Ir a contenido

La cita del 21-D

Un hombre recoge basura en unos contenedores de Barcelona, el año pasado.

EL PERIÓDICO

¿Votará el jueves Godot?

Sonia Fuertes

El debate sobre los derechos ciudadanos y la pobreza es un tema prioritario que apenas sale en la campaña electoral


'Esperando a Godot', una de las obras más conocidas de Samuel Beckett, es un claro exponente del teatro del absurdo, de la angustia existencial. Vladimir y Estragón, dos personajes que bien pudieran simbolizar la exclusión, esperan a lo largo de los dos actos a Godot, que no llegará nunca.

A las puertas de las elecciones, las entidades sociales andamos también esperando que los temas sociales ocupen por fin la centralidad que merecen. Pero no. En una versión menos metafórica y más dolorosamente próxima, no parece que vayamos a conseguirlo. El Laboratorio de la Desigualdad Global acaba de publicar un completo informe sobre la evolución de la desigualdad en el mundo cuyas cifras constatan la acentuada dualización de nuestras sociedades.

España, en cabeza

En Europa –la región menos desigual– el 10% que más gana atesora el 37% de los ingresos totales. Ningún país ha logrado recuperarse de la crisis y España se sitúa a la cabeza de los que, según la propia Comisión Europea, sufren una situación crítica. La desigualdad es por tanto uno de los principales problemas a enfrentar. Para algunos, por los efectos que puede conllevar. Para otros, también por justicia social. 

Un problema global que requiere de un abordaje en múltiples frentes y que debe traducirse en unas mejores políticas predistributivas y redistributivas. La necesidad de situar la educación en el centro (y combatir el denominado fracaso escolar), el acceso al mercado laboral (y la precariedad), los mecanismos de protección social, la desigualdad de género y la lucha contra la evasión fiscal son algunos de los temas a priorizar.

En Catalunya, el último informe de indicadores sociales INSOCAT recogía datos de referencia en siete ámbitos: pobreza y exclusión social, ocupación, salud, educación, vivienda, protección social y pensiones. La conclusión general era clara: si bien se aprecia una mayor creación de riqueza y aumentan los ingresos medios, la pobreza crece y se cronifica llegando al 19,2% de la población catalana. Aún más, la brecha del riesgo de pobreza, la 'severidad' que muestra la pobreza de los más pobres, era muy superior al periodo anterior a la crisis.

A lo largo de este año y especialmente en los últimos meses se han promovido debates sobre la pobreza en sus múltiples rostros y manifestaciones, destacando la necesidad de transformar nuestro modelo socioeconómico y sus mecanismos de protección social. Al respecto se han diseñado y presentado propuestas de distinto signo y desde el sector social hemos trabajado para un mejor conocimiento, reclamando siempre una respuesta.

seguimos esperando a Godot. Porque el debate social solo ha emergido tímidamente, de manera intermitente y siempre secundaria. Y, francamente, no hay tiempo para la espera, como bien saben las personas que conviven en su día a día con la pobreza. La equidad, la justicia social y la reivindicación de la ciudadanía desde la perspectiva de los derechos son prioritarias y deberían serlo también en la campaña electoral.