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EL DEBUT MÁS ESPERADO EN MOTOGP

Àlex Márquez: "No pienso mirar quien hay al lado mio"

El 'hermanísimo' reconoce haber pagado el bautismo del novato con su primera caída y afirma que intentará aprender, no solo de Marc, sino de todos los pilotos de Honda

"La potencia de la Honda es impresionante, el agarre de los neumáticos tremendo, pero lo que más me ha impresionado es lo mucho que frena", dice el 'rookie' de MotoGP

Emilio Pérez de Rozas

Àlex Márquez (Honda) sale de la primera curva de Cheste (Valencia), con la rueda dellantera de su moto levantada.

Àlex Márquez (Honda) sale de la primera curva de Cheste (Valencia), con la rueda dellantera de su moto levantada. / ALEJANDRO CERESUELA

“Cuando lo he visto salir a las 11 de la mañana, con la pista fría, con solo dos pilotos rodando, he pensado ¡míralo, ahí está, puro coraje, valiente, un Márquez! Y, sí, claro, a las siete vueltas se ha caído. Pero me ha gustado verle tan valiente el primer día”.

Marc Márquez no cesa de elogiar a su hermano y reconocer que muchos otros pilotos no han querido, en los últimos dos años, pese a recibir la misma oferta que Àlex, fichar por el equipo Repsol Honda y aceptar el reto de ser su compañero de boxe. “Y eso es lo que más me gusta de Àlex, que, en cuanto ha tenido la oportunidad, la ha cogido con fuerza, ilusión, coraje y determinación. Yo no he intervenido en nada. Ni apretando a Honda ni calentado a Àlex. Es su carrera. Yo, si puedo, le ayudaré, pero es su camino y él sabe bien que su primer adversario soy yo. Yo solo sé que, desde ahora, mi compañero de boxe es el campeón de Moto2 y, mira, resulta que es mi hermano Àlex”.

Lo mucho que frena la Honda

Àlex, en efecto, estaba impactado por el recibimiento que le ha dado MotoGP, la pista, la poderosa Honda RC213V y, sobre todo, el tortazo que se ha dado a los 11 minutos de estrenarse como ‘magnífico’ o aspirante a ello. “Ha sido la típica caía de novato en Valencia. Iba a ser, seguro, en la curva 4 o en la 10, y ha sido en la 10. Suerte que la he visto llegar. Pero, a continuación, he ido ganando confianza, he ido sintiéndome cómodo, notando la tremenda potencia del motor, el gran agarre de los neumáticos y, sobre todo, lo mucho y bien que frenan los discos de carbono. Y, sí, he ido mejorando, aunque me queda un mundo por delante”.

Àlex Márquez (Honda), minutos antes de debutar ayer, con Honda, en Cheste (Valencia). / ALEJANDRO CERESUELA

Marc y Àlex han coincidido en muchas cosas. Bueno, en todo. Primero, son tremendamente felices de compartir equipo, hacer el camino juntos (pero separados), confeccionar un equipo histórico, único y, sobre todo, separar lo familiar de lo profesional, la vida en casa y la vida en el circuito y, por supuesto, sus objetivos inmediatos: seguir ganando en el caso de Marc, aprender, crecer, mejorar, avanzar, rebajar el crono en el caso de Àlex.

"Ya ha cometido su error de novato. Se ha caído, ahora sabrá lo mucho que tendrá que caerse para llevar la Honda al límite"

Marc Márquez

Campeón de MotoGP en el equipo Repsol Honda

“Se lo dije cuando el lunes me dijo que iba a aceptar el reto de venir a Honda. Le dije que debería soportar mucha presión, pero está acostumbrado. Aquí nadie regala nada. Y también le dije, de ahí que no se haya llevado ninguna sorpresa al caerse, que viviría la experiencia de caerse muchas veces hasta conocer los límites de la Honda”, relata Marc. “Es por eso que no pienso volverle loco dándole información y consejos, no. Debe vivir esa experiencia solo. Y tiene a Emilio (Alzamora, su manager) y al estupendo Alberto (Puig, director deportivo de Honda) para ayudarle. Yo, a lo sumo, le diré cuatro cosas en casa, no más”.

Aprender de todos

Àlex, que no dudó ni dos segundos, ni uno, en decirle que sí a Puig (“nunca sabes cuándo volverá a aparecer una posibilidad así y no me importa que sea con solo un año de contrato”), también coincide con Marc en que “para mí no es mi hermano quien está al otro lado del boxe, no pienso ni siquiera fijarme en quien tengo en el otro lado del boxe, pues no solo he de aprender de Marc, también he de aprender de Crutchlow y Nakagami, los otros dos pilotos oficiales de Honda”.

Àlex Márquez (Honda), ayer, en su segunda salida a la pista de Cheste (Valencia). / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

Àlex, ayer, acabó el último, pero es verdad que, a lo largo de las 53 vueltas que dio, fue mejorando, y mucho. “MotoGP lleva su tiempo, hay que conocer los trucos y, sobre todo, no solo se trata de pilotar sino de dar buena información a tu equipo y, en ese sentido, tengo el mejor conjunto humano y técnico. No puedo estar en mejor sitio. Insisto soy muy optimista, soy muy positivo y si he aceptado el reto es porque creo que sabré afrontar todas las dificultades que tiene con la ayuda del equipo, de Emilio, de Alberto y, sí, claro, de Marc, pero hasta poder hablar con mi hermano de cosas técnicas, pilotaje y demás tengo que hacer muchos, muchos, kilómetros”.

Marc lo contó muy claro: “Seguiremos entrenándonos juntos, en moto, en la pista de tierra, en cross, en el gimnasio, viviendo en Cervera, viajando juntos pero, al llegar al circuito, él en su boxe, con su equipo, en su camión y yo, en el mío, con Santi (Hernández, su ingeniero) y mis chicos. Mira, son las 19.30 horas de su primer día de trabajo juntos, y aún no hemos cruzado palabra. Así será nuestra vida”.