer inviable una victoria de la oposición. En Grecia, un sistema que regala hasta 50 escaños adicionales al partido más votado permitió en junio al conservador Nueva Democracia (PPE) hacerse con una amplia mayoría absoluta en el Parlamento con sólo el 40% de los votos. La reforma de Meloni en España habría dado al PP el Gobierno y la mayoría absoluta en el Parlamento en las elecciones de julio con sólo el 33% de los votos y habría dejado sin valor el voto del 67% de los españoles.

La Comisión Europea, que debe garantizar el respeto de los derechos, las libertades y las leyes de la UE, está inmersa en una tormenta política por su proyecto legislativo de escanear todas las telecomunicaciones privadas encriptadas en busca de pedofilia. Los eurodiputados, no solo critican su pasividad ante los programas espía, sino que han vetado esa vigilancia masiva de las telecomunicaciones encriptadas. La Comisión Europea además acaba de ser denunciada ante el Supervisor Europeo de Protección de Datos (EDPS) por violar las normativas de la UE con su campaña publicitaria de micro focalización a través de la red X (Twitter) en base a datos privados sobre orientación política de los receptores. La denuncia ha sido presentada por el Centro Europeo para los Derechos Digitales.