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Más lectores, más libreros

Si es usted del 51,7% de los españoles que compró un libro a lo largo del año 2020, le doy las gracias

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Interior de la librería Byron de Barcelona.

Interior de la librería Byron de Barcelona. / FERRAN NADEU

Si resulta ser cierto que los números cantan, o lo que es lo mismo, que las cifras suenan claro, alto y afinado, habrá que convenir que en lo que se refiere a la venta de libros y al aumento de lectores y librerías abiertas en este país a lo largo del último año, las estadísticas cantan ‘La Traviata’, ‘Rigoletto’ y el repertorio verdiano al completo. ¡Qué manera de cantar! Y qué manera, también, de contar. Cuenten. Hagan sumas, ahora, conmigo. Y canten también, si es eso lo que les pide el cuerpo a la vista de los resultados. En plena pandemia, y cuando lo habitual era restar y restar (vidas, empleos, sueldos, paseos, abrazos), resulta que el número de lectores frecuentes, aquellos que leían por lo menos una vez por semana, sumaba y sumaba hasta alcanzar el 68,8% de la población. Un total impensable antes de la aparición del virus.

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Si es usted del 51,7% de los españoles que compró un libro a lo largo del año 2020, permítame que le de las gracias, porque es usted el causante de que en este momento y en este país se estén abriendo más librerías que nunca. Bastantes más de las que se cierran. Con independencia de lo que este dato venga a decirnos de la salud cultural del país, mi agradecimiento es puramente personal y no exento de egoísmo. ¿Por qué? Pues porque el aumento de librerías hace que aumente el número de mis visitas a las mismas, lo que quiere decir que aumenta también la frecuencia de mis paseos hacia los distintos (y distantes) barrios de la ciudad donde se ubican, lo que quiere decir que camino mucho más de lo que lo hacía hasta ahora, lo que quiere decir, en definitiva, que todo redunda en beneficio de mi propio estado de salud, tanto física como mental. Gracias, pues, al anónimo lector que tanto me favorece.

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