03 abr 2020

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Análisis

El consumo de medicamentos elaborados a base de cannabis está regulado en varios países latinoamericanos.

EFE

Hablemos del cannabis

Eulalia Alemany

El consumo de marihuana aumenta a medida que baja la percepción de los riesgos asociados a esta sustancia entre los jóvenes

Que el cannabis es la droga ilegal más consumida en el mundo y la tercera droga más consumida por los y las españolas, tras el alcohol y el tabaco, es una realidad que nos preocupa, pero nos preocupa aún más que las prevalencias en los y las jóvenes se hayan duplicado y hasta triplicado en los últimos tiempos. La última edición de la 'Encuesta ESTUDES' nos arroja datos como que el 19,3% de los y las estudiantes de entre 14 y 18 años ha consumido cannabis en el último mes.

Si profundizamos en el problema, nos encontramos con datos tan poco alentadores como que en el 2017, 496.828 personas que consumieron en el último año realizaron un consumo problemático, triplicando la prevalencia entre hombres a la de mujeres, y siendo el grupo de edad más afectado el de 15 a 24 años.

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El consumo de cannabis y los problemas relacionados con el mismo aumentan cuando se dan tres circunstancias: una edad de inicio precoz, una mayor disponibilidad de la sustancia y una baja percepción de los riesgos asociados a su consumo.

La edad de inicio, sobre los 15 años, es muy precoz. Demasiado precoz teniendo en cuenta que, cuanto antes se empieza a consumir, más problemas asociados a su consumo se pueden producir, problemas tanto físicos, psíquicos como sociales. A menor edad de inicio al consumo existe un mayor riesgo de desarrollar dependencia, alteraciones cognitivas y psiquiátricas y de peores consecuencias sociales, laborales y académicas.

Con respecto a la disponibilidad, al 42% de los y las jóvenes les han ofrecido cannabis en los últimos 12 meses y es la tercera sustancia, tras el alcohol y el tabaco, que los estudiantes creen que pueden conseguir de manera "fácil” y “muy” fácil en 24 horas. Parece lógico concluir que esta facilidad de acceso sea una de las causas que más pueden determinar el consumo de cannabis por parte de los y las jóvenes españoles.

Consumo social

Las últimas investigaciones de la FAD revelan que el discurso de los adolescentes y jóvenes españoles en torno a la percepción social del cannabis sigue una clara tendencia de normalización. Cada vez son más los que ven el cannabis como una sustancia accesible, cercana y visible; tolerada e integrada en espacios de ocio; e incluso connotada como "sustancia natural" frente a otras sustancias consideradas químicas y "manipuladas".

En este sentido, como ocurre con el alcohol y el tabaco, los adolescentes y jóvenes consideran que el consumo de cannabis cumple muchos patrones de consumo social. Incluso es considerada, por una parte importante de los jóvenes, menos peligrosa que consumos socialmente aceptados, como el del alcohol (cuyo riesgo se considera mayor) o el tabaco (que se asume más dañino).

Desde la FAD, trabajamos el enfoque preventivo para retrasar la edad de inicio al consumo y detectar cuanto antes los posibles problemas que pueden surgir del consumo de cannabis. También hablamos y reflexionamos con los y las adolescentes sobre qué beneficios atribuyen a su consumo, por ejemplo, desinhibición, diversión, hacer amigos, integrarse en el grupo, etc. para contrastarlos y rebatirlos.