Estreno de cine

Crítica de 'Un blues para Teherán': la vivencia de la música

  • A partir de las raíces de la música tradicional, refleja también la situación general de Irán, los conflictos generacionales y la presencia o ausencia del amor

Estrenos de la semana. Tráiler de ’Un blues para Teherán’.

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Quim Casas

'Un blues para Teherán'

Dirección: Javier Tolentino

Año: 2020

Estreno: 2 de julio de 2021

★★★★ 

Javier Tolentino, responsable del programa de radio ‘El séptimo vicio’, se pasa a la realización cinematográfica con ‘Un blues para Teherán’, exploración de raíz documental en torno a la sociedad iraní a partir de la tradición y la modernidad. La película escruta las raíces de la música tradicional que se practica en Irán, en algunos casos a escondidas porque a las mujeres no les está permitido cantar. Pero no es solo un filme sobre los sonidos musicales de la antigua Persia. Tolentino pasa de las ondas de ‘El séptimo vicio’, un programa en el que la música tiene esencial protagonismo, a las estudiadas imágenes en movimiento que reflejan la vivencia de la música, y con ello refleja también la situación general de Irán, los conflictos generacionales y la presencia o ausencia del amor.

La música establece en el relato un emotivo cordón umbilical. Así, por ejemplo, un pescador recuerda el fallecimiento de su hijo y, al terminar, improvisa una canción, y un campesino canta una balada que aprendió de sus mayores como gradecimiento por el fruto de la cosecha. Tolentino no olvida a los padres cinematográficos iraníes, y un plano dentro de un coche, con un cineasta kurdo tarareando una canción, nos recuerda a Abbas Kiarostami y ‘El sabor de las cerezas’.