MUSICALES Y DANZA

Música de Sondheim y la atrevida coreografía 'Fuck me' despiden el Temporada Alta

Mario Gas revive a su compañía con un concierto con melodías de 'Golfus de Roma', 'Sweeney Todd', 'A Little night music' y 'Follies'

Marina Otero en un momento de ’Fuck me’.

Marina Otero en un momento de ’Fuck me’.

3
Se lee en minutos
Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

ver +

El festival Temporada Alta cerrará la edición de este 2022 este fin de semana con propuestas muy diferentes. Este viernes y el sábado el Teatre Municipal de Girona presenta 'Sondheim x Sondheim: que passin els pallassos', un homenaje al compositor que falleció el pasado año y que está dirigido por el veterano Mario Gas. El director es quien ha montado más musicales del añorado Stephen Sondheim (1930-1921) y ofrecerá un concierto teatralizado donde sonarán famosos temas que sonaron en sus aclamados montajes de 'Golfus de Roma', 'Sweeney Todd', 'A Little night music' y 'Follies'. El domingo, la coreógrafa argentina Marina Otero estrenará en Catalunya 'Fuck me', una atrevida y premiada propuesta llena de rabia y honestidad en El Canal, el domingo.

Algunos de los intérpretes que participarán el Girona en 'Sondheim x Sondheim', en un momento de su actuación en uno de los cuatro musicales del autor norteamericano dirigidos por Mario Gas.

/

En el concierto único impulsado por Gas participarán 20 intérpretes y 11 músicos, dirigido por Pep Pladellorens. La mayoría forman parte de esa familia de artistas colaboradores de Gas que habían participado en las producciones del director escénico como Vicky Peña, Jordi Boixaderas, Pedro Pomares, Muntsa Rius y Teresa Vallicrosa. "Combinaremos música en directo e imágenes de los musicales proyectadas como homenaje a los intérpretes que ya no están con nosotros". 'Send in the clowns', 'I'm still here', 'Mirror, mirror', 'Beautiful girls' y 'Johanna', entre otras, se interpretarán en el idioma en el que fue estrenada la producción. En castellano se escucharán las melodías de 'Golfus de Roma' estrenado en el Teatro Romano de Mérida en 1993 y 'Follies', en el Teatro Español de Madrid en 2012. Y en catalán, 'Sweenwy Todd: el barber diabòlic de Feet Streer' que levantó el telón en el Teatre Poliorama de Barcelona en 1995 y 'A little night music', en el Teatre Grec barcelonés en el 2000. "Es increíble porque, pese al tiempo transcurrido, todos los participantes están muy bien, de voz", apunta Gas.

Y adelanta que habrá alguna una sorpresa, un tema en inglés. "Poder estar de nuevo con Sondheim y con la gente con quien hemos trabajado tan intensamente me hace muy feliz", dice Vicky Peña, que ha estado en las cuatro producuiones. "Sus obras son humanistas y su música inolvidable. En cada uno de sus musicales he hecho cosas muy diferentes, ricas, complicadas y divertidas", añade.

Gas plantea el concierto como una noche de comunicación directa con el público, a través de la música y de la palabra. "Sondheim a parte de compositor era un maravilloso letrista", resalta Gas. Sus letras sacan a relucir a menudo las contradicciones del ser humano. Y pone como ejemplo 'Somewhere (There's a place for us)', esa bella melodía de 'West Side Story' donde debutó en el musical junto al compositor Leonard Bernstein que habla de un lugar donde se podrá ser feliz, no habrá discriminación, la gente se entenderá y no habrá conflictos.

'Fuck me' une danza, frustración y rabia

La coreógrafa argentina Marina Otero desnuda su cuerpo y sus sentimientos con 'Fuck me', una potente coreografía donde establece un juego de poder con cinco intérpretes masculinos. El espectáculo, una combinación de documental, ficción, danza y performance, ha cosechado buenas críticas y se llevó el premio del público el año pasado en el Theater Spektakel de Zúrich (Suiza).

Noticias relacionadas

La creadora expresa en 'Fuck me' la frustración tras quedar inmovilizada a causa de una lesión que paralizó su carrera. "Hay algo de venganza hacia los hombres en esta pieza y hacia la sexualización de los cuerpos de las bailarinas", explica Otero. Su venganza la lleva a dominar y a cosificar los cuerpos de sus compañeros en el escenario que participan con ella en esta propuesta de danza-teatro atrevida y honesta. En su opinión, pese a los avances de las mujeres en la sociedad, queda mucho por hacer. "Hay mucha teoría sobre la cosificación pero poca práctica. Los modelos ahora se cosifican desde otros lugares. Seguimos cosificándolo todo, incluso en el mundo del arte. ¿Qué valoramos? Si es la juventud como vemos a diario, la trayectoria y el paso del tiempo quedan en un segundo lugar".

Aunque ahora ya está recuperada y la pesadilla de "esa quietud" que necesitó para curarse es parte del pasado, cada vez que interpreta la pieza revive ese pasado. Otero muestra una pasión por la danza que le destrozó el cuerpo que ha aprendido a mimar. "La danza es muy física y 'vintatge' porque está basada en los vídeos de los festivales de danza de mi infancia".