LA DEBACLE DE BRASIL

Los sollozos de Neymar, la enorme fe de Modric, el adiós de Tite

Los sollozos de Neymar, la enorme fe de Modric, el adiós de Tite
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Sergio R. Viñas
Sergio R. Viñas

Periodista

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El heroico Livakovic corría como un loco, jugueteando con sus felices compañeros, que no terminaban de alcanzarle en el pilla pilla improvisado segundos después de que el poste escupiera el definitivo lanzamiento de Marquinhos. Mientras tanto, el central brasileño permanecía de rodillas sobre el punto de penalti, manos al frente palpando la crueldad del césped, en pose de rezarle a Alá que la eliminación de Brasil no fuera real.

Los croatas esquivaban la viva representación del cadáver brasileño, mientras a los lejos comenzaban a brotar las lágrimas en todas las esquinas del Education City, en el campo y en las gradas, salvo ese pequeño reducto de centenares de croatas apilados en torno a la portería contraria a la elegida para la tanda.

El récord de Pelé

Neymar, destinado a lanzar un quinto penalti que jamás se ejecutó, sollozaba como ninguno, 'O Rei' desnudo, consolado por Dani Alves y Thiago Silva, que ejercieron de veteranos secando los rostros de sus inconsolables compañeros. Pero ninguno como 'Ney', roto el día en que la historia le había colocado a la altura de Pelé, empatado su registro goleador con la camiseta de la pentacampeona (77, aunque en Brasil le adjudican 95 al triple campeón del mundo), con un tanto supersónico, uno de los mejores de este Mundial.

Un presunto pasaporte hacia el Olimpo que Croacia, de profesión generador de pesadillas ajenas, acabó transformando en el más doloroso de los derrumbes emocionales.

La derrota embarca a Brasil en la racha más larga de la historia entre título y título. Ya tiene garantizado empatar los 24 años que pasaron entre 1970 y 1994 y dentro de un cuatrienio tendrá la presión de extenderla hasta los 28 que transcurrieron entre la primera edición de 1930 y su primer título en 1958, con una Guerra Mundial y dos ediciones suspendidas de por medio. Y Neymar, que entonces tendrá 34 años, contará seguramente con el peso de liderar una nueva intentona. O no. "Parece una pesadilla. No le cierro las puertas a la selección, tampoco digo al 100% que voy a volver", dijo este viernes. 

Nuevo seleccionador

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"Estaba en nuestras manos y se nos escapó. Ahora es difícil encontrar palabras, sólo podemos levantar la cabeza y seguir adelante. La vida debe continuar", analizaba aún en caliente Casemiro, una de las voces autorizadas del vestuario brasileño, al igual que el capitán Thiago Silva: "Duele mucho fracasar un objetivo tan importante. Quizá ya no vuelva a tener esta oportunidad nunca más". Quien no la tendrá será Tite, que confirmó lo que ya había dicho hace tiempo, que dejaría la selección después de este Mundial: "No soy un hombre de dos palabras".

"Nuestra fe es enorme", reivindicó por su parte Modric, capitán de una selección que ha llevado a la prórroga nueve de sus diez últimos partidos de eliminatoria directa en Mundiales y Eurocopas. Solo la final de Rusia 2018 frente a Francia rompe la perfección de la estadística en los 15 últimos años. La historia les aguarda de nuevo en apenas unos días.