Opinión | Apunte

Sònia Gelmà

Sònia Gelmà

Periodista

El último partido

Para satisfacción de Xavi, no diremos que el resultado del clásico de Copa ante el Madrid vaya a marcar la temporada. Para lo bueno y para lo malo, lo sustancial ya está conseguido

Una imagen del Real Madrid-Barcelona.

Una imagen del Real Madrid-Barcelona. / Reuters

Baño y masaje. Eso es en lo que se pueden convertir los dos próximos meses de competición para el Barça a partir de la noche del miércoles. Queda un partido, el clásico de la semifinal de Copa, y a partir de ahí veremos si una final. Con dos meses de competición por delante, la mayoría de equipos encaran el tramo decisivo de la temporada. No es así para el Barça, al que le esperan unas semanas con poco estrés. En positivo, porque ya acaricia un título de Liga, y en negativo, porque su nivel no le dio para Europa.  

Si el Barça mantienen el tono visto en el Martínez Valero, la Liga caerá por su peso. A falta de 11 jornadas y con 12 puntos de ventaja, llega el momento para que algunos jugadores se reivindiquen, como hizo Ansu con su gol ante el Elche. Xavi va a tener tiempo para decidir sobre el futuro de algunos componentes de la plantilla, para dar oportunidades a jóvenes de la cantera o incluso para proyectar nuevas posiciones en el campo como la de Eric Garcia de mediocentro. Once jornadas para rematar el presente, también útiles para el futuro. 

El cierre virtual de la temporada

Pero todo eso llegará tras el clásico. Para satisfacción de Xavi, no diremos que el resultado vaya a marcar la temporada. Para lo bueno y para lo malo, lo sustancial ya está conseguido. Este partido, simplemente, es el último. Sirve para cerrar virtualmente la temporada. Si el equipo mantiene su buena dinámica de resultados ante el Madrid, le dará para jugar una final de Copa que puede entretener, y mucho, a sus aficionados. En cambio, si el Madrid consigue remontar en el Camp Nou, se podrá colgar el cartel de fin de curso en el vestuario azulgrana. 

Si no fuera porque estas cosas requieren su tiempo, se podría avanzar incluso el traslado a Montjuic, para dejar entrar las grúas al estadio e ir adaptándose ya a lo que va a ser su nueva casa. De hecho, si quieren también pueden precipitar el regreso de Messi, a quien le espera una dura etapa final si los aficionados del PSG insisten en culparle de todos los males del club francés.