Ir a contenido

Editorial

Discriminación laboral por embarazo

La maternidad se vive con la angustia del despido y, demasiadas veces, supone un freno para la carrera profesional

Leticia Dolera da instrucciones a Font García y Celia Freijeiro en el rodaje de la serie de Movistar+ ’Déjate llevar’. 

Leticia Dolera da instrucciones a Font García y Celia Freijeiro en el rodaje de la serie de Movistar+ ’Déjate llevar’.  / MOVISTAR+ / DANIEL CARMONA

El agrio debate sobre la exclusión de la actriz Aina Clotet del rodaje de una serie dirigida por Leticia Dolera ha puesto el foco sobre el lastre profesional que supone el embarazo en las mujeres. La directora contaba con la actriz para interpretar a una joven madre que teme un nuevo embarazo y que, a lo largo de la serie, explora su sexualidad. Antes de iniciar el rodaje, Clotet se quedó embarazada y Dolera no pudo encajar el nuevo estado de la protagonista en los planes de rodaje. Según la actriz, era posible encontrar soluciones que no pasaran por prescindir de ella. Es indudable que el físico condiciona de forma notable la elección de un intérprete. Por ello, en este caso, la polémica tiene muchas aristas y no permite juicios maniqueos, aunque haya quienes han visto en la cuestión una oportunidad para cargar contra Dolera, especialmente aquellos que buscan el desprestigio de cualquier voz feminista.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Pero la realidad no suele ser tan polifacética y es evidente que el mercado laboral penaliza el embarazo. En igualdad de condiciones, son muchas las empresas que prefieren contratar a hombres que a mujeres en edad fértil. La maternidad se vive con la angustia del despido y, demasiadas veces, supone un freno para la carrera profesional. Más aún ante un mercado precario que exige mucho y ofrece muy poco. Solo unos permisos de maternidad y paternidad idénticos y obligatorios, y una conciliación igual para hombres y mujeres permitirán superar la discriminación.