Elecciones al Parlament

Illa será el candidato del PSC a la Generalitat y dejará el Gobierno

  • Iceta da un voluntario paso atrás al comprobar que las encuestas colocan en mejor posición al ministro de Sanidad

  • El líder del PSC comunicó en noviembre a Sánchez su intención de no repetir como aspirante en las elecciones del 14-F

  • Darias se perfila como nueva titular de Sanidad, mientras Iceta entraría en el Gobierno dirigiendo Política Territorial

Salvador Illa y Miquel Iceta llegan a la sede del PSC, para asistir al Consejo Ejecutivo.

Salvador Illa y Miquel Iceta llegan a la sede del PSC, para asistir al Consejo Ejecutivo. / ELISENDA PONS

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Los socialistas dieron este miércoles un contundente giro al guión de las elecciones catalanas. Tras meses negando esa posibilidad, algo que hizo incluso el día anterior en una entrevista, Salvador Illa será el candidato del PSC a los comicios del próximo 14 de febrero, reemplazando a Miquel Iceta como cabeza de cartel. La decisión, diseñada desde noviembre, obedece al mayor tirón que las encuestas conceden al todavía ministro de Sanidad, que en las próximas semanas dejará su puesto en el Gobierno para centrarse en las autonómicas. En su vuelta a la política catalana han participado el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, y también el propio Iceta, al comprobar que las expectativas electorales de los socialistas catalanes aumentaban si daba un paso atrás y cedía su puesto a Illa.

Pero el todavía líder del PSC no dejará la primera línea política. “Hace tiempo que se le está buscando una salida digna. Se le debe mucho”, explican en la dirección del PSOE, que recuerdan su apoyo a Sánchez en las primarias frente a Susana Díaz, el intento de que presidiera el Senado, que el independentismo frustró, y la posibilidad, que él mismo rechazó en su día, de que se incorporara al Ejecutivo. A Iceta se le espera ahora en el Gobierno, en principio como ministro de Política Territorial, un puesto desde el que pilotaría la crisis en Catalunya, a través de la mesa de diálogo con el Govern, que se reactivará tras las catalanas. 

Porque quien se perfila como sustituta de Illa en Sanidad es Carolina Darias, titular de Política Territorial. Darias ha participado junto a Illa en el Consejo Interterritorial de Salud que reúne al Gobierno y las autonomías. También ha coordinado la estrategia de vacunación contra el coronavirus. Su nuevo cargo al frente de Sanidad no le supondría una absoluta novedad. 

Pero los cambios en el Gobierno, que no afectarán a los departamentos en manos de Podemos, no se esperan de modo inminente. Illa continuará en el Gobierno unos días. Al menos, hasta en torno el 15 de enero, cuando los partidos catalanes decidirán, en función de los datos epidemiológicos de ese momento, en los que ya se podrá valorar si ha habido tercera ola debido a los reencuentros navideños, si las elecciones se mantienen para el 14 de febrero. De ser así, el nuevo candidato del PSC dejará el Ejecutivo para centrarse por completo en los comicios. Si hay retraso, puede que continúe un poco más en el ministerio, explican en el Gobierno y el PSOE. 

La negociación con ERC

La reciente trayectoria de Illa resulta extraña, imprevisible hace apenas año y medio, producto de las dramáticas circunstancias que ha traído consigo la pandemia. Como secretario de Organización del PSC, cargo que aún ocupa, fue uno de los encargados, junto a José Luis Ábalos y Adriana Lastra, de la negociación con ERC que permitió la investidura de Sánchez el pasado enero. Illa se ganó entonces la confianza del presidente del Gobierno, que lo eligió para dirigir el Ministerio de Sanidad. El puesto, a primera vista, parecía sencillo. Se trata de un departamento sin apenas competencias, ya que la mayoría están transferidas a las comunidades, y fácil de compatibilizar con las relaciones con los republicanos, cruciales en esta legislatura. 

Cuentan en la Moncloa que en el primer Consejo de Ministros de la coalición del PSOE y Podemos, a mediados de enero, un miembro del Gobierno se acercó a Illa y le dijo: “Qué alegría. Ministro de Sanidad es un puesto agradecido. Hay pocas cosas que hacer. Salvo, claro, que tengas una emergencia sanitaria”. 

Ha sido esa emergencia, la más grave en todo el planeta en al menos un siglo, la que ha catapultado su popularidad. Aquí se encuentra el motivo del paso atrás de Iceta. Illa aparece mejor valorado que el líder del PSC en las encuestas, en un momento en el que las expectativas electorales de los socialistas catalanes son mejores que nunca en los últimos años. Su perfil, explican en la cúpula del partido, puede servir para atraer a antiguos votantes de los ‘comuns’, y sobre todo de Cs, cuyas expectativas se encuentran en caída libre. El propio Iceta lo reconoció este miércoles, durante su intervención en la ejecutiva del PSC. “No queremos ser segundos. Queremos presidir la Generalitat”, dijo. “Con Iceta teníamos aumento de votos, pero no suficiente para cambiar el tablero. Illa nos da un plus, y emite el mensaje de que queremos ganar las elecciones a ERC”, señaló un dirigente del PSC. “Esto demuestra que vamos a por todas”, añadió otro. 

El diseño del relevo

El pasado 27 de julio, explican en el entorno de Iceta, los socialistas recibieron un estudio cualitativo que mostraba que la mayoría de catalanes apostaba por el “cambio”. Aquello representaba una buena noticia para el PSC, tras años de gobiernos independentistas. Sin embargo, para los consultados, Iceta “no representaba el cambio necesario”. Desde entonces, continúan las mismas fuentes, el líder del PSC empezó a “reflexionar” si él era el mejor candidato a la Generalitat.  

En noviembre, ya tenía claro que no. El 16 de ese mes, almorzó con Sánchez y le transmitió su propuesta de que Illa fuese el cabeza de lista. El mensaje no supuso una sorpresa para el presidente, que también había sopesado esa posibilidad a la luz de los sondeos, pero al mismo tiempo este insistió en que la decisión correspondía al PSC. Así que Iceta se reunió ese mismo día con el ministro de Sanidad, que pidió 24 horas para tomar una decisión. Cuando Illa aceptó, la única condición que puso Sánchez fue llevarlo “en secreto” hasta finales de año. 

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Y así ha sido. Quienes estaban al tanto de la operación, en el PSOE y en el Gobierno, pueden contarse con los dedos de una mano. De ahí la sensación de sorpresa que planeó este miércoles sobre la política catalana.   

Oriol Junqueras, líder de ERC, partido que lidera las encuestas, aprovechó para apelar al voto útil del independentismo. “Illa representa la apuesta del PSC para buscar los votos de Cs. En estas elecciones hay que elegir entre ERC y el PSC. Les hemos ganado en las dos últimas elecciones y lo volveremos a hacer”, tuiteó. La candidata de JxCat, Laura Borràs, argumentó que el “desembarco” del ministro “confirma que el PSC es el PSOE”. El PP atacó por el flanco sanitario. "La preocupación de Illa no era la salud de los españoles. Era ser candidato a la Generalitat”, señaló su secretario general, Teodoro García Egea. También lo hizo Cs. “Es una irresponsabilidad que deje de ser ministro para ser candidato”, dijo su aspirante a la Generalitat, Carlos Carrizosa.