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CRÍTICA DE CINE

'Verano del 84': reciclaje eficiente

El éxito de 'Stranger things' e 'It' es buena parte de la razon de ser de este filme, repleto de referencias pop e ingenio retro

Nando Salvà

Estrenos de la semana. Tráiler de Verano del 84 (2019)

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Verano del 84 ★★★

Dirección: François Simard, Anouk Whissell y Yoann-Karl Whissell

Reparto: Graham Verchere, Judah Lewis, Caleb Emery, Cory Gruter-Andrew

Título original:  'Summer of ‘84'

Países: Estados Unidos / Canadá

Duración: 105 minutos

Año: 2018

Género: Drama / Misterio

Estreno: 1 de febrero del 2019

Si ni 'Stranger things' ni 'It' (2017) hubieran existido jamás, una película ambientada en los 80 y repleta de referencias pop sobre un grupo de adolescentes que intentan resolver un misterio podría haber sido aplaudida por su ingenio y su astucia retro. Pero el caso es que existen, y por tanto es casi lógico dar por hecho que su éxito es buena parte de la razon de ser de 'Verano del 84', que además evidencia similitudes claras en términos de escenario y estética.

En todo caso, recordemos que esos modelos no inventaron nada. De entrada, suburbia –es decir, la América de las 'urbas' hechas de casas con jardín– ya había sido oficialmente declarada como el lugar en el que el Sueño Americano se convierte en pesadilla por incontables películas, de 'El graduado' a 'Terciopelo azul' pasando por 'Poltergeist'. Y cómo convertir una aventura juvenil en un rito de paso a la adultez es algo que ya nos enseñaron títulos como 'E.T.', 'Los Goonies' y 'Cuenta conmigo'.

Cierto que 'Verano del 84' no logra hacer nada particularmente novedoso con la fórmula, en parte a causa de todos los problemas de lógica y las improbabilidades que plagan la narrativa y nos distraen de la acción, por las vagas caracterizaciones y por esas alusiones a Spielberg y los Gremlins que parecen haber sido metidas con calzador.

Pero también es verdad, por otra parte, que la película muestra muy buena mano a la hora de construir tensión, y de pillarnos con el pie cambiado tanto mientras se adentra en terrenos oscuros como al alcanzar su impactante clímax; y, en el proceso, lo que prometía ser un mero elogio de la nostalgia logra funcionar eficazmente como exploración de las zonas oscuras que a menudo esquivamos al mirar atrás.