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EL 15-M CLIMÁTICO

Miles de estudiantes claman por el clima en 58 ciudades españolas

Madrid, con 4.500 manifestantes y Barcelona con 2.000, logran las concentraciones más numerosas

"Ni un grado más, ni una especie menos", fue uno de los principales gritos de guerra de las marchas

Manuel Vilaseró

Una imagen de la manifestación por el clima de Madrid.

Una imagen de la manifestación por el clima de Madrid. / JOSÉ LUIS ROCA

"Ni un grado más, ni una especie menos", "Si el planeta fuera un banco, ya lo habrían rescatado", "¡Justicia climática!". Consignas como éstas han resonado este viernes en las  58 ciudades españolas que se han sumado al llamamiento lanzado por la sueca Greta Thunberg. Miles de estudiantes muy jóvenes, la mayoría de entre 15 y 22 años, se han manifestado por los centros urbanos en lo que parece el germen de un gran movimiento espontáneo que pugna por desatascar la lucha contra cambio climático.

La jornada no fue ajena al calentamiento global que había llevado ahí a los escolares. Tras un febrero y una primera mitad de marzo caracterizados por las altas temperatura y la escasez de lluvias, la jornada ha estado dominada por el sol y el calor en la mayoría de manifestaciones. "Éste calor, en marzo no es normal" y  "Madrid, con playa, vaya, vaya, vaya" han coreado con ironía los participantes en la capital de España.

Esta manifestación, que ha partido de la Puerta del Sol y ha acabado cerca del Congreso de los Diputados, ha sido la más numerosa de España. 4.500 participantes, según la policía municipal de Madrid, más de 10.000 según la plataforma organizadora Fridays For Future. Más de 2.000 se han congregado en Barcelona.


En sólo ocho semanas

"Hace ocho semanas apenas nadie conconocía aquí a Greta y mira la que se ha montado", contaba Luisa Ripoll, una de las portavoces de Fridays Madrid. "Es impresionante haber sacado a tanta gente a la calle por esta causa que en España se ha ignorado siempre, el viernes pasado éramos 500", recordaba otra.

Los manifestantes no han podido llegar a la Puerta de los Leones como pretendían porque el dispositivo policial se lo ha impedido. A unos 50 metros de distancia han tenido que leer el manifiesto que recuerda cómo los científicos han advertido que si no se actúa con urgencia, las temperaturas subirán por encima de los 1,5 grados, algo "catastrófico".       

No todo ha sido armonía en Madrid. Aprovechando la bisoñez de los organizadores, unos 40 activistas del Sindicato de Estudiantes han tomado la cabecera con una pancarta y un camión cargado de altavoces con los que ha intentado marcar los lemas de los manifestantes incluyendo críticas a todos los partidos y gobiernos y apología del anticapitalismo.

Los portavoces de Fridays han vivido con impotencia este intento de apropiación. "Nosotros nos desmarcamos porque somos un movimiento apartidista y hay lemas que se han gritado que no con van con esa idea", explicaba Koldo, un portavoz.

El camión contaminante

Nadie se libró de los mensajes críticos del altavoz sindical. Ni siquiera el ayuntamiento de Manuela Carmena. Toda una paradoja, no sólo porque la alcaldesa ha creado la primera zona de bajas emisiones de España (Madrid Central), sino porque el camión fletado por el Sindicato de Estudiantes, con etiqueta ambiental amarilla, tiene vetado circular por ésta área, el escenario de la manifestación. Emite demasiado CO2, el principal causante del cambio climático.

Por si fuera poco, el vehículo cargaba también con un grupo electrógeno, destinado a alimentar el equipo de sonido, aún más contaminante que el tubo de escape. "Y no te olvides que sus carteles eran de plástico, cuando todo los nuestros son de papel o cartón", apuntaba otra portavoz. Decididamente, la sensibilidad de este sindicato no es la misma que la de un movimiento en el que sus miembros han decidido no coger nunca el avión por su alto poder contaminante. Greta, por ejemplo, convenció a su madre, cantante de ópera, para que solo actuara en Suecia y no tuviera que utilizar el transporte aéreo.