07 jun 2020

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Editorial

Desigualdad y vuelta al cole 'online'

El sistema educativo tendrá que hacer un sobreesfuerzo para que nadie quede atrás con el reinicio de las clases a distancia

El Periódico

Una clase vacía durante el confinamiento.

Una clase vacía durante el confinamiento. / NIA ESCOLA / ACN

Vuelta al cole el día 14 de abril. Pero desde casa. La Conselleria d’Educació ha marcado el final de la Semana Santa como el día en que se reanudarán las clases. Por ahora, de manera virtual. Los alumnos que iniciarán la tercera evaluación 'online' serán los de segundo ciclo de educación infantil, primaria, ESO, bachillerato y formación profesional. Las clases serán por vía telemática y evaluables. Educació señala que las escuelas deberán adecuar los criterios de evaluación a las limitaciones personales de cada alumno. Limitaciones que, lejos de ser particulares, pueden ahondar, aún más, en la desigualdad social.

El 66% de los hogares más pobres de España no tienen acceso a internet. Para los niños de estas casas, la escuela es una puerta abierta a la igualdad. Pero el coronavirus ha dado un portazo a sus expectativas. El riesgo de fracaso escolar se ha disparado para ellos. La brecha digital es un abismo insoslayable cuando no hay un ordenador en casa.
En este contexto, resultan relevantes acciones como las de Save The Children, que ofrece ordenadores y conexión a internet a los pequeños de las familias más vulnerables. Pero el problema de la desigualdad va mucho más allá de una pantalla. Los expertos apuntan a la necesidad de estrechar el contacto entre el profesorado y el alumnado, quizá a través de videollamadas, y contemplar la posibilidad de alargar el curso (presencial) hasta bien entrado el verano. Hay que tener en cuenta que la desigualdad siempre se agrava en los periodos de vacaciones, cuando no todos los niños pueden participar en actividades sociales y culturales que favorecen su formación.

Aún está por valorar cómo afectará psicológicamente el confinamiento. Si para todos los niños está siendo una prueba muy dura, aquellos que viven en condiciones o en entornos familiares difíciles es de prever que sufrirán aún más la reclusión. Para ellos, la capacidad de seguir el curso se verá muy mermada. La escuela es un refugio que, durante semanas, ha desaparecido de sus vidas. Hay que celebrar la vuelta al cole, pero aún más esforzarse para que nadie se quede atrás.