14 ago 2020

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Tribuna

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se abrazan en el Congreso tras conseguir la investidura con su pacto de Gobierno el pasado 7 de enero.

David Castro

Una oportunidad para Barcelona

Jaume Collboni

Hay proyectos muy relevantes que abordar en la ciudad con la colaboración del Gobierno de España

Si a España le va bien, a Barcelona también le va bien, y viceversa. Por ello, la elección de Pedro Sánchez como presidente de un gobierno progresista supone una oportunidad para abrir una nueva etapa donde Barcelona quiere y puede ser protagonista de una España mejor.

El Ayuntamiento de Barcelona también cuenta con un gobierno de coalición de izquierdas, desde el que estamos afrontando retos como la mejora de la seguridad, por ejemplo, a través de la ampliación de la plantilla de la Guardia Urbana, y abordando también proyectos relevantes para el futuro de la ciudad, como el impulso del sector de las industrias creativas o la atracción de inversiones tecnológicas, entre otros.

En definitiva, Barcelona cuenta hoy con un equipo de gobierno que funciona y que, en un momento de incertidumbres globales, ha puesto la política al servicio de los ciudadanos, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y afrontar juntos, de forma justa, retos de futuro como la transición ecológica o la digitalización.

El diálogo con los grupos de la oposición, tal como se está demostrado en los últimos meses con el logro de algunos acuerdos importantes, como el de las ordenanzas, también nos debería permitir encarar un escenario donde la ciudad pueda, por primera vez en los últimos años, llegar a aprobar unos nuevos presupuestos municipales para el 2020: unos presupuestos que nos permitan impulsar una agenda política basada en el fortalecimiento del progreso socioeconómico y en la reducción de las desigualdades.

Alternativa fuerte

Explico esto porque creo que, en el momento actual, la conjunción de los gobiernos de coalición progresistas, tanto en Barcelona como en España, supone una oportunidad para desarrollar una alternativa fuerte tanto al discurso involucionista de las derechas como a la instrumentalización constante de las instituciones que se ha buscado desde una parte del independentismo.

Barcelona no puede ni quiere ser ajena a la realidad que nos rodea. Hay proyectos muy relevantes para nuestro futuro que hay que abordar con la implicación y la colaboración del Gobierno de España. Queremos que se complete La Sagrera, como el gran núcleo ferroviario que llevamos años esperando. Queremos una mejor financiación de la red de transporte público y nuevas inversiones para reforzar un servicio de Rodalies que queremos que cada día puedan utilizar más personas para desplazarse e ir a trebajar. Y también queremos que desde el Estado se apueste por la capitalidad cultural de Barcelona, para reforzar y fortalecer nuestra tradición de ciudad referente de la cultura en Iberoamérica y Europa.

Oportunidad histórica

En la etapa que comienza, daremos un impulso para aprovechar la oportunidad que el nuevo Gobierno supone para hacer realidad estas y otras demandas, siempre a través de la necesaria colaboración entre instituciones, pero también con toda la exigencia imprescindible que me corresponde como servidor público y defensor de los intereses de los barceloneses y barcelonesas. 

Después de muchos meses reclamando el desbloqueo de las instituciones, ahora hay que conseguir que este desbloqueo repercuta en aspectos clave para la mejora de la vida de las personas.

Con la elección de Pedro Sánchez, se presenta una oportunidad histórica para afrontar retos clave de futuro y trabajaré para que Barcelona ocupe un lugar destacado dentro de la agenda del nuevo Gobierno, como ciudad capital de Catalunya, cocapital efectiva de España y como la gran ciudad del arco euromediterráneo.

Jaume Collboni es primer teniente de alcalde de Economía, Trabajo, Competitividad y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona.