01 abr 2020

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El turno

Jordi Vendrell, diez años después

J.M. Terricabras

El pasado 14 de marzo recordamos el décimo aniversario de la muerte del inolvidable Ramon Barnils. El próximo viernes también hará diez de la muerte de otro gran periodista: Jordi Vendrell. Ambos habían colaborado en muchos proyectos y, con Quim Monzó, habían formado La Mercantil Radiofònica. Eran dos profesionales que entendían el periodismo como una palabra de libertad, como una palabra liberadora al servicio del pueblo del que formaban parte.

Este 8 de julio es una buena ocasión para recordar a Jordi Vendrell.

Yo tengo un recuerdo muy vivo de él. No era un hombre ligado al poder. Pero hay poderes que, si no te pueden atar o comprar, cuando pueden, te marginan. Su programa L'orquestra, de tres a cuatro de la tarde en Catalunya Ràdio, era líder de audiencia en el verano de 1992. El viernes 10 de julio, Josep Murgades desde Tarragona, y Modest Prats y yo mismo desde Girona, participamos en el que terminó siendo el penúltimo programa. Criticamos tanto las detenciones de docenas de independentistas catalanes antes de los Juegos Olímpicos de Barcelona -detenciones brutales, efectuadas por intereses políticos españoles- como la indiferencia ante ellas mostrada por los partidos políticos catalanes y nuestro Govern. Lo hicimos con la libertad que Jordi daba siempre a sus tertulianos.

El programa -elogiado pocos días antes en una fiesta del quinto aniversario- fue clausurado el lunes siguiente. Jordi no tuvo nunca más un programa diario. Los oyentes, sin embargo, estaban con él. El cierre provocó una de las olas más importantes de protesta espontánea, una gran movilización radiofónica. Pero él no la avivó y aceptó el desenlace. Vendrell sabía que la libertad tiene un precio, y la independencia, también. Gracias.