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ESTOY EN PARÍS

Te llevamos al huerto en Correos

Una asociación formada por antiguos carteros mantiene 700 metros cuadrados de cultivos en el tejado del edificio de Correos de la Chapelle

Eva Cantón

Huerto urbano en el tejado del edificio de Correos de la Chapelle, en París.

Huerto urbano en el tejado del edificio de Correos de la Chapelle, en París. / JEAN CLAUDE N'DIAYE

En el gran centro de distribución de Correos de la Chapelle, rodeado de vías férreas y con vistas al metro aéreo que atraviesa el popular distrito XVIII de París, no hay solo cartas a la espera de alcanzar su destino. Si uno sube la escalerilla de metal que conduce al tejado del edificio, los pies dejan atrás la dureza del cemento y empiezan a hundirse en una alfombra de virutas de madera. Ya estamos más cerca del cielo. ¡Y de la tierra!

Tomates, berenjenas, calabacines, judías, pimientos, pepinos, lechugas, espinacas, fresas, frambuesas, perejil, albahaca, mostaza… Un auténtico huerto urbano de altura donde la vista se pierde en el horizonte parisino, ajeno al endemoniado tráfico de allá abajo.

En la enorme terraza de Correos hay 700 metros cuadrados de tierra cultivada, un invernadero, colmenas y hasta un gallinero con cinco gallinas de un colegio del barrio. Viejas bandejas naranjas que antes usaban los carteros se han reconvertido en jardineras, las sacas de plástico amarillo se han transformado en pufs y palets de madera dan vida a una gran mesa de pícnic.

“La idea es crear un espacio de libertad, de experimentación, para volver a cultivar y comer productos locales”, cuenta Sophie Jankowski, antigua directora de una oficina de Correos y presidenta de la asociación Facteur Graine (Cartero Semilla), que ganó en el 2016 la primera edición del concurso del Ayuntamiento de París sobre proyectos de agricultura urbana.

El huerto sigue los postulados de la permacultura, un método que se inspira en la naturaleza para cultivar variedades de plantas que se protegen y fertilizan mutuamente sin necesidad de compuestos químicos. Y la cosa no se queda ahí.

UN MERCADO AL MES

Una vez al mes, la asociación organiza un mercado para distribuir la cosecha a los voluntarios que colaboran con ella y a los 540 carteros que trabajan bajo el huerto, una forma de buscar alternativas a los actuales modos de distribución.

Además, los colegios están invitados a conocer las actividades de la enorme terraza y habrá cursos de formación. Algunos chefs ya han pasado por allí para dar clases de cocina en los mismos fogones donde la joven Auriane prepara bajo un sol invernal una sopa de verduras.

Siguiente objetivo: animar a otros carteros a seguir sus pasos. “Esperamos inspirar otros proyectos. Hay 200.000 carteros en Francia y Correos tiene muchos kilómetros de tejados. Esto se puede repetir”, dice Jankowski. La ambición es compartida por el ayuntamiento parisino, que se ha propuesto darle a la capital un aire vegetal y promete 100 hectáreas de fachadas, muros y tejados verdes de aquí al 2020.

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