Literatura catalana

Joan-Lluís Lluís vuelve a ganar el Premi Crexells gracias a ‘Junil a les terres dels bàrbars’

  • El escritor de Perpinyà logra el veterano galardón del Ateneu barcelonès a la mejor novela en catalán publicada el año anterior

El escritor Joan-Lluís Lluís, este miércoles en el jardín del Ateneu barcelonès.

El escritor Joan-Lluís Lluís, este miércoles en el jardín del Ateneu barcelonès. / Ricard Cugat

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Anna Abella
Anna Abella

Periodista cultural

Especialista en arte y libros, en particular en novela negra, cómic y memoria histórica

Escribe desde Barcelona

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Con ‘Junil a les terres dels bàrbars’ (Club Editor), Joan-Lluís Lluís (Perpinyà, 1963) lleva recorridos, desde que se publicó, el pasado septiembre, "23.000 kilómetros sin salir de los Països Catalans, el equivalente de ir i volver de Barcelona a Vladivostok, en 116 presentaciones…". "Es que me han dicho que a los periodistas les gustan las cifras", bromea el escritor, al anunciarse el veredicto de la 51ª edición del Premi Crexells, que ha reconocido como la mejor novela en catalán publicada en 2021 esta fábula de aventuras ambientada en el Imperio romano y protagonizada por una joven que huye de su destino junto con un grupo de esclavos fugitivos. 

‘Junil…’ no deja de dar alegrías a Lluís, quien el pasado enero lograba gracias a ella el Premi Òmnium. Significa además su segundo Crexells, el veterano galardón del Ateneu barcelonès, dotado con 6.000 euros, que ya ganó en 2004 con ‘El dia de l’ós’, también con protagonista femenina y que precisamente, revela, está revisando ahora para reeditarla en otoño en Club Editor.  

Según su editora, Maria Bohigas, ‘Junil a les terres dels bàrbars’ lleva ya 13.000 ejemplares vendidos y acaban de lanzar la edición en castellano. En opinión de Andreu Gomila, miembro del jurado junto a Francesco Ardolino, Anna Ballbona, Valèria Gaillard, Eva Piquer y Lluïsa Julià, "es un libro de gran solidez, de prosa preciosa y precisa que nunca va en detrimento de la historia. Lluís ha construido un libro que puede ser popular y llegar a muchos lectores". "Es alta literatura muy legible", ha apuntado Julià. De esta obra, que tiene un punto de novela histórica y de reivindicación de la literatura oral, la poesía y la lengua, Ardolino ha destacad, por su parte, "la perfección de la estructura y la extraordinaria coherencia lingüística".  

El menosprecio del padre

Lluís, que pronto hará, recuerda, 30 años que publica libros, desde ‘Els ulls de la sorra’ (1993), desvela que desde el principio tenía muy clara la frase con que empezaba su ‘rondalla’, que "ha determinado la forma de contar la historia" y que se refiere a Junil: "Había una vez un hombre que menospreciaba a su hija". 

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Cuando le preguntan si dará continuidad a su protagonista, afirma, siempre tiene dos posibles respuestas. "Una es mentira: sí. Será una saga de cinco volúmenes y ya tengo los títulos, ‘Junil y los sabios de Atenas’, ‘Junil contra los faraones’, ‘Junil se va con los vikingos’, ‘Junil en la isla de Pasqua’... Pero la de verdad es que no, por dos razones: porque estoy seguro de que sería de calidad inferior, y por lealtad a los personajes". "Y las precuelas me aburren", zanja. 

Para los franceses soy un escritor regional, algo muy difícil de superar"

Lluís, quinto autor en ganar dos veces el Crexells (tras Jesús Moncada, Baltasar Porcel, Joan Francesc Mira y Jaume Cabré, ha logrado premios como el Sant Jordi (‘Jo soc aquell que va matar Franco’), el Lletra d’Or (‘Les cròniques del déu coix’) o dos premios de la Crítica Serra d’Or (‘Aiguafang’ y ‘El navegant’). El de Perpinyà lamenta que para los franceses es "un escritor regional, algo muy difícil de superar, porque desde París creen que solo puedes escribir de caracoladas, sardanas o del campanario de Colliure". "No es como con Jaume Cabré, que aunque le ha costado, al final ha conseguido entrar en Europa, lo ven como un extranjero que escribe en una lengua extraña pero aceptable para hacer literatura". Sobre la versión de Junil al castellano, aún no tiene datos sobre su acogida. "Quizá me equivoco, pero creo que hay un prejuicio hacia las cosas hechas en catalán".