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LO QUE NO SABÍAS DE...

Las interioridades de 'Green Book', una comedia nominada a cinco Oscar

Viggo conoció al guionista e hijo del personaje de Tony Lip durante una comida familiar que duró... ¡seis horas!

El actor debió engordar varios kilos antes del rodaje y lo consiguió a base de mucha pizza y pasta

Eduardo de Vicente

El director, Peter Farrelly (centro), en el rodaje con los protagonistas.

El director, Peter Farrelly (centro), en el rodaje con los protagonistas. / PATTI PERRET / UNIVERSAL

Este fin de semana llega a nuestras pantallas una de las cintas candidatas a los Oscar, la comedia Green book, que aspira a cinco estatuillas (entre ellas, la de mejor película) y que obtuvo tres Globos de Oro (película de comedia, actor secundario y guion original). Es la primera película dirigida en solitario por Peter Farrelly (Algo pasa con Mary, Amor ciego) sin su hermano Bobby y está protagonizada por Viggo Mortensen, Mahershala Ali (Moonlight) y Linda Cardellini (Velma en Scooby-Doo).

La acción transcurre en el Nueva York de 1962. Un tipo de origen italiano, Tony Lips, es contratado para ser el chófer de Don Shirley, un pianista afroamericano durante una gira por el sur de EEUU. A lo largo de esos dos meses entablará amistad con su nuevo jefe y descubrirá los prejuicios raciales que existen en su país. Está basada en un caso auténtico y, de hecho, el personaje real que interpreta Mortensen, Tony Lip, era el padre de Nick Vallelonga, coguionista y productor. Un rodaje complejo que estuvo plagado de anécdotas... y de comida.

Nick Vallelonga (derecha) es el hijo de Tony Lip. / ANGELA WEISS / AFP

-Una comida interminable. Antes de iniciar el rodaje, Nick Vallelonga invitó a Viggo a comer a su casa. El actor explica que el almuerzo duró seis horas y que cada vez que se dejaba algo en el plato parecían ofenderse y, cuando lo acababa, le traían otro. Al salir de allí arrancó el coche y se detuvo durante una hora para descansar y hacer la digestión.

-La pizza. Nick sugirió a Viggo que hiciera como él y se comiera una pizza sin cortar y doblada por la mitad. Cuando la rodaron, el equipo se partió de risa y el director accedió a incorporar la escena.

-El comedor de perritos calientes. El actor que interpreta al hombre que reta al protagonista a comer perritos calientes fue el mismo que retó en la vida real a Tony Lip. Para la escena, Viggo se vio obligado a zamparse 15 bocadillos.

-Más comida. Mortensen tenía tantas escenas de comida que asegura que no probó el catering y aprovechaba las pausas del almuerzo para irse a su tráiler y desabrocharse el cinturón.

-Engordando. El actor debió engordar varios kilos antes de iniciar el rodaje y lo hizo a base de pizza y pasta. Reconoce que perder ese peso no fue tan divertido como ganarlo.

Viggo Mortensen debió engordar varios kilos para el rodaje. / PATTI PERRET / UNIVERSAL

-El título. Green book hace referencia a un libro verde que lleva el conductor en el que se indicaba dónde podían hospedarse los negros. Existió realmente, se publicó desde 1936 hasta 1966 y era conocido como The Negro Travelers Green Book.

-El verdadero Tony Lip. Lip fue actor, era Carmine Lupertazzi en Los Soprano e interpretó varios papeles secundarios, casi siempre de mafioso.

Los personajes reales: Tony Lip (izquierda) y el músico Don Shirley.

-Preparando el personaje. Para familiarizarse con Tony Lip, Viggo se vio todas las temporadas de la serie de Los Soprano e intentó imitar su acento y su manera de hablar.

-Un rodaje en familia. Los actores que interpretan a la familia de Vallelonga son, en su mayoría, sus parientes en la vida real. El propio Nick aparece brevemente como un padrino mafioso.

El autor de la banda sonora dobló al actor al piano. / PATTI PERRET / UNIVERSAL

-El pianista y el piano. El autor de la banda sonora, Kris Bowers, fue quien dobló al piano a Mahershala Ali y siempre utilizó, como en la película, pianos Steinway hechos a mano, ya que asegura que proyecta el sonido como no lo hace ningún otro instrumento. Pese a estar doblado, Mahershala Ali da la impresión de que toca el piano en varias escenas, o al menos lo parece, y no se utiliza el típico montaje de las manos que hoy queda tan ridículo.

-La fuerza del contraste. El principal atractivo del filme radica en el contraste entre los dos protagonistas. El chófer es un hombre bastante básico, con poca cultura pero que aplica la lógica con bastante inteligencia, charlatán y muy familiar. El músico es un tipo educado y refinado, reservado y solitario que siempre viste americana y corbata. Ambos aportarán sus cualidades para ayudar al otro.

La comicidad del filme es basa en el contraste. / PATTI PERRET / UNIVERSAL