El desarrollo de la red social

Arte y salud de la comunidad

El arte disminuye el estigma, afronta el trauma, mejora la salud mental y aumenta la conexión social

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Arte y salud de la comunidad

MONRA

El pasado año, la Organización Mundial de la Salud publicó un informe donde revisa cómo el arte mejora la salud, las conductas saludables y favorece el desarrollo de la red social, siendo útil tanto para la prevención como para el tratamiento de enfermedades físicas y mentales. 

Hoy me quiero centrar en el arte que fortalece el tejido social, físico y económico de los barrios y que juega un rol integrador en el desarrollo de la comunidad. Jamie Hand y Tasha Golden describen cuatro aspectos que hacen que este arte fomente la salud colectiva. El primero se refiere a la disminución del estigma en relación, por ejemplo, a las enfermedades mentales o al uso de sustancias adictivas. El estigma favorece el aislamiento de las personas afectadas y el poco cumplimiento de los tratamientos. El arte y la cultura pueden cultivar espacios donde el retrato y la discusión ayuden a combatir el estigma. El segundo aspecto tiene que ver con el enfrentamiento, desde la comunidad, del trauma o eventos que han producido daño a las personas, como por ejemplo conflictos en la comunidad, aumento de los espacios y edificios vacíos, violencia... En tercer lugar, el arte puede mejorar aspectos relacionados con el estrés, la depresión o el uso de sustancias adictivas. Algunos proyectos de arte comunitario que han reconocido públicamente la importancia de la salud mental en el bienestar de la comunidad han conducido a mejorar la educación respecto a estas enfermedades, el diálogo y el acceso a las opciones terapéuticas. Finalmente, el arte puede nutrir la identidad cultural (sentido de la propia comunidad) y la conexión social, aspectos que tienen fuerte relación con el bienestar de la comunidad.

Algunos proyectos   

A continuación describiré algunos ejemplos y adjunto los enlaces para poder visualizarlos. El proyecto Big Hart en Australia, que funciona desde hace tres décadas, parte de la base de que "es más difícil herir a alguien si conoces su historia". Su trabajo se basa en hacer visible y dar luz a historias invisibles. El proyecto fomenta la conexión social y las relaciones de la comunidad, el bienestar físico y emocional y mejora el contexto físico del barrio potenciando una visión positiva de la comunidad. En Alaska, el 100 Stone Project (2015) fue un proyecto que pretendía combatir el estigma relacionado con el suicidio haciendo que personas afectadas explicaran sus sentimientos e historias relacionadas a la enfermedad a través de formas físicas (falta de un brazo, ponerse de rodillas...).

Un grupo de personas artistas voluntarias construyeron esculturas que lo representaban y que por tanto expresaban el dolor sin palabras. Luego, las 85 esculturas se instalaron en la playa y pese a que algunas de ellas fueron arrastradas por el mar y el hielo, las esculturas fueron visitadas y comentadas por mucha gente. La Breathing Light Project, en el estado de Nueva York, se basa en iluminar ventanas y puertas de edificios abandonados de barrios de bajo nivel socioeconómico que están en decadencia y sin inversiones, con la idea de convertirlos en espacios más visibles y disminuir la desesperanza de los residentes del barrio. El proyecto comenzó en el 2016 y desde entonces ha dado vitalidad a los barrios afectados provocando un aumento de las inversiones.

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El Museo Libre de Arte Público de Colombia, de Cali, construye tejido social a través de las artes plásticas dando significado a los territorios. Su lema es 'No llevamos la gente al museo, llevamos el museo a la gente'. Trabajan para el beneficio social comunitario y también para las poblaciones más vulnerables, promoviendo la igualdad de género y el beneficio de las víctimas de la guerra, de personas en proceso de reintegración, de discapacitadas físicas y emocionales, entre otros. En un viaje a Cali tuve la oportunidad de ver cómo el arte urbano en algunos barrios, a través de grafiti, había mejorado los espacios físicos y fomentado la disminución de la violencia, y el aumento de la cohesión social y el apoderamiento de la comunidad. Finalmente, comentar una iniciativa que se enmarca en el proyecto europeo juvenil ArtTaboo, en Sant Boi de Llobregat, con varias intervenciones de arte urbano, la última de ellas realizada en el muro del Hospital Benito Menni, donde se crearon numerosos grafitis para visualizar y luchar contra el estigma que ocasionan las enfermedades mentales.

Estos ejemplos muestran cómo el fomento del arte ayuda a mejorar la salud de las comunidades. Sería muy interesante que iniciativas similares se puedan poner en marcha en nuestro país.