14 ago 2020

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Carta abierta de un militante decepcionado

MANEL CLAVIJO LOSADA

A la atención de los compañeros: Pere Navarro y Morera, Àngel Ros y Domingo, Joan Ignasi Elena y Garcia, Marina Geli y Fàbrega y Núria Ventura y Brusca

En una situación normal no os escribiría . De hecho, no me acercaría a vosotros para charlar, puesto que difícilmente podríais aportarme gran cosa excepto los eslóganes y los argumentarios superficiales del partido. No os toméis esto como una falta de respeto personal hacia vosotros, probablemente es más fruto de mis prejuicios que no de la realidad. Ahora bien, de momento ningún político me ha demostrado ser diferente cuando he intentado hablar con él.

Hoy hago esta excepción y me dirijo a vosotros directamente por dos motivos: el primero es explicaros un par de historias muy aburridas y el segundo es haceros una petición seria.

La primera de estas historias es la del 14º Congreso del Partido Comunista Yugoslavo. Sí, la primera impresión que os puede dar es que el que viene a continuación es un rollo de primera. Y no os equivocáis.

El 14º Congreso fue el último donde esta formación política estuvo unida. Se celebró en 1990 y fue uno de los muchos detonantes de la posterior Guerra de los Balcanes. Para resumirlo mucho: los eslovenos querían introducir un montón de enmiendas referentes a la transformación de Yugoslavia y la mayoría serbia, encabezada por Slobodan Milosevic, pasó el rodillo para impedirlo. La delegación eslovena marchó del congreso y abandonó el partido. Detrás de ellos lo hizo la delegación croata en protesta por el despotismo y el nulo esfuerzo por el consenso que se había hecho por parte de la mayoría. Así es como se rompió el PCI. Resulta muy interesante ver las declaraciones que los dirigentes serbios realizaron después del congreso: "la minoría quería imponer su tesis", "se tiene que acatar con obediencia aquello que dicte la mayoría", "la votación en el Congreso ha sido libre, nadie controla a los delegados", "que se vayan si quieren". Borisav Jovic, Slobodan Milosevic, Dusan Mitevic y los otros dirigentes de la mayoría no entendieron que la democracia no es solo el poder la mayoría, sino también el respecto a la minoría. Tampoco quisieron ver que el respeto no es solo dejar hablar, es también pactar, consensuar y trabajar juntos con los que piensan diferente. No quisieron forjar la unidad, quisieron forzarla. ¿De qué otra manera podían actuar los dirigentes no democráticos de un partido no democrático de un país no democrático? De ellos se podía esperar esta manera de actuar. De quien no se tiene que esperar algo así es de la dirección democrática de un partido democrático como el PSC, dentro de un país democrático como Catalunya.

La desaparición del PSUC

El segundo ejemplo es más conocido por todos: la desaparición del PSUC. Es muy cierto que existen infinidad de versiones, motivos, razones y causas sobre este tema. ¿Cómo un partido con tanta fuerza y arraigo social pudo acabar de esta manera?

Bajo mi parecer, uno de los motivos fue la carencia de adaptación a la nueva realidad que tenían que gestionar y el nuevo contexto donde se tenían que mover. Hasta la llegada de la democracia, habían sido una formación clandestina dedicada a la lucha contra el franquismo y a practicar la política fuera de las instituciones. Su razón de ser era la calle y la emancipación de las clases trabajadoras. Una vez llegó el periodo democrático, no supo trasladar los anhelos y demandas a las instituciones: el trabajo de despacho y la disputa partidista no eran sus ambientes. De esto se aprovecharon sus adversarios y la frustración dio paso a la desafección y la división. Finalmente desaparecieron.

Al PSC le ha pasado justo al revés. Ha sido un partido configurado para gobernar y presentar batalla en los despachos y en la lucha partidista. Una vez se ha visto que la disputa no se puede limitar solo al partidismo, sino que hay que presentar batalla hacia otros poderes, se ha comprobado que el PSC y el PSOE no eran los más adecuados y han acabado saliendo de la mayor parte de los gobiernos. El PSC no es ni el principal partido de la oposición, por lo tanto ha perdido su razón de ser porque ni es partido de gobierno ni es alternativa a serlo. No ha sabido reconstruirse, puesto que ha pensado que aglutinar esfuerzos con otras entidades de la sociedad civil era lo mismo que pedir adhesiones. Y no, no es el mismo. Aglutinar es ir con la humildad que tiene que caracterizar a los socialistas y buscar apoyos a un proyecto que tenemos que construir entre todos. La salvación del PSC se encuentra en la calle pero la clase dirigente hace tiempo que no se enfanga. Ni se enfangará.

