Editorial

Un ultra aspira a presidir Brasil

Jair Bolsonaro, admirador de la dictadura militar, machista y homófobo, es el favorito de las encuestas para ganar las elecciones de este domingo

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El candidato ultraderechista brasileño, Jair Bolsonaro, en un acto político en Curitiba el pasado mes de marzo.

El candidato ultraderechista brasileño, Jair Bolsonaro, en un acto político en Curitiba el pasado mes de marzo.

Brasil vota hoy en un clima político irrespirable, con el expresidente Lula da Silva en la cárcel, casos de corrupción en las cuatro esquinas del país, las secuelas de la destitución de Dilma Rousseff, la presidencia bajo sospecha de Michel Temer y una economía renqueante. Por si fuera poco, las encuestas otorgan la victoria en la primera vuelta al candidato ultraderechista Jair BolsonaroJair Bolsonaro, admirador de la dictadura militar, machista confeso, homófobo y tan pagado de sí mismo que no aceptará ningún resultado que no le dé el triunfo. Que sus expectativas electorales se deban a la decepción de la calle con los políticos convencionales o a una estrategia publicitaria de última generación, sobre todo después de resultar herido durante un acto de campaña, importa menos que los riesgos que entraña su eventual llegada a la presidencia.

Obligado el Partido de los Trabajadores a buscar un sucedáneo a la candidatura de Lula, incompatible con su condena, según establecieron los tribunales, las opciones de Fernando Haddad remiten a la segunda vuelta, cuando se espera que se decantarán por él la mayoría de votantes de los candidatos que quedarán fuera de liza después de la jornada de hoy. Pero esto no es más que una previsión razonable, porque Bolsonaro ha demostrado tener una insólita capacidad de movilización en amplísimas capas del electorado urbano, un empuje que muy pocos previeron y que en los prolegómenos de la campaña llegó a considerarse un fenómeno pasajero de populismo desgarrado.