El camino al 14-F

El triunfo del funambulismo de Sánchez

La ilusión del ‘sorpasso’ electoral en Catalunya ha sido más potente que la contradicción de renunciar al ministro de Sanidad en plena pandemia

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El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en una rueda de prensa.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, en una rueda de prensa. / EFE / RODRIGO JIMÉNEZ

La lógica funambulista de Pedro Sánchez se ha impuesto en el último minuto a la resignación del PSC de apostar por una recuperación electoral sostenida después de haber tocado fondo en 2012. Salvador Illa será el candidato del PSC, tras la renuncia incentivada de Miquel Iceta a repetir como aspirante a la presidencia de la Generalitat. La ilusión del ‘sorpasso’ electoral en Catalunya ha sido más potente que la contradicción de renunciar al ministro de Sanidad en plena pandemia, justo al inicio del proceso de vacunación masiva. La decisión le representará al PSOE un alud de críticas, expectativa que debe preocupar bien poco a Sánchez, instaurado desde el primer día en la tradición de “el Gobierno soy yo”.

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La Moncloa cree factible un éxito en las autonómicas catalanas, no tanto para formar Gobierno (una hipótesis muy optimista, incluso para Iván Redondo) como para sustituir a Ciudadanos como primer grupo de la cámara. Salvador Illa es un buen candidato, sin embargo, a menos que conozca la fórmula para romper con la impenetrabilidad de los bloques políticos, la mayoría parlamentaria del soberanismo se reeditará, según todos los sondeos. Luego deberá huir de la experiencia de Inés Arrimadas, que ya saboreó la inutilidad de una victoria pírrica.

El PSC formalizará una investidura de obtener la primera plaza, con la intención manifiesta de situar a ERC en el dilema de permitir o negar la constitución de un Gobierno de izquierdas. Este escenario es a beneficio de inventario para posteriores batallas electorales, aun así desatará una colosal tormenta en la media Catalunya independentista. Si difícil se presume que ERC pudiera pactar con el PSC para asegurar la presidencia de Pere Aragonès, más improbable se antoja que los republicanos estén en condiciones de regalar la presidencia a Illa, pudiendo formar un gobierno con JxCat y la CUP. Nada es imposible, pero la maniobra infligida por el PSOE al PSC más bien parece un subproducto de la política española, pensada para arrasar a Ciudadanos.