Opinión |
Innovación artística

Arte digital y experiencias inmersivas

Los museos introducen las tecnologías para ofrecer nuevas experiencias al visitante

El famoso meme Nyan Cat, vendido con NFT por 580.000 dólares

El famoso meme Nyan Cat, vendido con NFT por 580.000 dólares / Chris Torres

Carmina Crusafon

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El arte digital está de moda. Por un lado, los museos amplían sus colecciones al universo virtual y los artistas encuentran nuevas posibilidades de exponer en las plataformas digitales. Por otro, las formas artísticas, como los NFT, han introducido nuevas dinámicas en el mundo de la inversión, mostrando sus beneficios, pero también su capacidad especulativa. Este proceso de transformación tecnológica ya no es patrimonio de grandes e importantes museos, sino que se ha democratizado y está al alcance de la mayoría. Veamos qué aporta la digitalización y de qué manera su introducción puede favorecer el conocimiento artístico de la ciudadanía.

Los museos se digitalizan 

Los museos se han introducido por completo en el entorno digital. Primero llegaron las páginas web informativas; luego se ofrecieron las visitas virtuales a las colecciones museísticas; y ahora las visitas se complementan con una oferta de realidad virtual e inmersiva. Se busca, ante todo, ofrecer una doble experiencia: nuevas sensaciones al visitante y ampliar el acceso virtual a las obras artísticas desde cualquier parte del planeta. 

El uso de las tecnologías inmersivas es ya habitual en muchas de las exposiciones museísticas y artísticas. Se trata de instalaciones multimedia envolventes que permiten al visitante descubrir a los artistas de manera más vivencial y ampliar de esta forma el conocimiento sobre su obra y su contexto. En Barcelona y Madrid la oferta es bastante amplia. Por ejemplo, en la ciudad condal, ahora mismo se pueden visitar exposiciones inmersivas sobre Van Gogh, Klimt, Frida Kahlo y Banksy. También encontramos una sala de arte inmersivo, diseñada por los artistas daneses Studio Irma,en el Moco Museum; o bien, en la Casa Batlló, la sala del cubo que ofrece una experiencia inmersiva en la mente de Gaudí. En la capital española, se inaugurará en marzo el MAD (Madrid Artes Digitales) Centro de Experiencias Inmersivas, que será un museo que ofrecerá proyectos audiovisuales, realidad aumentada, realidad virtual y holografía.

Exposiciones virtuales 

El acceso que ofrece internet permite la creación de exposiciones virtuales que permiten experimentar e investigar en el ámbito de las humanidades digitales. Además, favorecen la promoción de nuevos artistas o temáticas de ámbitos geográficos más amplios. Es un fenómeno creciente, que está ampliando las actividades de las galerías de arte para promocionar las obras que están exponiendo y así ampliar los posibles compradores.

Estas exposiciones son también espacios de experimentación para jóvenes profesionales del arte, especialistas en la curación de temáticas que a veces no tienen cabida en las instituciones museísticas. Un ejemplo interesante es ‘La fiebre del banano/Banana Craze’, un proyecto sobre el legado de las plantaciones bananeras en Latinoamérica visto a través de 100 obras de arte contemporáneo, que examinan cómo el banano ha dado forma a las identidades, los ecosistemas y las violencias en América Latina. Ofrece una experiencia conjunta de exposición virtual, un archivo digital y eventos online. Es una muestra del amplio catálogo que se puede encontrar en la red si tienes interés por descubrir nuevas expresiones artísticas. Además, son una oportunidad para abrir el mundo del arte a las generaciones digitales, que ven en este soporte su entorno más natural de consumo de contenidos y experiencias de conocimiento. 

Nuevas formas de arte digital 

El arte digital se convirtió en tema de gran interés en el mundo tecnológico en 2021. El detonante fue, en el mes de marzo, la venta de la obra 'First 5000 Days' del artista Beeple, por 69,3 millones de dólares en una subasta de Christie’s. La novedad fue que su autenticidad estaba garantizada por un token no fungible (NFT), un certificado digital único que está vinculado a un archivo. Esta venta desató toda una euforia en torno a estas nuevas formas de arte digital, disparando sus precios. Su auge está vinculado al mundo de las criptomonedas, que como bien saben para algunos es el sector más emergente y para otros es un ámbito puramente especulativo. Los NFT son un ejemplo claro del vínculo entre tecnología y arte. Han venido para quedarse. Veremos si ayudan a democratizar el sector del arte; o, por el contrario, solamente contribuyen a su mercantilización. 

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