Balance climático

España se despide de la primavera más cálida de su historia y se adentra en otro verano de calor extremo

Cielo de Barcelona sobre el Tibidabo.

Cielo de Barcelona sobre el Tibidabo. / Alfons Puertas / Observatori Fabra (RACAB)

4
Se lee en minutos
Valentina Raffio
Valentina Raffio

Periodista.

Especialista en ciencia, salud y medio ambiente.

Escribe desde Barcelona.

ver +

España acaba de vivir la primavera más cálida y la segunda más seca desde que existen registros. Ahora, según apuntan los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), nos adentramos en unos meses de verano mucho más cálidos respecto a lo normal. "Es preocupante que nos estemos acostumbrando a hablar en estos términos", explica Rubén del Campo, portavoz de la AEMET. "De las últimas cuatro estaciones que hemos vivido, tres han sido las más cálidas desde que existe registros. El verano y el otoño del año pasado y esta primavera han estado muy por encima respecto a los valores normales para la época", añade el experto.

El pronóstico estacional para los meses de junio, julio y agosto apunta a que tendremos unos meses de verano más cálidos de lo normal en toda España, sobre todo en la mitad oriental de la Península y en los archipiélagos. Esta previsión también se extiende al resto de países de la cuenca mediterránea, donde también se prevén temperaturas mucho más altas de lo habitual para esta época del año.

Este verano podría ser uno de los más cálidos de los últimos 20 años

Por ahora, según sugieren los modelos meteorológicos, todo apunta a que el verano del 2023 podría ser uno de los cinco más cálidos de los últimos veinte años (concretamente, del periodo de referencia entre 1993 y 2016).

La gran esperanza del verano será la lluvia. Los pronósticos, de hecho, apuntan a que podríamos tener más lluvia de lo habitual para esta época del año. Sobre todo en la mitad oriental de la Península y Baleares. Aunque, eso sí, "recordemos que en esta estación suele llover más bien poco, así que no se esperan precipitaciones especialmente elevadas de cara a los próximos meses", matiza Estrella Gutiérrez Marco, portavoz de la AEMET, en referencia al pronóstico de un verano que, al menos en términos metereológicos, empezó el pasado 1 de junio y se extenderá hasta el 31 de agosto. 

Primavera de récord

El balance de la primavera tampoco resulta muy benévolo para España. Según constatan los análisis realizados por meteorólogos de AEMET, los meses de marzo, abril y mayo han sido, en su conjunto, los más cálidos de una serie histórica que empezó en 1961. La temperatura media primaveral estuvo en 14,2 grados, lo que supone unos 1,8 grados más respecto a los valores hasta ahora habituales para esta época del año. Estas cifras superan de largo los valores récord que hasta ahora ostentaba la primavera de 1997, en la que los termómetros estuvieron unos 0,3 grados respecto a los valores de este año.

Los registros también indican que los meses de marzo y abril fueron algunos de los más cálidos jamás registrados en España. Marzo destaca como el tercero más caluroso de la serie y abril, por su parte, como el más cálido del que tenemos constancia. Durante este mes, de hecho, se estima que la temperatura promedio estuvo tres grados por encima de lo normal. Además, todos los días entre el 25 y el 29 de abril fueron respectivamente los más cálidos jamás registros para esas fechas desde al menos el año 1950. En ese periodo se llegaron a registrar temperaturas cercanas a los 39 grados en el sur peninsular y se batieron varios récords de temperatura en ciudades como, por ejemplo, Córdoba.

Además de cálida, la pasada primavera también fue la segunda más seca desde que existen registros. En total, se estima que solo llovió un 53% respecto a los valores normales para la época. En el mes de marzo solo llovió un 36% de lo habitual para la época y en el mes de abril, según el balance de la AEMET, las precipitaciones apenas llegaron a una quinta parte respecto a los valores normales para esta estación. Mayo, por su parte, dio un respiro en cuanto a lluvias ya que trajo varios chubascos generalizados tanto en el territorio peninsular como en las islas.

Sequía extrema

Noticias relacionadas

La escasez de precipitaciones por un lado y el aumento anómalo de las temperaturas por el otro forman la tormenta perfecta para perpetuar la sequía extrema en España. Este fenómeno empezó hace más de un año (en el invierno de 2021 a 2022) y, por el momento, no da signos de remitir. Según explican los meteorólogos, la actual sequía está siendo la más larga en cuencas como el Guadiana y el Guadalquivir. Y en el caso de Catalunya, y de la cuenca del Pirineo Oriental, se trata de una de las más intensas jamás registradas desde al menos el año 1960.

Aunque todo apunta a que este verano será más lluvioso de lo normal, los expertos recuerdan que las precipitaciones veraniegas dificilmente podrán aliviar la actual situación de sequía. Algunos pronósticos sugieren que la llegada de El Niño podría traer lluvias algo más abundantes de cara al otoño pero, por el momento, los metereológos recuerdan que es todavía pronto para vislumbrar este horizonte.