Entrevista

Pablo Hasél: “Nunca pediré el indulto porque eso sería arrepentirme"

El rapero y poeta habla con EL PERIÓDICO tres días antes de que expire el plazo para ingresar en prisión por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la corona

Pablo Hasél, en Lleida, este martes.

Pablo Hasél, en Lleida, este martes. / Jordi V Pou

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El próximo viernes a las ocho de la tarde acaba el plazo que tiene el rapero y poeta ilerdense Pablo Rivadulla (32 años) para presentarse a las autoridades e ingresar en prisión. Una sentencia lo condena a nueve meses de prisión por el contenido de 64 tuits y una canción en los que incurre en delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la corona. Sumando la multa de 20.000 euros que se niega a pagar y otras causas pendientes, podría estar entre rejas hasta veinte años.

Entrevista a Pablo Hasél

¿Pensaba que nunca llegaría este momento y que todo se resolvería sin entrar en prisión?

Pensaba que se plantearían si les salía a cuenta. Me planteaba si, haciendo un cálculo frío, iban a decidir no encarcelarme para que no hubiera todo este jaleo. Ellos reprimen para intentar silenciar el mensaje, pero han conseguido todo lo contrario. Pero este es un tribunal fascista, este es un estado muy vengativo. 

La citación para entrar en prisión le ha llegado y en plena pandemia.

Creo que se va a abrir un ciclo de movilizaciones importantes ante unas condiciones de vida cada vez más miserables y me utilizan como cabeza de turco para asustar al resto y frenar las protestas. No es casualidad que el encarcelamiento llegue en plena pandemia, aprovechado una época de desmovilización.

Le espera la cárcel, pero, ¿cómo ha sido su vida en libertad?

Complicada. Podía ser encarcelado en cualquier momento y vivir con esta incertidumbre te impide realizar muchos planes a corto plazo. También me dificultaba encontrar otro trabajo aparte del artístico. Había encontrado uno y justo ahora me llega la fecha de encarcelamiento. No creo que sea casualidad. Intentan escoger una etapa de tu vida en la que tal vez te puedan hacer más daño.

¿Qué trabajo había conseguido?

De teleoperador.

Uno debe tener la libertad de escoger a quién admira y a quién no

Le juzga un tribunal muy concreto: la Audiencia Nacional.

La Audiencia Nacional es herencia directa del Tribunal del Orden Público franquista. Solo se le cambió el nombre. Continuaron los mismos jueces con idéntica función. La Audiencia Nacional debería ser suprimida. Atenta contra las libertades democráticas más fundamentales. No es un tribunal que se utilice contra el fascismo, sino lo contrario. Hay fascistas que protegen a fascistas.

¿Por qué no debería estar penado que alguien manifieste su simpatía por miembros del Grapo?

Uno debe tener la libertad de escoger a quién admira y a quién no. Además, no puedes hacer que alguien deje de pensar algo encarcelándolo. Seguiré pensándolo en la cárcel. Uno debe tener la libertad para expresar lo que piensa.

Según la sentencia, el terrorismo se beneficia de gente como usted, que lo ensalza. ¿En qué han beneficiado al auge del terrorismo sus tuits?

Que yo sepa, desde que hago canciones y escribo tuits, no ha habido acciones armadas.

¿En qué han beneficiado sus tuits a la concienciación de que España es un país que no respeta la libertad de expresión?

Se me condena por tuits tan suaves como decir que "mientras aumenta la miseria la monarquía vive a todo lujo dando lecciones desde el palacio", por explicar el caso Tarajal o el asesinato de Íñigo Cabacas. Todo eso explica el tipo de Estado en el que vivimos y crea una conciencia. Cuando me reprimen por poner de manifiesto que esto no es un Estado democrático, me están dando la razón.

Muchas personas, incluso artistas, me explican que no dicen ciertas cosas por miedo a acabar como yo

La sentencia también recrimina su reincidencia. ¿Por qué reincide?

No estoy dispuesto a que me impongan lo que puedo o no puedo decir, lo que puedo sentir y lo que no. Quieren controlar hasta nuestras emociones. Fascismo no es solo que te fusilen. Cuando te quieren impedir contar cosas sobre la monarquía que han reflejado numerosos medios, ¿de qué democracia estamos hablando? Reincido, también, porque no quiero vivir en un Estado en el que suceden estas cosas. Voy a seguir peleando por un Estado en el que haya verdaderos derechos y libertades.

¿Cree que se está quedando solo defendiendo este discurso y estas formas? ¿Se está consiguiendo que la gente se autocensure?

Por una parte, sí. Muchas personas, incluso artistas, me explican que no dicen ciertas cosas por miedo a acabar como yo. Pero, por otra parte, han conseguido en efecto inverso. En su momento, la canción de ‘Los Borbones son unos ladrones’ demostró que hay gente que cuando nos intentan callar hace lo contrario. Ayer borraron en Barcelona un muro en el que aparecía Juan Carlos señalado como un ladrón y un putero y borrándolo consiguieron darle más visibilidad porque se difundió mucho más. No me siento solo, sino todo lo contrario.

¿Cómo se mentaliza alguien para pasar varios años en prisión?

Es muy difícil, pero con la conciencia tranquila y la fuerza que da la rabia. Y siendo consciente de que cumplo un papel en la defensa de esas libertades. Estoy pagando un precio muy caro, pero a la vista está que está sirviendo para que mucha gente tome conciencia de que están en juego nuestras libertades.

¿Se postula, pues, como un mártir o cabeza de turco?