Paso atrás

Vamos ahora a la petición (si todavía seguís leyendo). Es muy clara: dejaos de disputas y dads un paso atrás TODOS. Estoy harto de ultimátums de unos y otros, de amenazas de expulsiones y de despotismo. ¿Queréis que seamos la cuarta fuerza del Parlament detrás del PP? Si hay expulsiones esta semana, este será el menor de nuestros problemas. En las próximas elecciones quizás ni llegamos a presentarnos. ¿Es que vuestros egos no os dejan ver la realidad?

Estos dos bandos absurdos que se han formado no son alrededor de una u otra visión de lo que tiene que ser el catalanismo político. Ninguno de los destinatarios de esta misiva sois tan idealistas. Lo que se está viviendo actualmente en el PSC es una lucha por el poder, simple y llanamente. Unos quieren el poder que tuvieron en el pasado, otros se piensan que lo pueden ejercer sin límites, otros creen que pueden conseguirlo por primera vez. No sé a otros pero a mí ya no me engañáis más. A vosotros no os preocupa Catalunya ni su pueblo, os preocupa el poder.

Y no, no os estoy acusando de ser malas personas o de ser dirigentes políticos perversos. Sois víctimas de los vicios de la clase política actual. Os habéis infectado de tal manera que sois ciegos y no veis el ridículo que hacéis. Sois sordos y no escucháis aquello que os pide el pueblo: una nueva economía que no nos empobrezca, un cambio en las relaciones entre Catalunya y España que no nos ahogue y unos cambios en el sistema democrático que no nos dejen fuera del control del poder. Habéis perdido el gusto por la política en mayúsculas y el olfato para husmear que se os han pudrido los principios. Habéis perdido el tacto y ya no conectáis con la sociedad ni con la base del partido.

No habéis visto cómo el PSC ha ido perdiendo fuerza. Vuestra única reacción fue formar una junta de alcaldes y alcaldables en vez de una Ejecutiva NACIONAL. Todos estos alcaldes solo se muestran preocupados por sus respectivos pueblos, no fuera caso que la deriva del partido los hiciera perder la silla en sus municipios. Es igual si el pueblo es Flix o es Santa Coloma de Gramenet. ¿Cómo se puede lograr así un proyecto por toda Catalunya?

Vieja y nueva política

Todos vosotros, con estas disputas por el poder, habéis escondido el verdadero conflicto interno que tenemos en el PSC: la lucha entre el Bien y el Mal. Entre aquellos que unen la ética y la política y los que quieren actuar separando estas características. Entre aquellos que consideran el partido como una finalidad en sí mismo y no como un medio para cambiar las cosas. Entre los que se limitan a gestionar presupuestos y los que quieren gestionar los conflictos sociales. Entre aquellos que quieren presentar batalla en todos los ámbitos sociales y los que se limitan a la lucha partidista.

En definitiva, escondéis la lucha entre la 'vieja política' y la 'nueva política'. Vosotros, toda la clase dirigente del PSC, representáis el primero de los grupos. Estáis a tiempo de cambiar, pero no será allá arriba. Tendrá que ser dejando todos vuestros cargos y ayudando a dar paso a los nuevos políticos del futuro para que se conviertan de una vez en presente.

Es por eso que os pido vuestros respectivos pasos atrás:

Pere, es el momento de dar un paso atrás. Has demostrado no saber gestionar esta jaula de grillos que tú mismo has formado. Te has dejado llevar por consejos de gente déspota y antidemocrática. Yo fui en el pasado un gran seguidor tuyo y te voté y te defendí ante aquellos que te acusaban de falta de personalidad. Demuéstrame que no me equivoqué del todo.

Àngel, es el momento de demostrar que eres responsable y honorable. Da tú también un paso atrás pero del todo. Se te ve más preocupado por Lleida que por Catalunya y esto es legítimo en un alcalde pero no en un dirigente de ámbito nacional.

Marina, da un paso atrás. Se te ve más preocupada por lo que te dirán en casa que no por lo que te reclama el pueblo de Catalunya.

Nàtius, da también un paso atrás, puesto que has demostrado estar más por representar a tu grupo que no por representarnos a todos.

Núria, es hora de dar un paso atrás, puesto que cerrar filas alrededor del Ebro es muy legítimo pero Catalunya también es el Llobregat, el Ter, el Segre...

Quedo a vuestra disposición y espero una respuesta. Ya sabéis cuál.