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MÚSICOS DE SENEGAL

Ngomez Nokass: una historia de tambores, migración y gratitud

El grupo de percusionistas senegaleses organiza un festival en agradecimiento a su maestro, Adama Ngom, y a Barcelona, la ciudad que los ha acogido

Nando Cruz

Adama, en el centro, flanqueado por su hijo Pape (izquierda), Tafa, Moussa y Sam, miembros de Ngomez Nokass. 

Adama, en el centro, flanqueado por su hijo Pape (izquierda), Tafa, Moussa y Sam, miembros de Ngomez Nokass.  / ÁLVARO MONGE

Adama Ngom no quería que Pape, su hijo mayor, fuese percusionista como él. Ya había muchos en la familia. Para él tenía prevista una educación académica y un oficio serio. Pero le salió el tiro por la culata y acabó enseñándole todos los secretos del tambor igual que ha hecho con cientos de jóvenes senegaleses. A los 20 años, Pape solo tenía dos obsesiones: abandonar Senegal y convertir el tambor en su profesión. Cuando en el 2013 surgió la posibilidad de tocar en Italia, Adama eligió a los seis percusionistas que emprenderían el viaje. Uno de ellos sería Pape. "Si voy a Europa, es para quedarme", le dijo a su padre; y eso hizo.

Seis años después, Pape y su primo Oumar son dos de los cabecillas de Ngomez Nokass, la encarnación barcelonesa de esta informal escuela del ritmo de Adama que en Dakar cuenta con decenas de integrantes. No les ha sido fácil rearmar el grupo en Barcelona. Lo primero era sobrevivir y Pape trabajó de mantero antes de casarse y encontrar oficio estable. "Era muy duro ver cómo la policía te requisaba el material. En un día perdías 300 o 600 euros", calcula. "Pero nunca pensé en volver a Senegal", añade. Varios miembros de Ngomez Nokass aún se ganan el sustento vendiendo gafas de sol y ropa en la calle.

Percusionista de un luchador

En Senegal, 'nokass' es la majada de pimiento verde, pimiento rojo, ajo y sal que da un sabor picante a las comidas. No se vende prefabricada. Tienes que juntar todos los ingredientes y triturarlos a mano. De igual modo, Ngomez Nokass junta músicos para trituran los ritmos sabar. Ya han llenado el Diobar y el Marula y pusieron patas arriba el festival BAM-Cultura Viva. Al principio eran ocho, pero se van sumando percusionistas a esta familia del ritmo. Ahora son 17: Pape, Oumar, Tafa, Khadim, Bamba, Moussa, Alassane, Saliou, Moussa Djembe, Papis, Mor, Djibril, Lamine, Paco, Sam, Landing… Y los que vendrán.

Hace unos meses, Pape volvió a telefonear a su padre. Esta vez no era para contarle sus penurias tras la manta ni sus sueños con el tambor, sino para anunciarle que estaba organizando un festival. Quería que viajase a Barcelona para tocar con Ngomez Nokass. El festival sería un modo de agradecerle todo lo aprendido y, también, de brindar un regalo a Barcelona, la ciudad que los ha acogido. Adama nunca había salido de Senegal. Tiene su familia allí, le sobra trabajo formando músicos y es el percusionista oficial del luchador Balla Gaye 2. En Senegal, la lucha es un espectáculo de gran popularidad y los deportistas son celebridades que llevan a sus percusionistas para caldear el ambiente.

Directo arrollador

Adama no lo veía claro, pero Pape lo convenció y empezó a cobrar forma el festival Sargal Adama ('sargal' significa gracias en wolof). La Lleialtat Santsenca acoge el viernes y el sábado tres talleres de danza sabar y uno de percusión impartido por el propio Adama. Y el sábado por la noche, un concierto en el Diobar donde coincidirán maestro y alumnos. El estruendo rítmico que pueden generar tantos percusionistas juntos es incalculable. Uno de los directos más arrolladores que se pueden ver en esta ciudad gracias a la riqueza cultural que aportan los flujos migratorios. En Senegal ha corrido la voz de que Adama está en Barcelona. Allí los 'griots' son muy respetados y se valora mucho su labor socioeducativa, pero ninguno había sido invitado a protagonizar un festival europeo. De algún modo, el eco de estos tambores de gratitud de Ngomez Nokass llegará hasta Dakar.

Adama ya lleva una semana en Barcelona. Paseando por la Barceloneta, muchos manteros se acercaron a saludarle y a fotografiarse con él. Tocar los tambores para Balla Gaye 2 lo ha convertido en una celebridad. Pero el padre de Pape está aquí como maestro de la diáspora de percusionistas senegaleses repartidos por el globo. Y como patriarca de los barceloneses Ngomez Nokass.
 

Temas: Música