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MUNDIAL DE MOTOGP

La armada italiana quiere derrotar a Márquez en Mugello

Rossi, Dovizioso, Petrucci, Iannone, Bagnaia y Morbidelli son la punta de lanza de un trazado en el que más de 100.000 'tifosi' empujarán a los suyos

"Este año llegamos a Mugello más fuertes que nunca, lo que no significa que vayamos a ganar", señala Márquez, gran dominador del campeonato

Emilio Pérez de Rozas

Marc Márquez, ganador en Jerez, en la sala de prensa del trazado andaluz.

Marc Márquez, ganador en Jerez, en la sala de prensa del trazado andaluz. / ALEJANDRO CERESUELA

Mugello, la meca del motociclismo italiano. Mugello, el precioso trazado de la Toscana, donde se dan cita más de 100.000 espectadores, locos por Valentino Rossi, enfermos de ver coronarse, por fin, a Andrea Dovizioso. Mugello, el circuito donde las motos alcanzan los 350 kilómetros por hora. Mugello, el templo donde la escuadra italiana, antes gran dominadora del Mundial de MotoGP gracias al ‘Doctor’, quiere asestar un duro golpe a Marc Márquez, actual pentacampeón de la categoría, vencedor de tres de los primeros cinco grandes premios disputados (Argentina, Jerez y Le Mans), líder destacado pese a ser el único ‘magnífico’ que ya ha sumado (sufrido) un cero (su caída en Austin, Texas, EEUU). Mugello, la pista donde el muchacho de Cervera (Lleida) quisiera demostrar, una vez más, su poder.

Rossi dice que el problema se llama Marc Márquez. Andrea Dovizioso asegura que “hay que ganar carreras si queremos pelearle el título a Marc, que está en una forma extraordinario, él y su Honda”. Hasta Paolo Ciabatti, jefe de Ducati, explica que lo de Márquez es impresionante y asegura, en unas declaraciones a gpone.com, que “si no tuviese a Marc, Honda estaría desesperada”. Es más, Ducati anuncia novedades en su ‘Desmosedici’, en Mugello, para tratar de ganar a Márquez. ¿Cuáles?, secreto, al parecer nueva aerodinámica, pues todos los motores están precintados y no se pueden tocar.

El joven francés Fabio Quartararo, uno de los nuevos y peligrosos rivales de Marc Márquez. / ALEJANDRO CERESUELA

Son seis contra Márquez. Italia entera lleva días haciendo ruido para intimidar al heptacampeón catalán. “Necesito algo más que una victoria”, dice ‘Dovi’, en referencia a que, además de ganar, necesita impresionar, dar un golpe en la mesa como diciendo “sí, se puede”. Junto a ‘Dovi’ estará, cómo no, como siempre, Rossi. Y, además, Danilo Petrucci, el escolta de Dovizioso en Ducati. Y los jóvenes Francesco Bagnaia (Ducati) y Franco Morbidelli (Yamaha). Y, algo más atrás, bueno, despistado del todo, incomprensiblemente irregular el popular Andrea Iannone (Aprilia). Seis locales contra Márquez.

Pero, ciertamente, los veloces han sido otros. Márquez solo ha perdido ante ‘Dovi’ y por 23 milésimas de segundo en Catar y frente a Àlex Rins (Suzuki), en Austin, y porque se fue al suelo. Rins, irregular en entrenamientos, debe mejorar el sábado para salir en primer fila y no jugársela en las remontadas, pero Márquez sabe que es un importante rival. Como Jack Miller (Ducati), que es el más valiente de todos. O como Fabio Quartararo (Yamaha), que está ya listo para ganar, aunque se le ha pasado la oportunidad de arrebatarle también (ya le quito el de la ‘pole’ más precos) el récord del ganador más joven de la historia a Márquez.

Ducati, sin Lorenzo

Márquez se presenta en Mugello controlando el Mundial de MotoGP con 95 puntos, seguido por Dovizioso (a 8), Rins (a 20), Rossi (a 23) y Petrucci (a 38). “Creo que llegamos al circuito italiano más fuertes que nunca, lo que no significa que vayamos a ganar. Espero que haga bien tiempo, vital, después de la incertidumbre de Le Mans”, comenta Márquez. “Es importantísimo arrancar desde la primera fila y, sobre todo, tener ritmo y velocidad punta para poder pelear por el podio. Luego, ya veremos cómo va la carrera pero, desde luego, los italianos tendrán ganas de ganar en su casa, normal”.

Nada más concluir el GP de Francia, donde Márquez volvió a ganar escapándose, como hizo en Termas (Argentina) y Jerez, un periodista español le recordó al heptacampeón catalán que “ahora vienen dos grandes premios, Mugello y Barcelona, donde ganó Ducati”. Márquez le miró atentamente y le dijo esbozando una pícara sonrisa. “No, no ganó Ducati, ganó Lorenzo y Jorge está ahora en Honda, no está en Ducati”, como dando a entender que, tal vez, este fin de semana la firma de Borgo Panigale no tenga tan fácil, sin el pentacampeón mallorquín, volver a triunfar en Mugello y Montmeló.