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FESTIVAL EN EL EMPORDÀ

Peralada estrena una ópera basada en 'Tirant lo Blanc'

La obra de Joan Magrané, basada en la popular novela medieval, cuenta con escenografía de Jaume Plensa

Pablo Meléndez-Haddad

Un aperitivo de la ópera compuesta por Joan Magrané en el Foyer del Liceu, el pasado 2 de julio.

Un aperitivo de la ópera compuesta por Joan Magrané en el Foyer del Liceu, el pasado 2 de julio. / MIQUEL GONZÁLEZ

Pocos espacios escénicos le vendrán tan bien a la nueva ópera de Joan Magrané, ‘Diàlegs de Tirant i Carmesina’, como el claustro del Carme del Castillo de Peralada: un ambiente gótico para un texto medieval. Allí, entre columnas ricamente ornamentadas y bajo la noche empurdanesa se producirá el estreno absoluto de esta ópera de cámara contemporánea con libreto y dirección de escena de Marc Rosich, un espectáculo que contará, además, con una escenografía del aclamado artista barcelonés Jaume Plensa.

La obra se basa en diversos capítulos de esa famosa y popular novela de caballería de Joanot Martorell escrita en valenciano antiguo que es 'Tirant lo Blanc' (publicada en 1490). Rosich la conoce bien, ya que trabajó en su adaptación teatral cuando Calixto Bieito decidió llevarla a las tablas en el 2007. En este caso se han utilizado únicamente aquellos capítulos que se centran en la relación amorosa entre el héroe Tirant y la princesa Carmesina, hija de un emperador griego que muere cuando le dicen que su enamorado ha muerto. Un drama ideal para una ópera. Al reducir el ámbito literario –cuyo libreto ha modernizado y actualizado el lenguaje para facilitar su comprensión–, la ópera cuenta con cuatro únicos personajes, Carmesina, interpretada por la soprano Isabella Gaudí, Tirant, a cargo del barítono Josep-Ramon Olivé, y Plaerdemavida y la malvada Viuda Reposada, ambos interpretados por la mezzosoprano Anna Alàs i Jové.

Lucimiento de los protagonistas

Según ha afirmado el compositor, para esta, su cuarta ópera, al conocer con tiempo a los cantantes encargados de estrenarla adaptó su creación a sus voces, las cuales estarán inmersas en una partitura que se inspira en el barroco temprano, aunque desde una mirada contemporánea. Habrá mucho “recitar cantando” y también una aproximación al género del madrigal, ambos muy presentes en las primeras óperas de la historia. Magrané ha escrito escenas de lucimiento para los protagonistas, casi como si fueran arias, aunque el grueso de la composición se centra en diálogos, esto es, dúos y tríos. La plantilla es para cuarteto de cuerdas, arpa y flautas, todos bajo la dirección musical de Francesc Prats.

Ideas escénicas de Plensa

La obra nace como iniciativa de Òpera de Butxaca i Nova Creació, entidad que este año celebra 25 años de trayectoria, una coproducción con el Liceu –donde podrá verse la próxima temporada– y el Festival de Peralada contando con las ideas escénicas del escultor y pintor Jaume Plensa, que ha concebido para el espectáculo una instalación en el que la luz de varios neones rojos tiene un lugar preponderante. Estos se van encendiendo según un patrón de tiempo coincidiendo, además, con los momentos más importantes de la partitura, los cuales se mezclarán de manera exacta con los cambios de vestuario, figurines firmados por Joana Martí de diseño atemporal inspirados en el Medioevo.