20 feb 2020

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 El ’conseller’ Jordi Baiget.

JOAN PUIG

Perogrullo y el 2 de octubre

Marçal Sintes

El Govern debería admitir que Rajoy puede bloquear el referéndum; no pasa nada por contar las cosas tal como son

Señaló el ya 'exconseller' Baiget algo que es de Perogrullo: tal vez el referéndum anunciado para el 1 de octubre no salga bien. Es decir, que se parezca más al 9-N que a un referéndum 'normal' o que, simplemente, no salga, que no pueda llevarse a cabo.

Las palabras de Baiget resultan, como digo, una obviedad. Puede -es más: hay bastantes posibilidades de ello- que el Gobierno español, asistido por la justicia y la policía, consiga abortar el intento de realizar la votación. Negarlo es irreal, incluso tiene un punto de absurdo. El debate, a mi entender, no es este, sino quizá este otro: ¿debía el 'conseller' expresarse en los términos en que lo hizo en su entrevista en 'El Punt Avui'? Al hacerlo contradijo claramente la línea de actuación del Govern de Junts pel Sí, que obvia la posibilidad de fracaso.

Mi opinión es que el Ejecutivo debería admitir lo que apuntó Baiget, o sea, la posibilidad de que Rajoy consiga bloquear el referéndum. No pasa nada por contar las cosas tal como son. En las filas del soberanismo todos, del primero al último, son muy conscientes de ello.

Otra cuestión podría ser si el Govern, junto con el resto de actores políticos y civiles, debe seguir adelante aun a riesgo de perder la partida. Pero es una cuestión del todo improductiva, pues el soberanismo tiene clarísimo que sí va a  intentarlo. A su vez, el PP trabaja sin disimulo por convertir el choque en ineludible.

POSICIÓN ESTRATÉGICA

Sea como fuere, resulta obligado para el soberanismo no detener sus cálculos en el referéndum, como si tras él todo lo conocido tuviera que dejar de existir. Ha de pensar también, diría que sobre todo, en el 2 de octubre. Y trazar un plan cuyo gran objetivo no sea otro que reforzado; esto es: conseguir una mejor posición estratégica, tanto si no hay referéndum como si lo hay solamente a medias.

En cuanto a los temores que expresó Baiget en relación a su patrimonio, perfectamente legítimos y comprensibles, el 'president' Puigdemont se ha encargado de solucionárselos expulsándolo de su Gabinete.