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BOCADOS COLORIDOS

Eat my trip, un viaje 'gastro' con mucho cariño

Este restaurante del Eixample propone desayunos, comidas y 'brunchs' eclécticos, divertidos, saludables y vistosos

Ferran Imedio

La tostada francesa (pan de brioche con fruta de la pasión y nata), tapada por un espectacular algodón de azúcar, es uno de los platos icónicos de Eat my trip.

La tostada francesa (pan de brioche con fruta de la pasión y nata), tapada por un espectacular algodón de azúcar, es uno de los platos icónicos de Eat my trip.

Se suele decir que la cocina es un acto de amor, que el comensal siempre percibe el cariño que ha puesto el chef en el plato. Es cierto. Tan cierto como el cariño y el amor que transmite Genia Sukhacheva en cada detalle de su restaurante, Eat My Trip (Consell de Cent, 378). Acaso porque lo montó para dar salida a su pasión por los pasteles. Esta rusa autodidacta no solo domina el dulce, sino que propone multitud de platos salados con algunos puntos en común. A saber: son saludables, viajados, creativos, originales, coloridos, divertidos y elaborados con productos frescos y ecológicos.

Eat my trip

Consell de Cent, 378
Teléfono: 93.024.75.39
Precio medio (sin vinos): 20 €

La carta, inspirada en viajes por todo el mundo y con muchas opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, es de lo más ecléctica. Eso sí, solo la puedes probar de 9.30 a 17.00 horas. Por tanto, no solo sirve comidas y los citados pasteles (siempre se elaboran con harina ecológica y los pueden hacer por encargo), sino también desayunos y 'brunchs'. El consuelo es que abre cada día.

Cafés de especialidad y limonadas naturales

Para desayunar puedes pedir, por ejemplo, un pudin de semillas de chía con forma de unicornio o un yogur ecológico de granja con granola casera, frutos secos y frutas de temporada, y para comer, un 'bowl' japonés, un arroz frito chino o unos tacos con panqueques en vez de tortitas de maíz, mientras que para el 'brunch', unos huevos Benedict con un toque tailandés por la salsa de curri 'panang' o una tostada francesa (pan de brioche con fruta de la pasión y nata) tapada por un espectacular algodón de azúcar. Para beber, hay cafés de especialidad de comercio justo, zumos naturales, limonadas caseras y 'smoothies'. 

Queda claro que Sukhacheva llegó desde Rusia con amor.
 

Temas: Restaurantes