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ESTRENOS DE LA SEMANA

El cine del 'crash'

'La gran apuesta', nominada a cinco Oscar, es la última en una serie de películas sobre los errores detrás de la crisis financiera global del 2008

Juan Manuel Freire

Tráiler de ’La gran apuesta’.

Tráiler de ’La gran apuesta’.
Escena de ’La gran apuesta’. 

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‘La gran apuesta’ es un curioso caso de comedia que, además de provocar risas, debe enfadar. Porque es un recordatorio de los infames comportamientos humanos que condujeron a la crisis financiera del 2008, la mayor de los últimos decenios. Basada en el libro de Michael Lewis de igual nombre (aquí publicado por Debate), nos habla un grupo de inversores que advirtió la existencia de la gran burbuja inmobiliaria y, por supuesto, se las arregló para sacar dinero de ello. 

En este cuento ácido, nominado a cinco Oscar, Steve Carell encarna a una versión del inversor Steve Eisman; RyanGosling, a una versión de Greg Lippman, antiguo trader de hipotecas de Deutsche Bank; Brad Pitt, al trader Ben Hockett; y Christian Bale, a Michael Burry, doctor de California que vio la crisis antes que nadie a pesar de tener solo un ojo activo. 

Estos actores de carisma y un guión ágil parecen hacer más atractivo un tema poco cinematográfico por su opacidad. Según los especialistas en economía, 'La gran apuesta' hace un gran trabajo a la hora de explicar, por ejemplo, cómo funciona un MBS (bono de titulización hipotecaria) y cómo se transformó en CDO (obligación de deuda colaterizada) y luego CDO sintético. Todo eso, entre risas.

OTROS INTENTOS

Antes de Adam McKay, otros directores trataron de abordar el tema de la crisis financiera. O, como mínimo, bordearlo. En ‘Wall Street 2: El dinero nunca duerme’, el especulador Gordon Gekko (Michael Douglas) sale de la cárcel en el 2001 y, siete años después, avisa del aguacero de la crisis financiera del 2008 en el libro '¿La avaricia es buena?'. ¿El villano es ahora el héroe? Hasta cierto punto.

Si en la película de Oliver Stone el cataclismo financiero es casi una excusa para una historia de reunión familiar, en la notable ‘Margincall’ estamos en el mismo centro, tenso y claustrofóbico, del colapso del mercado hipotecario. El director J.C. Chandor, heredero de Sidney Lumet, sigue de cerca los rostros desencajados de un grupo de banqueros de inversión -actores de lujo que cedieron a cobrar menos por su trabajo- en apenas un único escenario, una planta de oficinas. La película merece rescate. 

También había desfile de estrellas en ‘Malas noticias’, un telefilme de HBO sobre la caída de Lehman Brothers en otoño del 2008 y las decisiones tomadas tanto por el Gobierno como por Wall Street. Edward Asner era Warren Buffett (“el hombre más rico del mundo”); Bill Pullman, el consejero delegado de JPMorgan, JamieDimon; William Hurt, el extesorero Henry Paulson; y Paul Giamatti, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke. 

El autor del libro en que se basa ‘Malas noticias’, Andrew Ross Sorkin, columnista del ‘New York Times’, es ahora uno de los creadores de ‘Billions’, serie en la que Paul Giamatti interpreta a un poderoso fiscal a la caza de un rey de los fondos de inversión encarnado por Damien Lewis. La serie parece sugerirnos que, a pesar del ‘crash’, Wall Street sigue sin ser entorno prudente ni humilde. 

LECCIONES POR APRENDER

Algunos de los traders más avariciosos harían bien en repasar, quizá, los numerosos documentales recientes en torno al fracaso del capitalismo. Como, por ejemplo, ‘Capitalismo, una historia de amor’, aunque Michael Moore simplifique un poco el sistema financiero; el oscarizado ‘Insidejob’ del 2010; ‘La reina de Versalles’, sobre la caída en desgracia de una familia poderosa a causa de la crisis, o ‘Money fornothing: Insidethe federal reserve’, que sigue la carrera de los presidentes de la Reserva Federal Alan Greenspan y Ben Bernanke.