El Conca recomienda al Palau que no descuide la música coral

En su evaluación del funcionamiento de la institución también reclama más "equilibrio" entre la programación propia y la decisión de espacios a promotores privados

René Jacobs, en el podio del Palau de la Música, en la interpretación de ’Cosí fan tutte’.

René Jacobs, en el podio del Palau de la Música, en la interpretación de ’Cosí fan tutte’. / ANTONI BOFILL

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EL PERIÓDICO / BARCELONA

El Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (Conca) ha recomendado este lunes a la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música que no descuide su función de "nodo de la música coral" en Catalunya, tras constatar que tanto los conciertos educativos como las actividades de formación se han reducido en un 25% durante el trienio que ha sido analizado, en el que el número de espectadores y de visitantes ha aumentado, respectivamente, en un 39% y un 33%. En el informe presentado por la secretaria del conca, Mercè Gisbert, también se pide que el Palau incremento su colaboración con las otras dos grandes instituciones musicales sostenidas con dinero público de la ciudad, el Auditori y el Liceu.

En sus recomendaciones, el Conca alerta de que tras la contratación de un director coral, que implica que se entiende la necesidad de mejorar las formaciones corales propias, "las grandes expectativas generadas por la llegada del maestro Halsey se han de complementer con el apoyo interno por parte del conjunto de la organización, tanto en recursos como en la conformación de las condiciones que permitan el clima favorable al progreso cualitativo de los coros".

El presidente del Conca, Carles Duarte, ha recordado que el Palau vive "una etapa de renovación y de relanzamiento", y considera que las reflexiones del informe serán "útiles" para los cambios que está realizando el ente.

REORGANIZACIÓN TRAS EL 'CASO PALAU'

Desde el punto organizativo, el Conca recomienda al Palau concluir el proceso de simplificación societaria que se encuentra parado con motivo de las diligencias judiciales del 'caso Palau' que ha obligado a mantener activo el Consorci del Palau. El director general del Palau de la Música, Joan Oller, ha recordado que hasta enero de 2012 la gestión de la actividad se dividía entre tres sociedades: la Associació Orfeó Català -que se mantiene sin gestionar actividad-, el Consorci del Palau de la Música y la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música, en la que se decidió unificar toda la actividad.

Oller ha asegurado que la decisión de mantener activo el Consorci es para tener una única voz todas las administraciones en el proceso judicial, y que se disolverá una vez haya sentencia firme del proceso judicial, y que la Associació, como propietaria del Palau, mantiene actividad únicamente para designar sus representantes en la fundación.

El Conca también ha recomendado definir un contrato programa con las administraciones, mantener y aumentar las líneas de cooperación con L'Auditori y el Gran Teatre del Liceu -cuestión que Oller ha dicho que tienen que profundizar- y garantizar el equilibrio de la oferta del Palau entre la programación propia y la externa. Oller ha dicho que el Palau de la Música es atractivo para los promotores externos, pero que tienen que garantizar calidad y variedad estilística, señalando que la voluntad para el futuro es incrementar el número de conciertos propios. En la actualidad, gran parte de la programación del Palau, especialmente durante el verano, está integrada por espectáculos de flamenco de producción externa orientados claramente al turismo. La evaluación recomienda "garantizar el equilibrio" en la programación. Durante los últimos ters años, la cifra de conciertos se ha estabilizado en los 125 de producción propia y los 290 de producción externa.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES

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La extensa evaluación de la institución, que a petición propia se ha sometido a ella, señala fortalezas del Palau de la Música como su vocación comunitaria pese a ser privada; la dependencia presupuestaria pública limitada -un 12%-; disponer de dos salas plenamente operativas y tener unos ingresos propios diversificados.

Gisbert también ha señalado debilidades a mejorar la falta de mecenazgo, la participación limitada de autores catalanes, la necesidad de mejoras en la acústica del Petit Palau, las diferencias de calidad percibidas entre la programación propia y algunas externas, y que las visitas patrimoniales a la institución solo puedan ser de un tipo.