Cabeza de turco, sí. Pero no tengo ninguna vocación de mártir. No quiero ser encarcelado y ojalá toda esta solidaridad evite que sea encarcelado. Pero si el precio a pagar por defender una causa justa es este, estoy dispuesto a pagarlo. Cuando crees en algo, lo defiendes a las buenas y, sobre todo, a las malas.

El tiempo me está dando la razón porque todas las movilizaciones que está habiendo ahora no las hubo con Valtonyc, desgraciadamente

¿Qué ha aprendido en estos casi dos años de Valtonyc huido? 

Que no ha servido para movilizar y crear más lucha. El tiempo me está dando la razón porque todas las movilizaciones que está habiendo ahora no las hubo con Valtonyc, desgraciadamente.

¿Qué ha aprendido del encarcelamiento de los presos políticos del 'procés'?

Que no han utilizado este altavoz para movilizar, sino todo lo contrario. Llegaron a llamar explícitamente a la desmovilización. Un preso político tiene muchísima fuerza y si se aprovecha puede ser muy productivo. Mi actitud de plantar cara al Estado hace que mucha gente se anime a luchar. Los presos del 'procés' no son ejemplo alguno de la actitud que hay que tener ante un encarcelamiento.

¿Cuál cree que será la actitud de la sociedad más allá de esta semana clave? ¿Qué escenario imagina en febrero de 2022 si entra en prisión?

Va a abrirse un ciclo de luchas ante esta miseria cada vez más generalizada y se defenderán en las calles muchas libertades y derechos, incluida la libertad de expresión. Las primeras semanas será fácil que haya movilizaciones y que la gente lo denuncie, pero si no hay organización que permita una continuidad la cosa se irá parando. Yo aspiro a contribuir a que haya organización.

¿Somos una sociedad especialmente propensa a interiorizar la derrota, las injusticias y la represión?

Totalmente. Y esa es una de las grandes victorias del Estado. Nos acostumbran a que asumamos que esto tiene que ser así y no se puede cambiar. Nos enseñan a agachar la cabeza. No nos transmiten unos valores para que luchemos por la justicia social. Intento contribuir a lo contrario: a que nos duelan las injusticias. Porque para oponerte a las injusticias, te tienen que doler e indignar.

Están nerviosos porque ven que está siendo un escándalo y de cara a la galería tienen que vender que habrá cambios

Lo más común, en plena pandemia, con problemas para llegar a final de mes y encerrado en casa, es que muchas personas piensen: ¿qué más da que un rapero vaya a la cárcel? Bastantes problemas tengo yo.

Llevo años involucrado en movimientos sociales: parando desahucios en la PAH, echando una mano en luchas obreras, luchando por la sanidad... La falta de libertad de expresión va ligada con la falta de otros derechos. A esa persona, le diría que precisamente por sufrir esa situación tan jodida, cualquier día puede escribir un tuit cagándose en la monarquía que vive de lujo a costa de su vida miserable. Y pueden ir a por él por expresar esa legítima rabia.

¿Somos conscientes como sociedad de lo que nos jugamos cuando se limita nuestra libertad de expresión?

No. Desde ese individualismo en el que nos han maleducado, parece que los problemas de otro no tienen que ver con los del colectivo. Así nos dividen y así impiden que nos unamos y nos organicemos colectivamente. Tratan de impedir que veamos que cuando uno pierde una libertad, la perdemos todos. Me gusta mucho el lema que se ha usado en muchas campañas: 'Mañana puedes ser tú'.

¿Qué recorrido ve al anuncio de reforma del Código Penal?

Es una cortina de humo para desmovilizar y para frenar la solidaridad. Pero tiene que ver con estas movilizaciones y con el manifiesto del mundo de la cultura. Son nombres con mucho peso que tradicionalmente han dado apoyo al PSOE y a Unidas-Podemos. Están nerviosos, están preocupados porque ven que está siendo un escándalo y de cara a la galería tienen que vender que habrá cambios. Como tantas otras cosas que han prometido, como la derogación de la ley mordaza, que no solo no han derogado sino que ampliaron con la ley mordaza digital, hay que cogerlo con más que pinzas. El Estado Español ya ha dicho a la Europa y a la ONU que iba a suprimir estos puntos del Código Penal ante los numerosos toques de atención que recibe. Y aún no lo ha hecho. Por lo tanto, solo lo hará si sigue habiendo movilización, si se les sigue apretando. También hay que recordar que no han dicho nada sobre mi encarcelamiento.

Estos días voy a acabar alguna canción para dejar claro que no me van a callar

¿Qué deberían decir?

El Gobierno podría indultarme sin necesidad de que que yo lo pidiera. Tiene ese poder. No voy a pedir nunca el indulto porque eso significaría arrepentirme, pero si me abren las puertas de la prisión, lógicamente voy a salir. 

¿Qué va a hacer estos tres días que le quedan?

Estar con mi gente más cercana, participar en un acto en Lleida con otros represaliados, acabar alguna canción con el mismo mensaje para dejar claro que no me van a callar y poco más. Ha salido ya una que se titula ‘Nuestras libertades’, va a salir otra que se llama ‘Peligro’ y la última saldrá el viernes, el día del encarcelamiento, a la hora en la que tengan que venir a buscarme.

¿Cómo se titula esa última?

No puedo desvelarlo, pero creo que va a traer cola.

¿Cómo acabó Hasél, el guerrillero de aquel cuento de literatura árabe del que sacó su apellido artístico?

Hace muchos años que lo leí y no recuerdo el final, pero me quedé con ese nombre porque ejecutaba a la monarquía. Vencían y eliminaba la opresión.

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¿Y después no le pasaba nada a Hasél?

Que yo recuerde, no.