Una relación rota

La tele reduce la música a los concursos: ¿por qué ha perdido tanto peso en la programación?

¿De qué archivo se alimentará el ‘Cachitos’ de 2043?

Chenoa, presentadora de 'Operación Triunfo', saluda a los espectadores de la primera gala de este año.

Chenoa, presentadora de 'Operación Triunfo', saluda a los espectadores de la primera gala de este año. / Amazon Prime Video

Ignasi Fortuny

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¿Quién aplacó la revolución de los programas musicales en la televisión? 'Sputnik', 'La edad de oro' o 'La bola de cristal' son referencias que permanecen -y permanecerán, ya se lo adelantamos en estas primeras líneas- inmóviles en el pasado. Pero la tele convencional de hoy guarda para la música espacios residuales, excepto cuando esta se viste con el uniforme de la competitividad de los 'talent shows'. Fuera de ella, las plataformas albergan multitud de documentales y, ahora, también Amazon Prime Video copia esa receta del concurso musical con la compra de 'Operación Triunfo'. Y la inmensidad de internet da a cada uno la opción de escoger y consumir el contenido audiovisual que le plazca.

Pero antes de roer el hueso, debemos esclarecer un mantra convertido en norma en la relación entre la música y la televisión: ¿las audiencias bajan con los contenidos musicales? "Nos lo dicen los audímetros. Puedes poner a quien quieras actuando que la gente se va. Es una lástima, pero es así", responde Cristian Trepat, director del Àrea de Continguts i Programació de TV3. También contesta Urbana Gil, jefa de Sociedad y Cultura de RTVE: "Las audiencias están muy fragmentadas y es muy difícil que un programa musical, fuera del ámbito 'talent', pueda alcanzar cifras elevadas". En el caso de los 'talent', ejemplos de peso en La 1 tras la desaparición de 'OT' de su cadena son 'Cover night', 'Dúos increíbles' y el Benidorm Fest.

"Parece que solo los eventos únicos, como los Latin Grammy, pueden hacer el milagro", añade Gil. Y es que La 1 obtuvo con la retransmisión de los premios de la música latina un dato sobresaliente de audiencia, un 21,5%. De nuevo, música y competitividad en 'prime time' con respuesta cálida del público. "De base, a cualquier niño que quiera hacer música le llega que la música se basa en la competitividad", sostenía el rapero Erik Urano en conversación con este diario semanas atrás sobre la incidencia de la tele en la industria musical.

En el lado opuesto de todo esto, se vislumbra el regreso a TVE de 'Un país para escucharlo', con Ariel Rot, cuyas audiencias en temporadas anteriores, apunta Gil, "no fueron muy elevadas, pero sí la enorme calidad de la propuesta musical". En el ecosistema de la televisión pública estatal se mantienen los Conciertos de Radio 3, 25 años de presencia en una antena (y en el resto) en la que "los magazines, sin embargo, han dejado de tener tanto sentido en un mundo en el que estamos sobreinformados y saturados por el consumo online".

Un formato extinguido

Los programas divulgativos, los de videoclips, los de conciertos, tuvieron un boom -palabra que siempre insinúa que algo se puede hacer añicos- en los años 80 y 90 y ahora se han prácticamente extinguido. En ese momento confluyeron muchísimas cosas, todo iba sobre ruedas. En Catalunya uno de los que movió los pedales fue Francesc Fàbregas, creador y primer director de 'Sputnik', programa para el recuerdo en TV3 que, además, fue una escuela de talento. "Empezaron a pasar cosas aquí, aparecieron muchos grupos de comarcas, donde la tele pública tenía que estar y hacer de altavoz de lo que estaba pasando. Era una tele joven con una dirección que dejó hacer. Y logramos que confluyeran muchos tipos distintos de música", resume el periodista.

Y, con la mirada puesta en el presente y en el futuro, desliza que "la dirección es la base principal, que crea en el proyecto y deje trabajar" y que "nos estamos perdiendo mucho patrimonio", pues la actividad y capacidad de, por ejemplo, grabar conciertos ha caído en picado. Trepat, actual jefe del área de programas de la tele pública catalana, cifra en 57 los directos que se han registrado en los últimos dos años.

Una industria más hermética

'Sputnik' estuvo en antena con diferentes formatos y dejó un legado que aún hoy está presente en los programas culturales de TV3. Trepat habla de la "simbiosis" que hubo en aquel momento entre la industria musical catalana y la industria audiovisual catalana, que iba, además, "en paralelo" a la del resto del mundo con la MTV como gran emblema de esa época, cadena que hace años ya se lanzó a la producción de 'realities' en busca de no perder audiencia.

Cabe destacar que TV3 tuvo, incluso, un departamento de contenidos musicales. ¿Y qué pasó después? Trepat enumera: "Ha habido un cambio de los hábitos de consumo, de las tendencias del audiovisual, de la disponibilidad de nuestros recursos, de reducciones presupuestarias...". "Han pasado muchas cosas que te obligan a marcar mejor las prioridades", añade. Y defiende el poder de la música como instrumento vehiculador de las emociones, del que tiran en programas y contenidos como los que protagoniza la nueva 'família dels súpers', los BETA, que son, de hecho, un grupo musical.

En Betevé la crítica cultural Aïda Camprubí conduce el superviviente espacio musical 'Territori groupie' (la metamorfosis de lo que era 'Feel'), dentro del programa cultural 'Plaça Tísner'. La periodista desliza otro factor importante en todo esto: "La reducción de la exposición musical también tiene que ver con que la industria musical se está estructurando más: más seguros, más contratos...". "En nuestra época había muchas facilidades por parte de la industria", recuerda Fàbregas, que apunta al control exhaustivo que hacen hoy los artistas de su imagen. También para su posterior mercatilización. "La industria y las discográficas han dejado de ser un aliado tan cercano a la televisión como lo fueron en el pasado", zanja Urbana Gil. El contexto es radicalmente diferente.

Nuevas ventanas

En este callejón sin salida aparente, internet ha abierto grietas que han descubierto caminos enormes haciendo evidente que la tele ha dejado de ser el único y gran canal audiovisual. Desde las muy mediáticas actuaciones de Tiny Desk a la multitud de canales divulgativos que se encuentran en Youtube, TikTok, Twitch... En Barcelona nació uno de los proyectos más exitosos en este entorno, las Gallery Sessions. Resumiéndolo mucho: un artista interpreta un tema en un escaparate -sí, como el de cualquier tienda- que ya se ha convertido en marca de la iniciativa. Han pasado por ahí Manuel Turizo, Tokischa o Rigoberta Bandini. "La tele ha dejado claramente de apostar por este tipo de formatos, y en este vacío hemos aparecido nosotros", sostiene Genís Pena, project manager de Gallery Sessions, proyecto enfocado hacia una generación que no consume la tele.

Pena acentúa un aspecto que considera clave para el éxito de su contenido: está pensado para 'vivir' en multiplataforma. "Eso hace que se vea por diferentes sitios, hemos conseguido atrapar audiencia por muchísimos canales. Creo que es la diferencia con los productos televisivos, que les cuesta trocearlos y repartirlos porque no están pensados para ello", destaca. Las actuaciones han sido el primer paso para que Gallery se haya ramificado y, ya como una plataforma de entretenimiento musical, están haciendo, por ejemplo, documentales. "Es necesario que los músicos tengan un espacio para expresar su música con garantías. Antes esto estaba en la tele, ahora las tornas han cambiado", zanja Pena, integrante también del grupo Alavedra.