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El abogado, su cliente y Blesa

LA SEXTA

El abogado, su cliente y Blesa

Ferran Monegal

El sorprendente golpe que el juez Elpidio Silva acaba de protagonizar en la causa que se sigue contra él, recusando y expulsando a su propio abogado defensor, se ha transformado en todo un espectáculo. La  mayoría de ciudadanos lo estamos siguiendo con una mezcla de asombro, de interés, y sobre todo de ignorancia. No entendemos nada. Por eso celebro que en La Sexta noche hayan intentado iluminarnos entrevistando al abogado recusado, Cándido Conde-Pumpido Varela. ¡Ah! Tratándose de un letrado al que su cliente ha despedido, ha echado, ruidosa y públicamente, esperábamos que se presentase en la tele provisto de espingarda y que lanzase contra Elpidio Silva algunas perdigonadas.  Todo lo contrario. Conde-Pumpido se deshizo en elogios hacia su excliente. Dijo: «Elpidio Silva tiene una salud mental perfecta. Es una persona brillante» y remató con admiración «Tiene mentalidad de ajedrecista». O sea, que esta última alabanza puede entenderse como un aviso a navegantes: dado que la estrategia es la base de los grandes maestros de ajedrez,  Silva es un estratega colosal. Y Conde-Pumpido añadió algo todavía más meditable: nos invitó a todos a pensar en por qué  -tras más de 20 años de juez  intachable- ahora Elpidio Silva se ve en esta sospechosa situación de encausado, y  casi a punto de ser inhabilitado. Efectivamente: la tragedia de Silva nace por haber metido al banquero Miguel Blesa en la cárcel. Fue la periodista Nativel Preciado, allí presente, quien enseguida preguntó: «¿Quien hay detrás de Blesa para tener tanto poder?». El propio entrevistado respondió: «Para que Blesa pudiera llegar donde llegó, todo el mundo sabe quién tenía detrás». O sea, un tiro por elevación dirigido a Aznar.

A pesar de reconocer que este giro, o estrategia, de Elpidio Silva lo que ha provocado es que todos hayan quedado mal («Nadie sale bien parado. Queda mal el tribunal, el fiscal, el encausado, su defensor que hasta ahora era yo... todos hemos quedado mal»), a pesar de admitir este culposo paisaje, la presencia del abogado  Conde-Pumpido en la tele ha dejado un rastro de claves de gran utilidad. Jesús Maraña, con su habitual sagacidad, exclamó al final de la entrevista: «Todos habéis quedado mal, sí. Todos menos uno: Blesa». Diana. Hemos llegado a un punto de esperpento nacional en que el encausado resulta que es el juez, mientras que el chorizo que debía ser juzgado parece que se escapa.