21 oct 2020

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Matt Damon, en una imagen promocional de ’Marte (The martian’), de Ridley Scott

FASCINACIÓN ESPACIAL

Viaje a Marte desde la cultura pop

Quim Casas

Marte ha estado presente siempre en la cultura pop. Revistas ‘pulp’ de los años 20 y 30, seriales cinematográficos, ‘space operas’ y novelas baratas ofrecían la imagen más amenazante del planeta. La literatura y el cine de ciencia ficción han especulado con invasiones marcianas y con convertir Marte en colonia humana. La música pop y rock aporta fantasía. En los ‘cartoons’, Marvin el marciano ofrecía la visión simpática en los 'Looney tunes', igual que la comedia televisiva de los 60 ‘Mi marciano favorito’.

Novela popular

La más decisiva es ‘La guerra de los mundos’ (1898), del socialista y utópico H. G. Wells, en la que la invasión marciana a la Tierra le servía para hablar de los estados totalitarios. Orson Welles la trasladó a la radio en 1938: tal fue el realismo en la interpretación, que muchos estadounidenses creyeron que Marte invadía realmente la Tierra. Una gozosa serie B de 1953 y la versión de Steven Spielberg del 2005 llevan el texto de Wells a la pantalla sin respetar su trasfondo político.

Orson Welles, en su mítica interpretación de 'La guerra de los mundos' y la posterior noticia del 'The New York Times'.

Edgar Rice Burroughs, el creador de Tarzán, ambientó 11 novelas en Barsoom, en realidad Marte: en lengua marciana, ‘bar’ significa ocho y ‘soom’, planeta. Iniciada en 1912 con ‘Una princesa de Marte’, mezcla fantasía y aventura con los estudios realizados por astrónomos sobre la habitabilidad del planeta rojo. Su protagonista es John Carter, un oficial nordista que, en plena guerra civil, es teletransportado a Marte. Michael Chabon firmó en el 2012 el guion de la adaptación cinematográfica.

Ray Bradbury utilizó la colonización de Marte para hablar en ‘Crónicas marcianas’ (1950) de todo aquello que preocupaba a la humanidad. Este libro de relatos independientes daría nombre a uno de los 'late show' estrella de Telecinco. Más recientemente, uno de los programas culturales de TV-3, ‘Quan arribin els marcians’, demuestra que en las referencias marcianas se halla la novedad.


Cómics

Además de las adaptaciones de John Carter ilustradas por John Coleman Burroughs (hijo del autor de las novelas), Gil Kane o Carmine Infantino, cabe destacar la visión que de Marte tuvieron los cómics de la editorial EC. En su colección ‘Weird science’ adaptó varias crónicas marcianas de Bradbury con un estilo gráfico contundente y violento que le enfrentó con la censura.

Aunque Alex Raymond, el creador del clásico ‘Flash Gordon’, convirtió el imaginario planeta Mongo en el hábitat cotidiano del héroe, la histeria marciana que se vivía a finales de los años 30 hizo que, al ser trasladado al serial cinematográfico, Gordon viajara también hasta Marte en ‘Flash Gordon’s trip to Mars’ (1938).


En el cine

Una de las primeras muestras de la fascinación cinematográfica por el planeta rojo fue ‘Aelita’ (1924), ciencia ficción vanguardista soviética y alegoría sobre el comunismo. La artista constructivista y cubo-futurista Aleksandra Ekster diseñó el vestuario de los marcianos y marcianas.

Fotograma de 'Aelita'.

‘Red planet Mars’ (1952) es un filme de serie B en plena paranoia anticomunista. El argumento se las trae: un científico estadounidense contacta por radio con Marte, este se revela un planeta utópico, un genio nazi manipula los mensajes al servicio de la Unión Soviética y la Tierra entra en colapso económico. Tim Burton parodió la beligerancia marciana en ‘Mars attacks!’ (1996), ideada a partir de una colección de cromos de 1962 en los que los marcianos tienen una enorme y bulbosa cabeza.

En el 2000 se rodaron dos películas, la cara y la cruz. ‘Misión a Marte’, de Brian De Palma, se centra en los peligros a los que se enfrenta la primera misión tripulada que llega a Marte, mientras que ‘Planeta rojo’ tira de ecologismo y presenta a Marte como la nueva tierra de promisión. Un año después, John Carpenter ambientó ‘Fantasmas de Marte’ en un planeta superpoblado y amenazado por una civilización atávica.

Fotograma de 'Fantasmas de Marte', de John Carpenter.

El interés no cesa. ‘Marte (The Martian)’ (2015) convierte a un astronauta abandonado en Marte (Matt Damon) en un moderno Robinson Crusoe. Bradd Pitt interpreta a otro astronauta en busca de su padre en ‘Ad Astra’ (2019); aquí el planeta rojo es una meta difícil de alcanzar.

 Y la más imaginativa, ‘Desafío total’. Dirigida por Paul Verhoeven en 1990, a partir del relato de Philip K. Dick, convierte aparentemente al planeta rojo en el escenario de unas vacaciones virtuales. La vida es sueño, en Marte.

Fotograma de 'Desafío total', de Paul Verhoeven.

Gemas rock

Marte ejerció una especial fascinación en el glam rock. David Bowie y Marc Bolan concibieron ‘Life on Mars’ y ‘Ballrooms of Mars’, respectivamente, pero Bowie dedicó todo un disco, ‘The rise and fall of Ziggy Stardust and the spiders from Mars’ (1972), a contar la historia de un extraterrestre andrógino que se convierte en estrella de rock. Radio Futura realizó una memorable versión del tema de Bolan en ‘Divina (Los bailes de Marte)’.

 ‘Venus and Mars’ (1975) es el título del cuarto disco de Paul McCartney con Wings, y desde el rock cósmico de Hawkind (‘Uncle Sam’s on Mars’) hasta el rock duro de Rob Zombie (‘Mars needs women’) pasando por el neo soul electrónico de Kelis (‘Mars’), el planeta sigue ejerciendo un poder de atracción especial.

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